Elabora un bronceador casero y natural
Sigue el instructivo y fabrica un bronceador para la piel a base de zanahorias y aceite de sésamo libre de químicos que puedan perjudicar tu salud.
Necesitas
½ kg de zanahorias
5 cucharadas de aceite de sésamo
5 cucharadas de lanolina
Botella o envase de 300ml o más con tapa
Pasos
Paso 1
Procesa las zanahorias, coloca el jugo filtrado en un recipiente limpio y resérvalo. Obtendrás una cantidad aproximada de líquido como para llenar una taza grande.
Paso 2
En un recipiente metálico que puedas exponer al calor, coloca 5 cucharadas de aceite de sésamo. Utiliza aceite de sésamo sin refinar ya que éste mantiene todas las propiedades del sésamo, entre ellas revitaliza e hidrata la piel, funciona como bronceador y filtra las radiaciones ultravioletas.
Paso 3
Agrega las 5 cucharas de lanolina al aceite de sésamo y pon el preparado a baño maría y a fuego lento.
Paso 4
Incorpora lentamente a los aceites el jugo de zanahorias sin dejar de remover e integrando los componentes.
Paso 5
Una vez que haya hervido, retira del fuego y déjalo enfriar.
Paso 6
Si el líquido ha quedado poco denso, agrega una cucharadita de arruruz ( fécula de almidón de una planta tropical llamada Maranta)
Paso 7
Coloca el preparado en un recipiente cómodo para las aplicaciones y disfruta de un bronceador 100% libre de químicos.
Importante
Puedes reemplazar la lanolina por crema de óxido de zinc, ambas se consiguen en la farmacia.
Sigue el instructivo y fabrica un bronceador para la piel a base de zanahorias y aceite de sésamo libre de químicos que puedan perjudicar tu salud.
Necesitas
½ kg de zanahorias
5 cucharadas de aceite de sésamo
5 cucharadas de lanolina
Botella o envase de 300ml o más con tapa
Pasos
Paso 1
Procesa las zanahorias, coloca el jugo filtrado en un recipiente limpio y resérvalo. Obtendrás una cantidad aproximada de líquido como para llenar una taza grande.
Paso 2
En un recipiente metálico que puedas exponer al calor, coloca 5 cucharadas de aceite de sésamo. Utiliza aceite de sésamo sin refinar ya que éste mantiene todas las propiedades del sésamo, entre ellas revitaliza e hidrata la piel, funciona como bronceador y filtra las radiaciones ultravioletas.
Paso 3
Agrega las 5 cucharas de lanolina al aceite de sésamo y pon el preparado a baño maría y a fuego lento.
Paso 4
Incorpora lentamente a los aceites el jugo de zanahorias sin dejar de remover e integrando los componentes.
Paso 5
Una vez que haya hervido, retira del fuego y déjalo enfriar.
Paso 6
Si el líquido ha quedado poco denso, agrega una cucharadita de arruruz ( fécula de almidón de una planta tropical llamada Maranta)
Paso 7
Coloca el preparado en un recipiente cómodo para las aplicaciones y disfruta de un bronceador 100% libre de químicos.
Importante
Puedes reemplazar la lanolina por crema de óxido de zinc, ambas se consiguen en la farmacia.