
Nelson Castro: Hubo un episodio que ocurrió ayer, muy interesante, muy positivo. En el Ejército Argentino se desarrolla una serie de charlas muy abiertas, e invitaron a una abuela de Plaza de Mayo, a la señora Buscarita Roa , para este curso de comunicación institucional. Y ahí pasaron cosas muy lindas. Estoy saludando al Secretario General del Ejército, el General Hugo Domingo Bruera. Buenas tardes.
NC: Cuéntele un poco, por favor, al público cómo es esta iniciativa que ustedes tienen, el contexto en el cual se dio este episodio que queremos que la opinión pública conozca.
HDB: Todos los años nosotros hacemos un curso para los representantes de cada unidad del exterior, para los que se comunican con la prensa en cada unidad en el interior, para darle un barniz, porque la gente que desarrolla esos roles no estudia para esto. Entonces, vienen de su carrera militar normal, pasan a ocupar este puesto y les damos un curso que es inicialmente por Internet y después presencial. Entonces, en esta preparación una de las disertantes fue Buscarita Roa, representante de Abuelas de Plaza de Mayo.
NC: ¿Cómo fue lo que se vivió allí, General Bruera? Descríbanos. Sobre todo lo que usted pudo haber hablado antes y después con los participantes y con la abuela de Plaza de Mayo.
HDB: NOSOTROS VENÍAMOS BUSCANDO Y HABLANDO CON ESTELA DE CARLOTTO PARA INCORPORARLA EN NUESTRAS CHARLAS. En esta oportunidad Estela no pudo venir; vino Buscadita Roa. Considerábamos importante que la gente recibiera de primera mano relatos como este, que les permiten dimensionar la magnitud del sufrimiento vivido en alguna época por los argentinos, que es un paso necesario para abrir nuestros oídos y nuestros corazones. Buscarita contó una historia, …..había rostros emocionados... Y, bueno, terminó y explotó el auditorio en un aplauso.
Cuando terminó, nos dijo que le pareció totalmente positivo que las nuevas generaciones del Ejército sepan, a través de personas afectadas, lo que sucedió.
HDB: Yo creo que el aplauso espontáneo es un mensaje de aceptación de la gente muy importante, que nos pone muy contentos.
HDB: Durante la charla relató la dureza con que había sido tratada su familia, que inicialmente ella no tenía ningún odio hacia las Fuerzas Armadas, y que después los militares se portaron mal, según ella relataba... Y contó toda su tragedia. Pero lo que ella quiere para sus bisnietos, para los que vengan, que vuelvan a amar el Ejército como una institución de la patria. Por eso ella hacía este esfuerzo de venir a hablar con nosotros.
NC: Qué momento de alta emoción, ¿no?
HDB: Sí, Usted recién hablaba de los componentes de la institución... Yo creo que a todas las instituciones les pasa que no son poseedoras de valores inmutables sino que son instituciones humanas, y que actúan para bien o para mal según los hombres que circunstancialmente las dirigen, y que no son ni mejores ni peores que los que la integran. Entonces , todas las glorias de San Martín, Belgrano, no tapan los desméritos de algunos que se portaron mal.
NC: Es muy importante marcar esto porque efectivamente es lo que necesitamos en la construcción de la institución de la Argentina , y me parece que la asunción de lo mal hecho, con las responsabilidades que después en la Justicia deberán pagar, es un elemento fundamental para darle credibilidad a la institución como tal, que hoy corporizan ustedes, ¿no es cierto?
HDB: Eso es lo que estamos buscando, que además las personas nuevas en este Ejército, las que se van incorporando, las que no han vivido esto, no queden pegadas a un pasado que ya no nos representa. Porque tenemos que reconocer que hubo un periodo de la historia donde el Ejército se arrogó facultades constitucionales que no le correspondían. Entonces, escuchando a la gente que sufrió por estos hechos creo que los oficiales abren su cabeza y se transmiten otras cosas hacia abajo.
NC: General Bruera, Horacio Caride tiene una pregunta para Usted.
HC: ¿QUÉ TAL, GENERAL? MUY INTERESADO POR LO QUE DICE. LA DIMENSIÓN HUMANA , LO INSTITUCIONAL... PERO ME ATREVO A HACER UNA PREGUNTA EN PARTICULAR, PORQUE MUCHAS VECES SE DICE QUE LOS MILITARES VIVÍAN ENCERRADOS EN CUARTELES Y POR ESO NO VIVÍAN LA ATMÓSFERA DE OTRA PARTE DE LA CIUDADANÍA ARGENTINA. A MÍ ME PASARON EL DATO —Y PERDÓNEME QUE ME META EN SU INTIMIDAD— DE QUE USTED TIENE UN FAMILIAR QUE MILITA EN DERECHOS HUMANOS.
HDB: MI HERMANA ES UNA ABOGADA DEFENSORA DE DERECHOS HUMANOS EN ROSARIO.
HC: ¿Esto le ha pegado entonces de una manera determinada?, ¿hay una historia familiar de sufrimiento en la década del '70? ¿Cómo es?
HDB: Algún aspecto particular vivimos en nuestra casa. Pero lo importante es que nosotros llevamos adentro, toda mi familia, un sentimiento argentino, un sentimiento patrio que nos habían inculcado y que nosotros rechazamos cualquier tipo de agresión injustificada, de maltratos. Y crecimos así toda la vida. Pero la mayoría de los oficiales del Ejército han crecido así. Lo que pasa es que no estuvimos a lo mejor bien representados y se han vivido épocas malas.
HDB: Yo quería agregar alguna cosita por la pregunta que hizo Caride, porque pareciera que esto fuera personal y en realidad nosotros estamos trabajando para la política institucional que marca el Jefe del Ejército, y que además está en consonancia con lo que marca el Ministerio, que por supuesto es la representación de la política nacional al respecto.
HC: Está claro. Me contaron esta infidencia y me atreví a planteársela. Pero está claro que no es un hecho particular este gesto sino institucional.
NC: Lo que pasa es que le da un contexto; uno a veces puede tomar cosas institucionales, y después hay vivencias que dan una comprensión mayor de lo que significa la institución, ¿no es cierto? General Bruera, ha sido Usted muy amable. Muchísimas gracias.
HDB: Muchas gracias. Adiós.
NC: El General Hugo Domingo Bruera. Estamos queriendo hablar con Buscarita Roa, la abuela de Plaza de Mayo que fue protagonista, junto con este grupo de oficiales del Ejército, de este hecho que realmente es una bocanada de aire fresco.
HC: CREO QUE NO TIENE PRECEDENTE DESDE LA AUTOCRÍTICA DE BALZA.