Crónica de una obesidad
Voy a tratar de ser lo más expresivo posible. Esta es la historia
por la cual sufrí durante toda mi infancia, y por la que ahora ya no
tanto.
"Mi historia.."
Cuando uno es chico, no sabe las consecuencias que pueden tener
los actos hacia el futuro. Como el típico " Eso puede tener repercusiones
en los eventos futuros, viteh " de Alejo y Valentina. O como un alumno que
no estudia, no sabe lo que puede traer eso, el Desempleo, el hambre..
En fin, al yo ser chico, disfrutaba de cada una de las cosas que hacia. Era
muy activo y alegre. Aunque siempre puse un poco más de Énfasis en el
tema de la Comida. Siempre fuí muy glotón, y comía de más, lo que
actualmente lo conocemos por "Comer de vicio". Es aquí donde me arrepiento
toda mi vida de haber hecho esto. Pero al mismo tiempo me consuelo,
diciendo " Era chiquito, no sabía que hacía.. "
El tiempo pasó, fui creciendo. Los compañeros de mi colegio fueron
cada vez más y más molestos respecto al tema. En dos palabras: Era gordo.
A la tierna y corta edad de 8 años, yo tenía mas insultos juntados que Betty
la Fea. Todos eran exageradamente malos conmigo. Esa es una de las tantas
razones por la cual odio mi antiguo colegio.
A la edad de 10 años (Aproximadamente) uno comienza a Sufrir la llamada Pubertad,
en la cual se producen cambios psicológicos y corporales, aunque no hace falta
que hable sobre esto, ya que todos saben sobre esto. Mis "amigos" no hacían otra cosa
que molestarme, y siempre fuí muy tímido. Así que, luego de todo esto, encontré
un camino decente, y algo que me mantenía alejado de los remordimientos y los
insultos de los otros chicos, al menos eso pensaba. La inteligencia. Esta es una de
las cosas que rescato de mi niñez. Siempre cumplía con todas las tareas, sobre estudiar
ni hablar. Fui el clásico chico 10 del grado.
Tipo 12 años ya era otra persona. Comence a sufrir los cambios prometidos.
Me comenzaron a gustar las chicas, las peleas, las boludeces en general. Los insultos
nunca finalizaron. Es aquí cuando dejé de recurrir a la inteligencia, al intelecto en general.
Recurrí a la violencia. El peor camino que un hombre decente puede tomar. Pero dentro
de todos los insultos que tuve, todo lo que me hicieron sufrir, llorar, supongo que eso
estaba algo permitido. Me di cuenta, que mi físico ancho no solo servía para los insultos.
Podía aprovecharlo para algo más.. Siguiendo los típicos consejos de mi vieja cuando decía
"Y si te molestan, pegales !" lo hice. Era la salida del colegio, y un muchachito me comenzó a
fastidiar. No lo soportaba más, ya había llorado todo. Lo golpeé. El chico no me molestó
nunca mas en mi vida. Es peculiar, pero lo mismo pasó con mi viejo.
A la edad de 13 años, me convertí en el Típico matón del Colegio. Aunque siempre con
remordimientos sobre lo que hacía, no disfrutaba pelear. Hasta que un chico llegó y me hizo
cambiar mi pensamiento, un chico que tenía lo mismo que yo: Obesidad. Para ese momento,
mi problema ya se habia ido, aunque no por haberlo superado, sino por ocultarlo, ocultarlo con
una campera y un puño de piedra. Este tal chico sufría lo que yo. Cada vez que alguien le decía
algo, me reía. Pero al instante me venían mis recuerdos, mi propia experiencia. Asi que decía
"Dejenlo, basta.." todos comenzaron a llamarme el Defensor de pobres, aunque eso es otra historia.
Logré superar mi problema. La mayor parte del tema se habia desvanecido. Pero esas heridas,
esos recuerdos, no los podré sacar nunca de mi mente.
Espero no transmitirles mi Problema. Espero dejar una reflexión en todos ustedes. No molesten
a otros chicos porque tengan obesidad, hay cosas muchísimo más importantes.
Gracias por leer, muchacho.