Primero que nada quiero decirles que con este post no busco promover el consumo de marihuana, ni su aceptación por parte de todos. Solo quiero darles información.
Ésta ves MI POST, es un texto escrito por un Anciano del Año 2065, En el cual se relata cómo ocurrió la legalización de la Marihuana, en LatinoAmerica, este texto obviamente es la imaginación de un fumador, no lo escribio un hombre que llego en un Delorian
y me dijo : Este es el 2011? Por Favor: Difunde este Documento!
Ahora que los días se estiran y se hacen eternos, presiento el fin. Es por eso que quiero contarles todo, como pasó.
Fue un día como cualquier otro, un día soleado. Me enteré hace 50 años de la legalización de la marihuana. Si no mal recuerdo, en el año 2013 y por amplia mayoría, en la última reunión que se realizó sobre drogas de la Asamblea General de Naciones Unidas, se anularon todos los convenios internacionales relativos a sustancias que producen dependencia, es decir, la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes y la de Sustancias
Psicotrópicas de 1971, hasta el último convenio de 1988, invalidando así las listas de sustancias psicotrópicas y estupefacientes que prohibían y perseguían la producción, tráfico y consumo de las denominadas “drogas ilegales”.
A pesar de la polémica que se generó con respecto a la decisión de adoptar o no esta resolución internacional, los presidentes de Latino America salieron a la palestra, señalando que como estados miembro de Naciones Unidas, se adoptarían las medidas necesarias para acabar con la ilegalización de todas las drogas.
Esto se hizo paulatinamente, partiendo por la legalización del cannabis. Recuerdo muy bien los titulares de los diarios de la época, por ejemplo el del diario La Nación, muy simple: “Se legaliza la marihuana en LatinoAmerica”; o el del Mercurio que decía:”El bloque de oposición apoya las medidas legalizadoras del Presidente”. La Cuarta, el diario popular, titulaba ese día: “Sr Presidente, sáquese un faso”, mientras que la portada de Las Últimas Noticias presentaba la fotografía de un cogollo gigante dentro de una señalética de “Ceda el paso”.
El senador Nelson Ávila en Chile manifestó su satisfacción, encendiendo su primer faso en público. El senador Orpis, en cambio, señaló el profundo caos en que se sumiría nuestra sociedad con tal horroroso libertinaje.
Caminando por la costa aca en Viña del Mar, no vi turbas iracundas, sino felices usuarios de cannabis que manifestaban los beneficios de la despenalización: menos consumidores en las cárceles, grandes perspectivas para la investigación en Chile y aplicación de las propiedades terapéuticas de la marihuana. Y ese día llegaron noticias de todas partes del mundo.
si bien la resolución se voto por amplia mayoría, algunas naciones mantuvieron su desacuerdo en poner fin a la guerra contra las drogas; guerra que, en pleno ejercicio de su soberanía, continuaron dentro de sus fronteras, hasta el año 2035. Esa decisión unilateral, creó un “nuevo problema” en lo respectivo al libre tráfico de estupefacientes en el mercado internacional.
Algunos países musulmanes como Indonesia, Irán o Siria y países orientales como China, Corea del Norte y Singapur, decidieron acogerse a la moratoria. Por el contrario, la satisfacción se hizo plena en países como Colombia, principal productor y exportador de cocaína hasta esa fecha, donde las guerrillas insurgentes y las fuerzas paramilitares empezaron a desactivar sus acciones, rindiendo las armas e iniciando el proceso de reintegración a la sociedad y a la política de ese país.
Esto como consecuencia de la pérdida de mercado e ingresos que les proporcionaba el narcotráfico para el mantenimiento de su lucha armada. Asimismo, en Afganistán y Myanmar (ex Birmania), principales países productores de opio y heroína, la nueva situación política con respecto a las drogas, ahora legales, empezó por variar positivamente las estrategias políticas, lo que se tradujo en una paz sostenible y democráticamente controlada por los Gobiernos de esas dos naciones asiáticas.
En esa misma época, el Gobierno de EEUU, retiró sus tropas de Afganistán y canceló el Plan Colombia. Asimismo, terminó con las certificaciones
para que los países cumplieran las ordenanzas prohibicionistas. Esto, recuerdo, fue el primer paso para que esos países empezaran la regulación de su producción.
La reacción en la Federación Rusa fue diferente. Se presentaron varios disturbios en Moscú y otras grandes ciudades. Gran parte de la población civil rusa, animada por políticos emergentes, salió a la calle en demanda de una acción del Gobierno que definitivamente acabe con la corrupción y las grandes mafias asociadas al poder. Los manifestantes exigieron al presidente Putin que demuestre su autoridad e implemente la legalización de facto de todas las drogas y su regularización.
