Las creencias y dioses de los Egipcios:
Los primeros dioses del hombre fueron las fuerzas de la naturaleza. Aterradoras e impredecibles, eran temidas más que reverenciadas por nuestros antepasados. Aún cuando gran parte del mundo estaba en la oscuridad, idolatrando crueles encarnaciones de las fuerzas naturales, en un valle en África vivió cierta gente que se animó a vivir una experiencia distinta. Ellos idolatraban dioses que eran bellos, seres iluminados que caminaban por la Tierra, guiando al hombre al paraíso. Tenían formas humanas pero eran muchísimo más poderosos, y, como los humanos, se enojaban, se desesperanzaban, peleaban el uno con el otro, tenían hijos y hasta se enamoraban. Tenían vidas que se parecían mucho a aquellas de los que los reverenciaban.
Por supuesto, también eran dioses para temerles, pero también para amar. Lo que es má, los egipcios disfrutaban hablando sobre los dioses en su mitología. Como los dioses de los griegos y los romanos, los dioses Egipcios parecían estar hechos para contar historias sobre ellos. Las historias se utilizaban para educar, entretener, historias con morales, y en estas historias, los dioses egipcios no parecían tan lejanos e inalcanzables. Era reconfortante escuchar que los dioses también recordaban a aquellos que habían muerto, que los dioses reían y que los dioses enfrentaban los mismos problemas que el mismo pueblo egipcio, pero en escala mayor. Aprendiendo sobre los dioses en un nivel tan íntimo, los egipcios podían relacionarse mejor con el universo que los rodeaba.
Los antiguos egipcios practicaban un sistema de creencias que era en parte totemista, parte politeísta y parte de adoración a los antepasados. Habían numerosos dioses, pero en vez de vivir aislados en una montaña o en el inalcanzable cielo, muchos de ellos vivían en forma invisible en el mundo de los mortales, actuando a través de lugares sagrados, objetos animales o incluso personas. Es más, los espíritus de los muertos, si eran recordados y honrados, podían ayudar y guiar la vida desde el más allá.
Estatua de Ptah
Los Dioses:
Las primeras creencias pueden ser divididas en cinco diferentes grupos localizados de creencias:
La Enéada de Heliópolis “Las almas de Thot”: Atum, Shu, Tefnut, Nut, Geb, Isis, Osiris, Neftis y Seth; cuyo dios principal es Atum.
La Ogdóada de Hermópolis: Num, Nunet, Heh, Hehet, Kek, Keket, Amón y Amonet; de donde surgió el dios Ra.
La tríada de Elefantina: Jnum-Satis-Anuket (donde Jnum es el dios primordial).
La tríada de Tebas: Amón-Mut-Jonsu (donde el dios es Amón).
La tríada de Menfis: Ptah-Sejmet-Nefertum (es inusual el hecho de que los dioses no estaban relacionados antes de que ésta fuera formalizada, donde Ptah era el dios principal).
PtahMientras los líderes de los diversos grupos ganaban y perdían influencia, las creencias dominantes se combinaron y transformaron. Primero, Ra y Atum se convirtieron en Atum-Ra, con Ra como dominante, y posteriormente Ra fue asimilado a su vez por Horus, como Ra-Horajti. Después de que Ptah se convirtiera en Ptah-Seker, fue asimilado por Osiris, convirtiéndose en Ptah-Seker-Osiris.
A las diosas no les fue mejor, con Hathor absorbiendo inicialmente las características de las otras diosas, pero en última instancia siendo absorbida en Isis. Mientras tanto, los dioses del mal fueron amalgamados de esa misma forma, como Seth, quien originalmente era un héroe, absorbiendo todos las características de los dioses malvados, al cual condenaron después de haber sido elegido como el dios favorito de los hicsos.
