Mi Amor Oscuro
Últimamente he sido difícil de encontrar ya que he pasado muchas noches acompañado de la soledad, todos tienen un mundo privado en sus propias mentes en los cuales se puede estar solo, sin embargo, a lo largo de mi vida yo he estado en el mío, en mi mente, en mi habitación, alejado de los demás. Estoy muy deprimido y simplemente parece que no puedo salir de esta depresión, porque un ser maravilloso e importante para mi rompió mi corazón, mi alma, mis ganas de vivir; su dulce nombre es Aura; es increíble que a pesar de todo yo la sigo amando, quizás, porque todo lo que alguna vez vivimos me hizo inmensamente feliz.
Recuerdo la primera vez que la vi, lo primero que observe fue su mirada tan tierna, luego su sonrisa encantadora; no sé que que hizo pero la verdad me cautivo, recuerdo que yo estaba sentando en una banca del parque cuando ella se acerco a mí y me dijo “hola”, yo me quede en shock y no salieron palabras de mi boca para responderle, y ella siguió caminando por la acera, y solo pude verla de largo mientras se alejaba. En ese momento pensé que nunca más la volvería a ver, pero asombrosamente la volví a encontrar. Nunca podre olvidar esa noche en la que la vi, una segunda oportunidad, era una noche silenciosa de luna llena, en medio del parque del vecindario dos personas cruzaron miradas, como que si ya antes se hubiera conocido. Esa segunda vez que la mire me arme de valor y la salude, luego la detuve y le pregunte si podíamos charlar un rato; he ahí a dos extraños en medio de la noche conversando como si se conociera hace años.
Luego de un tiempo nos convertimos en muy buenos amigos, siempre hablábamos por teléfono todas las noches y nos contábamos nuestras vivencias, he incluso llorábamos juntos porque recordábamos juntos porque recordábamos malos momentos en nuestras vidas, pero siempre estábamos el uno para el otro apoyándonos y dándonos consejos.
Ella estaba soltera cuando la conocí, y aunque yo nunca me atreví a pedirle que fuéramos pareja, yo la amaba, pero lo mantuve en secreto. Un día por teléfonos me dijo algo que jamás creí escuchar, ella me dijo –“Me gustas”, y yo atónito me quede sin habla otra vez y colgué el teléfono. Aura me volvió a llamar y no me atreví a contestarle otra vez. Al día siguiente tuve el valor de llamarla pero ella estaba enojada por lo que hice y me colgó el teléfono también, esa fue nuestra primera pelea; pasó más de una semana en la cual no nos mandamos ni siquiera un mensaje de texto. Al pasar más días nos fuimos reconciliando poco a poco, hasta estar contentos otra vez.
Un 8 de junio, recuerdo ese día como si fuera ayer, la primera vez que la invite a salir, fuimos a una heladería y pedimos unos deliciosos helados si mas no recuerdo, luego caminamos un rato y nos sentamos en el parque, hablamos durante horas, hasta que hubo un momento en el que el silencio predomino, nos miramos fijamente, y ella se acerco para darme un beso pero yo aparte mi rostro, fue algo tonto de mi parte y con vergüenza, pero a la vez con valentía, levante su rostro le di un beso lleno de pasión; en ese momento pasaron miles de cosas por mi cabeza y deseaba que ese momento fuera eterno, que el tiempo se detuviera pero luego todo volvió a nuestro mundo real pues ya había llegado la hora de despedirme de ella. Pase despierto durante toda la noches, pensando en ese asombroso momento, no logre conciliar el sueño durante muchas noches, creo que fue ahí donde comencé a darme cuenta de que la amaba.
A partir de ese día mágico llegaron muchos besos mas, y cada vez me armaba mas y mas de valor para pedirle que fuese mi novia, pero de mi mente no logro sacar un miedo de que me dijera que no, increíblemente ella se me adelanto y me lo pidió, yo sin titubear dije “Si”; fue el momento más feliz de todo mi vida, ese 3 de julio, el día en que todo comenzó.
Todo era perfecto para mí, tenía novia, la mujer ideal, mi sueño vuelto realidad, en fin lo mejor del mundo. No había día en el que faltara el buenos días y buenas noches, alguna que otra frase bonita. Cumplimos un mes juntos, fue algo muy lindo, la pasamos juntos todo el día y todo el tiempo pasamos agarrados de nuestras manos, como suele hacer una pareja, recuerdo que le escribí una carta hermosa y le regale unos chocolates, como lo hacen algunos. Yo sabía que mi carácter era un poco fuerte, y había ocasiones en las que teníamos algunas discusiones, y ella me decía que iba a llegar el día en el cual se iba a cansar de discutir y por tanto nuestras relación terminaría si eso continuaba así, obvio que nunca olvide esas palabras que me dijo, y siempre pensaba las cosas dos veces antes de empezar a discutir, pero aun así siempre lo hacíamos.