EE UU, por su parte, sufrió una crisis económica debido a la liberalización del dinero hasta ese momento cautivo del narcotráfico. Ya que los EE UU mantenían el control de organizaciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial de Comercio y otras de índole financiera y monetaria, además de foros internacionales como el G8, fue el país más damnificado por la resolución de la ONU.
A pesar de que el gobierno de esa nación fue el principal impulsor de las políticasrepresivas llevadas a cabo en la “Guerra contra las drogas”, acató el fallo de Naciones Unidas y su economía se ha venido recuperando paulatinamente.
El fin de la guerra contra las drogas se hizo notar también en la industria farmacéutica internacional, quienes reaccionaron contra ese hecho, señalando que esa industria ve la regularización de los estupefacientes como un enemigo y un peligro para la sociedad. Sin embargo, en la actualidad, la industria farmacéutica ha llegado a acuerdos con países para sacar el mayor provecho de las plantas, aunque la sociedad civil y las
comunidades autóctonas han impedido que se patenten esas sustancias, otrora prohibidas. Así, el conflicto continúa en lo que respecta a la propiedad de psicoactivos medicinales.
Actualmente, existen fármacos sobre la base de los principios activos del cannabis. Aún existen dispensarios de cannabis medicinal privados y en hospitales públicos, todos con sistema de vaporización. Las terapias compasivas de marihuana medicinal para el tratamiento de enfermos terminales de SIDA, Cáncer y Esclerosis... Múltiple son cubiertas por FONASA. Tanto el pito de marihuana como los fármacos se pueden adquirir bajo receta médica.
Gracias a la información abierta, sin prejuicios, el porcentaje de adictos disminuyó en los últimos 50 años en un 30% y toda adicción es cubierta por completo por el Plan Auge. El CONACE pasó a manos del Ministerio de Salud, implementándose un departamento de control de calidad de sustancias psicoactivas.
También se implementó, luego de la despenalización, un plan de educación de prevención para enseñanza básica en todos los colegios del país, y un plan de reducción de riesgos y daños en la enseñanza media, técnica y universitaria.
Aquel día fue, sin duda, uno de los mejores días de mi vida. Mi amigo - a quien llamábamos el “Piter”- fue liberado ese día, como todas aquellas personas que estaban en la cárcel por ser tan sólo usuarios de marihuana.
A lo largo de los primeros años de la legalización la población penal disminuyó en Chile en un 70%. Las mafias instaladas en los sectores marginales
no pudieron continuar…por primera vez, los vecinos de esas zonas pudieron dormir sin sobresaltos. Recuerdo muy bien de un programa de la tele, Informe Especial o Contacto (eran bastante parecidos, se me enredan en esta memoria vieja) donde exhibían unos “carros de sanidad”, los que entregaban asistencia médica a los consumidores más afectados y terapias de sustitución para los adictos a la pasta base.
Chile volvió a perfilarse como una potencia en la producción de cáñamo industrial, lo que le permitió ser, junto a Brasil, el mayor
productor en América Latina de Biocombustible.
Gracias a esta medida, en esa época se pudo disminuir el déficit en la matriz energética en un 10%. La legalización (tanto de los usos lúdicos como industriales de sustancias) contribuyó como un factor de desarrollo: el país comenzó a crecer en un 8% hasta alcanzar el desarrollo en el año 2025.
Durante el primer año de la despenalización, el gasto público disminuyó en 40.000 millones de pesos. Además, aumentó la eficiencia de los tribunales en la pesquisa de delitos de mayor connotación social, como robos y homicidios. Todos comenzamos a sentirnos
más seguros, ya que se dejaron de asociar tan estrechamente los conceptos: drogas, juventud y delincuencia.
En la actualidad, la única manera de acceder al cannabis - con fines recreacionales - es a través de los Coffee Shops (o Cafés Cannábicos, como se les ha venido llamando en el último tiempo) y los Grow Shops, donde pueden adquirirse toda clase de herramientas para el cultivo personal o autocultivo.
Las fiscalizaciones de los Coffee Shops están en manos del Sesma y la publicidad de marihuana se encuentra estrictamente prohibida, en cualquiera de sus formas. Asimismo, la Reducción de Riesgos y Daños es el eje principal de las políticas de drogas, a las que se suman las de rehabilitación y
prevención.
Quise hoy mirar atrás y dejarles este testimonio. Muchos de nosotros (incluso los que ya se han ido) nos atrevimos a pensar y soñar en un mundo más habitable, con menos miedo y represión. Ya en el ocaso de mi vida, me llena de orgullo la idea de que logramos realizar un cambio y heredarles una sociedad más libre, abierta e informada.
Les dejo esta carta, como un testamento activista.
Ya pueden vivir sin las drogas como una amenaza
y un peligro espantoso, pueden vivir con menos miedo.
Se despide,
Su abuelo.