Pelópidas y Epaminondas eran compañeros en la vida y en el campo de batalla
Fueron dos jóvenes tebanos que idearon una potente unidad de combate formada por parejas de hombres a la que llamaron El Batallón Sagrado
Las habilidades militares de estos jóvenes más el arrojo de la escuadra permitió a los tebanos lograr la victoria sobre Esparta y arrebatarle el puesto de potencia hegemónica de Grecia
Epaminondas había nacido en el seno de una familia humilde y es retratado como una persona discreta reflexiva y prudente
Nunca se casó ni tuvo hijos
Llevaba un modo de vida casi ascético inspirado en las enseñanzas de Lisis de Tarento
Pelópidas en cambio procedía de una familia de buena posición
Era impulsivo entrenaba en la palestra y dedicaba su tiempo al auxilio de los pobres
La amistad de estos jóvenes surgió en el año 384 a C en una expedición contra Mantinea en la que habían combatido como aliados de los espartanos
En el fragor de la batalla y luego de que el bando aliado se derrumbara Pelópidas y Epaminondas unieron sus escudos soportando el ataque de sus enemigos
Tras recibir varias heridas Pelópidas cayó al suelo pero Epaminondas se negó a abandonarlo hasta que viniera la ayuda
Fue entonces que las vidas de estos hombres quedaron ligadas para siempre
En el año 382 a C los espartanos invadieron Tebas
Pelópidas animó a los suyos a levantarse contra los espartanos y junto a su amigo Epaminondas ideó un plan para expulsarlos de la ciudad:
Junto a un grupo de voluntarios se infiltraron en el banquete celebrado por los espartanos los cuales reposaban dopados por el alcohol
Aprovechando la oportunidad se abalanzaron sobre aquellos y acabaron con la guarnición apostada en la ciudad
Tras derrotar a varios contingentes espartanos que habían sido enviados para reconquistar Tebas Pelópidas decidió emprender la ofensiva poniendo en marcha una expedición contra la ciudad Beocia de Orcómeno.
El asalto a la ciudad fracasó
Pelópidas ordenó la retirada y en el camino enfrentaron a dos compañías espartanas
Sin embargo fue en esta batalla que Pelópidas reunió en una formación cerrada a sus trescientos hoplitas dando lugar al nacimiento de la unidad de combate más famosa del ejército tebano: el Batallón Sagrado
El Batallón era una unidad de élite que se destinaba a las misiones más peligrosas
Estaba formado por 150 parejas de hombres cada una de las cuales incluía a guerreros veteranos de entre veinticinco y treinta años denominados erastés los cuales se hallaban emparejados a jóvenes de unos dieciocho años llamados erómenos
Dicha unidad buscaba estimular el espíritu combativo de sus miembros y su fuerza se basaba en una idea que documenta Plutarco con justas palabras:
“Para varones de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y será invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojarán al peligro para el alivio de unos y otros”
La eficacia de esta unidad permitió a los tebanos conseguir la victoria y poner en fuga al ejército espartano
En el año 371 a C se produjo la batalla que marcó el principio del fin de la hegemonía espartana en Grecia
Tuvo lugar en la llanura de Leuctra donde Pelópidas y Epaminondas combatieron a la élite de las tropas espartanas al frente del Batallón Sagrado
Utilizando una técnica conocida como orden oblicuo los tebanos lograron romper las líneas de los habían sido considerados hasta aquel momento los mejores guerreros de Grecia
El rey espartano Cleómbroto fue uno de los primeros en caer e inmediatamente su ejército comenzó a retroceder siendo derrotado de modo aplastante
En el año 366 a C Pelópidas respondió a la petición de ayuda de los tesalios y fue hecho prisionero de Alejandro el tirano de la ciudad de Feras
Al enterarse de lo ocurrido Epaminondas se puso al frente del ejército tebano y sitió la ciudad obligando a Alejandro a firmar una tregua a cambio de la liberación de su compañero
Dos años más tarde Pelópidas acudió de nuevo en ayuda de los tesalios
Presa del orgullo y la sed de revancha se enfrentó al ejército de Alejandro en Cinoscéfalas
Tras dar la orden de ataque a la caballería Pelópidas avanzó entre los suyos para combatir en primera línea
Cuando al fin se encontró frente a Alejandro uno de los guardias personales del tirano logró atravesar su armadura con su lanza poniéndole fin a la vida de Pelópidas
El tirano Alejandro fue finalmente derrotado pero los tebanos huérfanos de su gran estratega lamentaron la pérdida del general
Los tesalios llevaron el cuerpo de Pelópidas de vuelta a Tebas donde se realizaron los funerales en su honor
Dos años más tarde Epaminondas murió en su misma ley
En el año 362 a C se puso al frente de sus tropas para combatir a las fuerzas aliadas de Mantinea Esparta y Atenas
Los tebanos lograron romper una vez más las filas de sus enemigos y ponerlos en fuga
No obstante en medio del caos provocado por la desbandada de las tropas una lanza perdida alcanzó a Epaminondas
Enterado de la victoria pero herido de muerte pronunció sus últimas palabras:
“He vivido suficiente, ya que muero sin haber sido derrotado jamás”
Fueron dos jóvenes tebanos que idearon una potente unidad de combate formada por parejas de hombres a la que llamaron El Batallón Sagrado
Las habilidades militares de estos jóvenes más el arrojo de la escuadra permitió a los tebanos lograr la victoria sobre Esparta y arrebatarle el puesto de potencia hegemónica de Grecia
Epaminondas había nacido en el seno de una familia humilde y es retratado como una persona discreta reflexiva y prudente
Nunca se casó ni tuvo hijos
Llevaba un modo de vida casi ascético inspirado en las enseñanzas de Lisis de Tarento
Pelópidas en cambio procedía de una familia de buena posición
Era impulsivo entrenaba en la palestra y dedicaba su tiempo al auxilio de los pobres
La amistad de estos jóvenes surgió en el año 384 a C en una expedición contra Mantinea en la que habían combatido como aliados de los espartanos
En el fragor de la batalla y luego de que el bando aliado se derrumbara Pelópidas y Epaminondas unieron sus escudos soportando el ataque de sus enemigos
Tras recibir varias heridas Pelópidas cayó al suelo pero Epaminondas se negó a abandonarlo hasta que viniera la ayuda
Fue entonces que las vidas de estos hombres quedaron ligadas para siempre
En el año 382 a C los espartanos invadieron Tebas
Pelópidas animó a los suyos a levantarse contra los espartanos y junto a su amigo Epaminondas ideó un plan para expulsarlos de la ciudad:
Junto a un grupo de voluntarios se infiltraron en el banquete celebrado por los espartanos los cuales reposaban dopados por el alcohol
Aprovechando la oportunidad se abalanzaron sobre aquellos y acabaron con la guarnición apostada en la ciudad
Tras derrotar a varios contingentes espartanos que habían sido enviados para reconquistar Tebas Pelópidas decidió emprender la ofensiva poniendo en marcha una expedición contra la ciudad Beocia de Orcómeno.
El asalto a la ciudad fracasó
Pelópidas ordenó la retirada y en el camino enfrentaron a dos compañías espartanas
Sin embargo fue en esta batalla que Pelópidas reunió en una formación cerrada a sus trescientos hoplitas dando lugar al nacimiento de la unidad de combate más famosa del ejército tebano: el Batallón Sagrado
El Batallón era una unidad de élite que se destinaba a las misiones más peligrosas
Estaba formado por 150 parejas de hombres cada una de las cuales incluía a guerreros veteranos de entre veinticinco y treinta años denominados erastés los cuales se hallaban emparejados a jóvenes de unos dieciocho años llamados erómenos
Dicha unidad buscaba estimular el espíritu combativo de sus miembros y su fuerza se basaba en una idea que documenta Plutarco con justas palabras:
“Para varones de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y será invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojarán al peligro para el alivio de unos y otros”
La eficacia de esta unidad permitió a los tebanos conseguir la victoria y poner en fuga al ejército espartano
En el año 371 a C se produjo la batalla que marcó el principio del fin de la hegemonía espartana en Grecia
Tuvo lugar en la llanura de Leuctra donde Pelópidas y Epaminondas combatieron a la élite de las tropas espartanas al frente del Batallón Sagrado
Utilizando una técnica conocida como orden oblicuo los tebanos lograron romper las líneas de los habían sido considerados hasta aquel momento los mejores guerreros de Grecia
El rey espartano Cleómbroto fue uno de los primeros en caer e inmediatamente su ejército comenzó a retroceder siendo derrotado de modo aplastante
En el año 366 a C Pelópidas respondió a la petición de ayuda de los tesalios y fue hecho prisionero de Alejandro el tirano de la ciudad de Feras
Al enterarse de lo ocurrido Epaminondas se puso al frente del ejército tebano y sitió la ciudad obligando a Alejandro a firmar una tregua a cambio de la liberación de su compañero
Dos años más tarde Pelópidas acudió de nuevo en ayuda de los tesalios
Presa del orgullo y la sed de revancha se enfrentó al ejército de Alejandro en Cinoscéfalas
Tras dar la orden de ataque a la caballería Pelópidas avanzó entre los suyos para combatir en primera línea
Cuando al fin se encontró frente a Alejandro uno de los guardias personales del tirano logró atravesar su armadura con su lanza poniéndole fin a la vida de Pelópidas
El tirano Alejandro fue finalmente derrotado pero los tebanos huérfanos de su gran estratega lamentaron la pérdida del general
Los tesalios llevaron el cuerpo de Pelópidas de vuelta a Tebas donde se realizaron los funerales en su honor
Dos años más tarde Epaminondas murió en su misma ley
En el año 362 a C se puso al frente de sus tropas para combatir a las fuerzas aliadas de Mantinea Esparta y Atenas
Los tebanos lograron romper una vez más las filas de sus enemigos y ponerlos en fuga
No obstante en medio del caos provocado por la desbandada de las tropas una lanza perdida alcanzó a Epaminondas
Enterado de la victoria pero herido de muerte pronunció sus últimas palabras:
“He vivido suficiente, ya que muero sin haber sido derrotado jamás”