Luego el segundo mes, al igual que el primero le di una carta y una tarjeta, y salimos juntos otra vez, todo marchaba bien, por los momentos, incluso hacíamos planes para el futuro, uno era irnos a vivir juntos, casarnos, y tener una familia, y estar juntos por siempre fue nuestro gran sueño; todo sonaba muy lindo casi como un cuento de hadas, parecía que todo tendría un final feliz, sin saber que todo se vendría abajo.
Nuestras vidas seguían su transcurso normalmente, como debía ser; éramos felices tengo que aceptar; sin embargo no todo es color de rosa como se suele decir, algo entre nosotros estaba mal, y lo empecé a notar cuando ella sin razón alguna empezó a alejarse de mi poco a poco ; en un principio yo trate de evitar eso mediante varios medio, como: saliendo a pasear más seguido, con regalos sorpresa, flores, nuestras salidas al cine, nunca las olvido, que en vez de estar atentos viendo las películas le robaba besos, incluso visitaba las tiendas para mujeres sin importar que yo no encajara allí, todo con tal de estar junto a ella.
Pasaron muchos meses más, todo seguía igual hasta que un 28 de septiembre le entro una llamada a su teléfono, la conversación se escuchaba un poco sospechosa, era un hombre con el cual Aura hablaba, y yo sin mayor importancia lo ignore. Sin saberlo la distancia entre nosotros se hizo aun más grande, sus besos sabían a otro hombre, su ropa olía a otro también, mientras estaba conmigo no paraba de hablar por teléfono con otro, y me confundía diciéndome que solo era un amigo suyo.
Pase varias noches esperando que sonara mi teléfono, esperando que fuera ella la que llamara, o que al menos me mandara un mensaje, pero nada de eso paso, y yo seguía esperando. Ya casa no hablábamos durante el día, todo lo que me decía era un “hola”, tan apagado como se volvió su “amor” hacia mí. Busque formas de no sentirme mal, pero nada de lo que trataba funcionaba, me lastima mucho el comportamiento de ella.
En uno de los escasos días que pasábamos juntos me atreví a preguntarle, ¿Qué es lo que está pasando?, y ella dijo que estaba cansada de las peleas que teníamos, yo le pregunte ¿Cuáles peleas?, si hace un largo tiempo que no discutíamos, y cambie mi mal carácter y mis defectos solo por ella, pero ella insistía en que era eso lo que andaba mal. Un día accidentalmente mientras estábamos cenando en un restaurante, se me cayo mi billetera, y yo me retire del lugar, luego camino a casa me di cuenta que la había dejado en el restaurante y regrese a buscarla y vi a Aura con un hombre extraño, decidí observarlos de lejos, al parecer era solo un amigo, hasta que vi dándole un beso muy apasionado, como ella solía dármelos a mí, de inmediato salir del lugar, con una lagrimas cayendo a través de mi rostro, en la cual iba mi corazón roto en mil pedazos; desde ese día no quise volver a hablar con ella, bote mi teléfono para que así no pudiera localizarme, tal vez ella trato de llamarme, pero no tenía sentido.
Pasaron días, semana y meses y yo me aferre a mi soledad y me encerré en mi mundo, lloraba sin parar, preguntándome a mí mismo ¿Qué hice yo para merecerme esto? ¿Qué hice mal?, sin encontrar respuestas a mis intrigas, me fui hundiendo cada vez más en la depresión en la que me encuentro ahora. Ya no se ¿Cómo?, ni ¿Por qué?, ni ¿Cuándo?, llegue a terminar en la posición en la que me encuentro ahora; he empezado a sentirme aun mas lejos de la vida todavía, y hoy por eso decidí levantar un lápiz y escribir esta nota para contar mi historia. Quizás algún día mi querida Aura pueda leerla y sepa que yo no la olvido, quizás me vuelva a buscar, o quizás ni se acuerde de mí en realidad. Si ese día llegase escribiré esta última frase: Si me llegaste a amar de verdad algún dial lee con atención mi nota y búscame solo si me amas y si te arrepientes por haber jugado conmigo, no sé como llegaría esta nota a tus manos, y si te preguntas donde me encuentro, las respuesta es sencilla “Atrapado en la oscuridad donde el amarte me ha llevado”.
Una pequena historia basada en historias de muchas personas. Espero les agrade.
Cualquier parecido con esta historia es pura casualidad.
