Recordar es vivir otra vez esos hermosos momentos:
1. El slime de nickelodeon, bañando a nuestros ídolos de la niñez.
2. Los Power Rangers que se transformaban para pelear y nos regalaban horas de diversión.
3. Cuando cambiar el fondo de las cartas en solitario te hacía sentir “cool”.
4. Hacer un montón de rayas en paint y luego rellenarlas con todo tipo de colores, creyéndonos unos artistas increíbles.
5. Este era el youtube de nuestra época.
6. Jugar a pescar pirañas mientras competías con tus amigos.
7. Jugar con el pegamento para quitarnos “un pedazo de piel”.
8. Ahorrar para comprar stickers y prenderlos en todo tu cuaderno.
9. Probar todos y cada uno de los sabores de estos caramelos masticables.
10. Coleccionar trolls.
11. Ensuciar las ventanas de tu madre mientras jugabas con esto.
12. ¿Recuerdas los pops up? El 90% del tiempo te quedabas sentado esperando a que explotara.
13. Diseñar vestidos con esta máquina era fantástico, después recortabas tus diseños y hacías modelar las hojas de papel.
14. Un poco de “magia ruidosa” que entretenía por horas.
15. El juguete más frustrante del mundo, pero aún así muy divertido.
16. Pasar horas jugando a balancear esto en tu dedo, mientras añadías nuevas dificultades al equilibrio.
17. Si no viste Leyendas del Templo Perdido en Nickelodeon, fracasaste como niño de los 90
1. El slime de nickelodeon, bañando a nuestros ídolos de la niñez.
2. Los Power Rangers que se transformaban para pelear y nos regalaban horas de diversión.
3. Cuando cambiar el fondo de las cartas en solitario te hacía sentir “cool”.
4. Hacer un montón de rayas en paint y luego rellenarlas con todo tipo de colores, creyéndonos unos artistas increíbles.
5. Este era el youtube de nuestra época.
6. Jugar a pescar pirañas mientras competías con tus amigos.
7. Jugar con el pegamento para quitarnos “un pedazo de piel”.
8. Ahorrar para comprar stickers y prenderlos en todo tu cuaderno.
9. Probar todos y cada uno de los sabores de estos caramelos masticables.
10. Coleccionar trolls.
11. Ensuciar las ventanas de tu madre mientras jugabas con esto.
12. ¿Recuerdas los pops up? El 90% del tiempo te quedabas sentado esperando a que explotara.
13. Diseñar vestidos con esta máquina era fantástico, después recortabas tus diseños y hacías modelar las hojas de papel.
14. Un poco de “magia ruidosa” que entretenía por horas.
15. El juguete más frustrante del mundo, pero aún así muy divertido.
16. Pasar horas jugando a balancear esto en tu dedo, mientras añadías nuevas dificultades al equilibrio.
17. Si no viste Leyendas del Templo Perdido en Nickelodeon, fracasaste como niño de los 90