"Arde Troya. Y la culpa, como siempre, es de la Helena de turno..."
El feminismo incita al odio contra los hombres. Las feministas son todas unas resentidas. Malcogidas. Lesbianas -¿qué tendría de malo?- porque no las aguanta ningún hombre -ah, que la parte mala era esta-. Feas, con una buena mata de vello axilar color rosa por decirlo suavemente, sucias, quieren dominar al macho para conseguir la supremacía femenina (se cree el ladrón…) y buscan establecer privilegios para las mujeres cuando ya tenemos todo conseguido. Además, no son feministas “de verdad”, son hembristas o feminazis (la diferencia entre ambas categorías solo puede discernirla un hombre). Ah, y además son gordas.