Últimamente he sido difícil de encontrar ya que he pasado muchas noches acompañado de la soledad, todos tienen un mundo privado en sus propias mentes en los cuales se puede estar solo, sin embargo, a lo largo de mi vida yo he estado en el mío, en mi mente, en mi habitación, alejado de los demás. Estoy muy deprimido y simplemente parece que no puedo salir de esta depresión, porque un ser maravilloso e importante para mi rompió mi corazón, mi alma, mis ganas de vivir; su dulce nombre es Aura; es increíble que a pesar de todo yo la sigo amando, quizás, porque todo lo que alguna vez vivimos me hizo inmensamente feliz.
Recuerdo la primera vez que la vi, lo primero que observe fue su mirada tan tierna, luego su sonrisa encantadora; no sé que que hizo pero la verdad me cautivo, recuerdo que yo estaba sentando en una banca del parque cuando ella se acerco a mí y me dijo “hola”, yo me quede en shock y no salieron palabras de mi boca para responderle, y ella siguió caminando por la acera, y solo pude verla de largo mientras se alejaba. En ese momento pensé que nunca más la volvería a ver, pero asombrosamente la volví a encontrar. Nunca podre olvidar esa noche en la que la vi, una segunda oportunidad, era una noche silenciosa de luna llena, en medio del parque del vecindario dos personas cruzaron miradas, como que si ya antes se hubiera conocido. Esa segunda vez que la mire me arme de valor y la salude, luego la detuve y le pregunte si podíamos charlar un rato; he ahí a dos extraños en medio de la noche conversando como si se conociera hace años.
Luego de un tiempo nos convertimos en muy buenos amigos, siempre hablábamos por teléfono todas las noches y nos contábamos nuestras vivencias, he incluso llorábamos juntos porque recordábamos juntos porque recordábamos malos momentos en nuestras vidas, pero siempre estábamos el uno para el otro apoyándonos y dándonos consejos.
Ella estaba soltera cuando la conocí, y aunque yo nunca me atreví a pedirle que fuéramos pareja, yo la amaba, pero lo mantuve en secreto. Un día por teléfonos me dijo algo que jamás creí escuchar, ella me dijo –“Me gustas”, y yo atónito me quede sin habla otra vez y colgué el teléfono. Aura me volvió a llamar y no me atreví a contestarle otra vez. Al día siguiente tuve el valor de llamarla pero ella estaba enojada por lo que hice y me colgó el teléfono también, esa fue nuestra primera pelea; pasó más de una semana en la cual no nos mandamos ni siquiera un mensaje de texto. Al pasar más días nos fuimos reconciliando poco a poco, hasta estar contentos otra vez.
Un 8 de junio, recuerdo ese día como si fuera ayer, la primera vez que la invite a salir, fuimos a una heladería y pedimos unos deliciosos helados si mas no recuerdo, luego caminamos un rato y nos sentamos en el parque, hablamos durante horas, hasta que hubo un momento en el que el silencio predomino, nos miramos fijamente, y ella se acerco para darme un beso pero yo aparte mi rostro, fue algo tonto de mi parte y con vergüenza, pero a la vez con valentía, levante su rostro le di un beso lleno de pasión; en ese momento pasaron miles de cosas por mi cabeza y deseaba que ese momento fuera eterno, que el tiempo se detuviera pero luego todo volvió a nuestro mundo real pues ya había llegado la hora de despedirme de ella. Pase despierto durante toda la noches, pensando en ese asombroso momento, no logre conciliar el sueño durante muchas noches, creo que fue ahí donde comencé a darme cuenta de que la amaba.
A partir de ese día mágico llegaron muchos besos mas, y cada vez me armaba mas y mas de valor para pedirle que fuese mi novia, pero de mi mente no logro sacar un miedo de que me dijera que no, increíblemente ella se me adelanto y me lo pidió, yo sin titubear dije “Si”; fue el momento más feliz de todo mi vida, ese 3 de julio, el día en que todo comenzó.
Todo era perfecto para mí, tenía novia, la mujer ideal, mi sueño vuelto realidad, en fin lo mejor del mundo. No había día en el que faltara el buenos días y buenas noches, alguna que otra frase bonita. Cumplimos un mes juntos, fue algo muy lindo, la pasamos juntos todo el día y todo el tiempo pasamos agarrados de nuestras manos, como suele hacer una pareja, recuerdo que le escribí una carta hermosa y le regale unos chocolates, como lo hacen algunos. Yo sabía que mi carácter era un poco fuerte, y había ocasiones en las que teníamos algunas discusiones, y ella me decía que iba a llegar el día en el cual se iba a cansar de discutir y por tanto nuestras relación terminaría si eso continuaba así, obvio que nunca olvide esas palabras que me dijo, y siempre pensaba las cosas dos veces antes de empezar a discutir, pero aun así siempre lo hacíamos.
