Música para ambientar.
Primero calma tu cuerpo. Sentate en una postura cómoda. Respira con profundidad y con calma, relájate. Calma tu cuerpo y también tu “alma”. Cuando hayas conseguido la paz interior quiero que uses tus sentidos para detectar la energía que te rodea.
Debes conseguir la paz respirando con calma y calmando tu cuerpo solo así podrás empezar a sentir la energía que fluye en la habitación.
Hay una pequeña energía alrededor. Son pocos los que la pueden percibir porque son pocos los que conocen sus propiedades. Es una vibración que se puede sentir por la piel. También puede percibir dentro de los tejidos de tus órganos, tu corazón, tus pulmones. Es una vibración constante que siempre existió. Es fácil ignorarla pero está ahí.
Esa energía está esparcida en todo tu cuerpo, puedes percibirla en tus dedos, en tus manos, en tu rostro, en el pelo, en tus hombros, tus pies, tus piernas, el torso. Siente como está dentro de tu ser, fluye de arriba abajo, de abajo a arriba, de una extremidad a otra.
Algunos denominan esta energía chi, cosmos, etc. Otros lo confunden con el alma. Los creyentes dirán que proviene de Dios.
La realidad es que esta energía es la energía de la perseverancia. La perseverancia es una energía. Nadie sabe de dónde proviene. No está solo dentro de tu cuerpo, está en todo el mundo, está en el sistema solar, en la galaxia, en todo el universo.
Como toda energía, esta energía puede ser transformada. Se puede transformar en éxito. Solo pocos saben cómo. La mayoría ignora su presencia.
Como habrás visto la única forma de percibirla es calmando el cuerpo y el alma. Esto es porque la paz es la ausencia de energía. Cuando alcanzas la paz interior podrás percibir que hay una energía: la energía de la perseverancia.
Debés concentrarte y absorber esta energía. Luego podrás utilizarla para lo que quieras.
Ahora que sabés esto te voy a enseñar a usar esta energía.
Respirá profundo. Concentrate. Sentí cómo el aire entra y sale por tus pulmones lentamente. Sentí tu cuerpo, tus manos, tus pies, tu cara, tus dedos. Ahora calma tu ser interior y busca la paz. Cuando estés relajado empezá a buscar esa energía. Absorbé esa energía con cada célula de tu cuerpo. Cárgate de ella. Absorbe y respira profundo. Que fluya la energía. Siente la energía. Bien ahora focaliza en qué se puede usar esta energía. Por ejemplo nos puede ayudar a correr. Visualizate corriendo y absorbiendo energía. Imaginate que estás corriendo. Das un paso y absorbés energía, das otro paso y expulsás esa energía. Te vas cargando de la energía y sigues sin parar. Cada paso absorbes energías y las expulsas por los pies. Vas absorbiendo y expulsando energía. Esa energía que te rodea. Cada paso resulta más fácil porque cada vez absorbes más energía. Sigues y sigues sin parar. Nada te detiene. Cuando alcanzás el punto óptimo vas a sentir que ya no corres por voluntad propia sino que el proceso de combustión de energía la que te mueve. Te dejás llevar por esta energía y se siente genial. Vas hasta donde querés de manera fácil y óptima porque estás focalizado en tus objetivos.
Bien así se usa la energía de la perseverancia. Esto es una gran herramienta para todo tipo de tarea repetitiva que requiera mucha voluntad.
Si tuvieras que hacer algo sin perseverancia te cansarías en seguida y lo abandonarías pero usando perseverancia ya no es tu cuerpo ni tu mente la que hace el trabajo sino la energía que proviene del universo la que te impulsa.
Otra forma de usar esta energía es por ejemplo si tenés que lavar toda tu ropa a mano. Simplemente desconectás tu mente, buscás la paz interior y empezás a percibir y absorber toda esta energía (perseverancia) que te rodea, te relajás y absorbes energía. Ahora dejás que la energía llegue a tus manos y comiencen la tarea. Absorbés energía y empezás a refregar la ropa. Una y otra vez sin dejar de pensar en la energía que absorbés. Lo hacés repetitivamente una y otra vez sin parar. Empezás a visualizar cada paso en el que tendrás que volcar la energía. Tomás la ropa, le pasás jabón, absorbés energía, tomás el cepillo, empezás a cepillar, expulsás energía en cada cepillada, das vuelta la prenda seguís cepillando, pasás más jabón. Visualizás cada paso para expulsar la energía, enjuagás la ropa, seguís con la otra prenda. Así repetitivamente sin dejar de usar la energía.
Con la misma lógica podés usar esta energía para visualizar cada tarea rutinaria de tu día. Te levantarás temprano, absorberás energía, te vestirás, tomarás el desayuno y seguirás con tu rutina absorbiendo energía y expulsándola en cada tarea.
Nunca dejes de percibir esa energía que te impulsa que te carga, que te da fuerzas.
Visualiza cada tarea en la que debas expulsar esta energía. Absorbe energía y expúlsala en la dirección correcta, usa energía para obtener fuerza
Muy bien ahora que sabés el secreto de la perseverancia es hora de plantear los objetivos de tu vida para usarla.
¿Qué querés ser?
¿Qué querés hacer?
¿Qué querés lograr?
¿A dónde querés llegar?
¿Cuáles son los pasos que tenés que seguir?
¿Cuáles son los pasos? Es importante visualizar los pasos. Visualízalos ¿Necesitás más energía? Pues tómala de tu alrededor.
Visualiza que vas a hacer, cómo lo vas a lograr, cada detalle de esa tarea. Focaliza toda tu energía que hayas absorbido y hazlo.
Resumen:
La perseverancia es una energía con la que lograrás tener éxito en todo lo que te propongas.
Mientras absorbas esta energía nunca te detendrás, nunca te rendirás, siempre seguirás sin cansarte, sin perder la paz. Porque necesita paz para seguir absorbiendo más y más energía.
Todas las tareas repetitivas, todas las rutinas te resultarán fáciles.
Ahora podrás concentrarte en lo que quieras y hacerlo. De hecho empieza ya!!. Deja de perder tiempo el éxito te espera.
Visualiza.
Suerte lince ya podés seguir con lo tuyo espero que te haya ayudado a conseguir tus objetivos.