Zelda: Breath of the Wild no sólo hace historia, se convierte en leyenda. El proyecto más grande de Nintendo y su más ambiciosa incursión en mundos abiertos se resuelve con una trifuerza de ambición, talento e innovación. Reinventa Zelda poniendo patas arriba todas y cada una de sus convenciones, pero al mismo tiempo realizando un ejercicio de respeto encomiable hacia el núcleo de la saga. Es el más grande, el más libre y el más detallado de todos. Tiene talento, pasión y ganas de proponer cosas nunca vistas en la industria. Un videojuego que pasará mucho tiempo hasta que veamos algo parecido. Que resulta inolvidable. Que es... leyenda.
Breath of the Wild es, sin lugar a dudas, el juego más completo y complejo que existe en la vida de The Legend of Zelda, tanto, que la etiqueta de mundo abierto es insuficiente para describir su naturaleza, pues más allá de las libertades de exploración, el concepto del juego se basa en lo que descubres al recorrer cada recoveco del mapa y en la infinidad de cosas que puedes hacer. De hecho, me atrevería a decir que esta versión postapocalíptica de Hyrule es el protagonista principal, mientras que Link es simplemente el hilo conductor de la trama. No me malentiendas, el héroe es eje de la narrativa en todo momento, pero su relevancia se diluye ante un vasto y asombroso mundo con mucha personalidad; de imponentes montañas a extensas praderas o, por otro lado, laberínticos desfiladeros e intrincados cuerpos de agua, éste es un lugar más realista y complejo que cualquier otro que nos han presentado con los Zeldas anteriores.
Game Spot 10/10
IGN 10/10
METACRITIC 98/100
Half life 2 obtuvo como maximo 98 puntos en el 2004 , saludos!