Al finalizar esto, todo lo que quedó durante los tiempos de la influencia helénica sobre Egipto fue la triada de: Osiris, Isis, y Horus; y su enemigo Seth, tal como se ejemplifica en la Leyenda de Osiris e Isis. La triada había absorbido mucho de los cultos anteriores, y cada uno era adorado en su propio lugar de veneración: Osiris en Abidos, Isis en Dendera, y Horus en Edfu. Incluso en esta etapa, continuaba la fusión, con Osiris como un aspecto de Horus (y viceversa), dirigiéndose rápidamente hacia el monoteísmo. Sin embargo, el monoteísmo había existido con anterioridad, fugazmente, en el siglo XIII adC, cuando Ajenatón había intentado introducir el culto de Atón, en la forma de disco solar, aunque fue violentamente rechazado posteriormente.
Según el Canon Real de Turín, varios dioses gobernaron Egipto: Ptah, Ra, Shu, Geb, Osiris, Seth, Thot, Maat y Horus; cada cual durante inmensos periodos de tiempo, después reinaron los Shemsu Hor durante 13.420 años, antes de surgir la primera dinastía de faraones. Así, los predecesores de Menes ocuparon el trono egipcio durante 36.620 años.
Famosa imagen del sarcofago de Tutankamon
La vida despues de la muerte:
Los antiguos egipcios consideraban que el espíritu humano, según la mitología egipcia, estaba conformado por el Aj, el Ba y el Ka. La creencia en su inmortalidad significó que se practicara el embalsamamiento y la momificación, para preservar la identidad del individuo en la vida futura.
El Libro de los Muertos era una serie de 190 fórmulas mágicas, adaptadas a los requisitos particulares de cada individuo, las cuales eran depositadas junto al difunto, o grabadas en los muros de la tumba para facilitar su viaje por el Duat; también contenía las palabras adecuadas a utilizar en su juicio. Uno de los mejores ejemplos del Libro de los Muertos es el Papiro de Ani, creado alrededor 1240 adC, que además de textos contiene muchas imágenes de Ani y de su esposa en su viaje a través del mundo de los muertos.
En épocas posteriores se creía que el espíritu de los difuntos era conducido por Anubis hacia el lugar del juicio, en la sala de las dos verdades, y el corazón del muerto, que era el símbolo de la moralidad del dueño, se pesaba contra una pluma que representaba el Maat, el concepto de verdad, armonía y orden universal. Si el resultado era favorable, el difunto es llevado ante Osiris en Aaru, sin embargo, Ammit, el ‘devorador de corazones’, que es una mezcla de cocodrilo, león e hipopótamo, destruye aquellos corazones cuyo veredicto es negativo, impidiendo su inmortalidad.
Templo de Debod
Templos:
Muchos templos aun permanecen en pie. Otros están en ruinas por el desgaste y la erosión, mientras que muchos se han perdido por completo, al ser utilizados como cantera para otras construcciones. El faraón Ramsés II fue un gran constructor de templos.
Los templos más importantes están en:
Karnak: complejo de templos, ampliados durante quinientos años, en Tebas, la capital del antiguo Egipto.
Deir el-Bahari: templo de Hatshepsut. Un complejo funerario con estructura columnada de gran armonía, construido unos mil años antes que el Partenón de Atenas.
Luxor: construido en gran parte por Amenhotep III y Ramsés II, era el centro del festival Opet.
Abu Simbel: dos grandes templos (speos) de Ramsés II, al sur de Egipto, en la ribera occidental del río Nilo.
Abidos: templos de Sethy I y Ramsés II. Lugar de veneración de los primeros faraones, con un gran complejo funerario.
Necrópolis tebana: Ramesseum, templo conmemorativo de Ramsés II. El edificio principal se dedicó al culto funerario.
Medinet Habu: templo conmemorativo de Ramsés III. Complejo de templos fechados desde el Imperio Nuevo.
Edfu: templo ptolemaico situado entre Asuán y Luxor.
Dendera: complejo del templos. El edificio principal es el templo de Hathor.
Kom Ombo: templo de la región que controló las rutas comerciales desde Nubia al Alto Egipto.
Isla de File: templo de Ast (Isis), construido en la época ptolemaica.
Si te gustó, podes ver informacion sobre todos los dioses egipcios, ordenados alfabeticamente en el siguiente indice:
y ya se q esta foto no tiene nada q ver, pero es espectacular...
Fuentes:
*http://www.honremosaosiris.com.ar
*http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_egipcia