Luego el segundo mes, al igual que el primero le di una carta y una tarjeta, y salimos juntos otra vez, todo marchaba bien, por los momentos, incluso hacíamos planes para el futuro, uno era irnos a vivir juntos, casarnos, y tener una familia, y estar juntos por siempre fue nuestro gran sueño; todo sonaba muy lindo casi como un cuento de hadas, parecía que todo tendría un final feliz, sin saber que todo se vendría abajo.
Nuestras vidas seguían su transcurso normalmente, como debía ser; éramos felices tengo que aceptar; sin embargo no todo es color de rosa como se suele decir, algo entre nosotros estaba mal, y lo empecé a notar cuando ella sin razón alguna empezó a alejarse de mi poco a poco ; en un principio yo trate de evitar eso mediante varios medio, como: saliendo a pasear más seguido, con regalos sorpresa, flores, nuestras salidas al cine, nunca las olvido, que en vez de estar atentos viendo las películas le robaba besos, incluso visitaba las tiendas para mujeres sin importar que yo no encajara allí, todo con tal de estar junto a ella.
Pasaron muchos meses más, todo seguía igual hasta que un 28 de septiembre le entro una llamada a su teléfono, la conversación se escuchaba un poco sospechosa, era un hombre con el cual Aura hablaba, y yo sin mayor importancia lo ignore. Sin saberlo la distancia entre nosotros se hizo aun más grande, sus besos sabían a otro hombre, su ropa olía a otro también, mientras estaba conmigo no paraba de hablar por teléfono con otro, y me confundía diciéndome que solo era un amigo suyo.
Pase varias noches esperando que sonara mi teléfono, esperando que fuera ella la que llamara, o que al menos me mandara un mensaje, pero nada de eso paso, y yo seguía esperando. Ya casa no hablábamos durante el día, todo lo que me decía era un “hola”, tan apagado como se volvió su “amor” hacia mí. Busque formas de no sentirme mal, pero nada de lo que trataba funcionaba, me lastima mucho el comportamiento de ella.
En uno de los escasos días que pasábamos juntos me atreví a preguntarle, ¿Qué es lo que está pasando?, y ella dijo que estaba cansada de las peleas que teníamos, yo le pregunte ¿Cuáles peleas?, si hace un largo tiempo que no discutíamos, y cambie mi mal carácter y mis defectos solo por ella, pero ella insistía en que era eso lo que andaba mal. Un día accidentalmente mientras estábamos cenando en un restaurante, se me cayo mi billetera, y yo me retire del lugar, luego camino a casa me di cuenta que la había dejado en el restaurante y regrese a buscarla y vi a Aura con un hombre extraño, decidí observarlos de lejos, al parecer era solo un amigo, hasta que vi dándole un beso muy apasionado, como ella solía dármelos a mí, de inmediato salir del lugar, con una lagrimas cayendo a través de mi rostro, en la cual iba mi corazón roto en mil pedazos; desde ese día no quise volver a hablar con ella, bote mi teléfono para que así no pudiera localizarme, tal vez ella trato de llamarme, pero no tenía sentido.
Pasaron días, semana y meses y yo me aferre a mi soledad y me encerré en mi mundo, lloraba sin parar, preguntándome a mí mismo ¿Qué hice yo para merecerme esto? ¿Qué hice mal?, sin encontrar respuestas a mis intrigas, me fui hundiendo cada vez más en la depresión en la que me encuentro ahora. Ya no se ¿Cómo?, ni ¿Por qué?, ni ¿Cuándo?, llegue a terminar en la posición en la que me encuentro ahora; he empezado a sentirme aun mas lejos de la vida todavía, y hoy por eso decidí levantar un lápiz y escribir esta nota para contar mi historia. Quizás algún día mi querida Aura pueda leerla y sepa que yo no la olvido, quizás me vuelva a buscar, o quizás ni se acuerde de mí en realidad. Si ese día llegase escribiré esta última frase: Si me llegaste a amar de verdad algún dial lee con atención mi nota y búscame solo si me amas y si te arrepientes por haber jugado conmigo, no sé como llegaría esta nota a tus manos, y si te preguntas donde me encuentro, las respuesta es sencilla “Atrapado en la oscuridad donde el amarte me ha llevado”.
Una pequena historia basada en historias de muchas personas. Espero les agrade.
Cualquier parecido con esta historia es pura casualidad.



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