El Tratado sobre el Espacio Exterior o el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, explica con lujo de detalles qué pueden hacer los países en el espacio y también las limitaciones de sus proyectos.
Su logro más grande fue evitar que la carrera armamentística nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética se expandiera al espacio.
Aqui el Tratado Completo para poder verlo en PDF: TRATADOS Y PRINCIPIOS DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL ESPACIO ULTRATERRESTRE
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, el nombre oficial es Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celeste, declara que la “Luna y los demás cuerpos celestes serán utilizados exclusivamente con fines pacíficos por todos los Estados que forman parte del Tratado”.
El acuerdo también prohíbe que las naciones reclamen la soberanía de cualquier otra parte del sistema solar.
A medida que las compañías se dirigen hacia donde nunca ha ido otro negocio, el Espacio, Mineria de Asteroides, generan preguntas que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre solo aborda confusamente: ¿Qué pueden hacer las empresas privadas en el espacio? ¿Una empresa puede minar la Luna o un asteroide y después vender lo que haya extraído? ¿Cómo será la regulación de estos negocios por parte de los países?
En la actualidad, las ambigüedades en el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre crean incertidumbre respecto de si alguien puede obtener ganancias a partir de estas iniciativas comerciales.
El artículo II, en particular, establece lo siguiente: “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”.
Si un país tiene prohibido apropiarse de un cuerpo celeste, ¿una empresa privada tiene permiso de apropiarse de un mineral extraído de un cuerpo celeste?
El Tratado de la Luna, redactado en 1979, declaró que cualquier recurso del espacio debe ser compartido entre todas las naciones pero la mayoría de los países, incluido Estados Unidos, nunca lo firmó ni lo ratificó.
En estos momentos, hay empresas como Moon Express y Planetary Resources que aseguran que no quieren libertad sin restricciones en el espacio, ni tampoco buscan una retirada del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, pero quieren empezar a utilizar el espacio como un nuevo recurso.
Como negocio, Planetary Resources está apostando a que, para cuando extraiga agua de un asteroide, habrá un cliente como la NASA que esté interesado en comprar agua, hidrógeno y oxígeno.
“La minería del espacio podría ser más realista de lo que se percibe”, se leía en el informe de Goldman Sachs . “A pesar de que la barrera psicológica para minar asteroides es alta, las barreras financieras y tecnológicas reales son bastante más bajas”.
Para Planetary Resources, la primera ola de desarrollo culminará en 2020 con una nave espacial en forma de rosquilla que se dirigirá a un asteroide cercano a la Tierra en una misión de exploración minera.
En algún momento posterior, la empresa espera minar en serio, en busca de lo que al parecer sería agua congelada.
Sin embargo, además de que podrían beberla los astronautas, el agua se puede dividir en hidrógeno y oxígeno. Los dos elementos se pueden utilizar como propulsores de cohetes; el oxígeno, claro está, también puede brindar aire para respirar.
Por otro lado Moon Express, chocó contra un muro burocrático porque el acuerdo declara que las actividades de las entidades no gubernamentales, una clasificación que incluye a las empresas comerciales, “deberán ser autorizadas y fiscalizadas constantemente” por parte de los gobiernos correspondientes (Estados Unidos insistió en que existiera esa cláusula, con lo cual rechazaba la visión soviética de que la exploración del espacio debía limitarse a los gobiernos).
“Habíamos planeado una misión y recibimos financiamiento de los inversionistas, pero no pudimos proceder sino hasta finales de 2015”, testificó Richards durante una audiencia ante el senado en mayo. “No hubo nadie que no quisiera aprobar el proyecto. Simplemente no había un mecanismo para hacerlo”.
El esfuerzo para intentar el primer vuelo en este corto período de tiempo está motivado por los 20 millones de dólares ofrecidos por el premio Google Lunar X Prize en 2007.
La condición para hacerse con el premio es ser una entidad privada y lanzar un vehículo que toque el suelo de la Luna antes del 31 de diciembre de 2017.
Lamentablemente se acaba de conocer que Moon Express , quien ya consiguió la aprobación del gobierno de EEUU para visitar la Luna finalmente confirmó el jueves que la fecha se retrasó hasta 2018.
Sin embargo, aún no se había confirmado una fecha de lanzamiento exacta para la próxima misión.
Moon Express no es la única compañía que tiene como objetivo lanzar una misión a la Luna en 2018.
El fundador de SpaceX, Elon Musk, confirmó en febrero la intención de su compañía de volar dos personas alrededor de la luna el próximo año.
La competencia recién empieza. ....
Su logro más grande fue evitar que la carrera armamentística nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética se expandiera al espacio.
Aqui el Tratado Completo para poder verlo en PDF: TRATADOS Y PRINCIPIOS DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL ESPACIO ULTRATERRESTRE
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, el nombre oficial es Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celeste, declara que la “Luna y los demás cuerpos celestes serán utilizados exclusivamente con fines pacíficos por todos los Estados que forman parte del Tratado”.
El acuerdo también prohíbe que las naciones reclamen la soberanía de cualquier otra parte del sistema solar.
A medida que las compañías se dirigen hacia donde nunca ha ido otro negocio, el Espacio, Mineria de Asteroides, generan preguntas que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre solo aborda confusamente: ¿Qué pueden hacer las empresas privadas en el espacio? ¿Una empresa puede minar la Luna o un asteroide y después vender lo que haya extraído? ¿Cómo será la regulación de estos negocios por parte de los países?
En la actualidad, las ambigüedades en el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre crean incertidumbre respecto de si alguien puede obtener ganancias a partir de estas iniciativas comerciales.
El artículo II, en particular, establece lo siguiente: “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”.
Si un país tiene prohibido apropiarse de un cuerpo celeste, ¿una empresa privada tiene permiso de apropiarse de un mineral extraído de un cuerpo celeste?
El Tratado de la Luna, redactado en 1979, declaró que cualquier recurso del espacio debe ser compartido entre todas las naciones pero la mayoría de los países, incluido Estados Unidos, nunca lo firmó ni lo ratificó.
En estos momentos, hay empresas como Moon Express y Planetary Resources que aseguran que no quieren libertad sin restricciones en el espacio, ni tampoco buscan una retirada del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, pero quieren empezar a utilizar el espacio como un nuevo recurso.
Como negocio, Planetary Resources está apostando a que, para cuando extraiga agua de un asteroide, habrá un cliente como la NASA que esté interesado en comprar agua, hidrógeno y oxígeno.
“La minería del espacio podría ser más realista de lo que se percibe”, se leía en el informe de Goldman Sachs . “A pesar de que la barrera psicológica para minar asteroides es alta, las barreras financieras y tecnológicas reales son bastante más bajas”.
Para Planetary Resources, la primera ola de desarrollo culminará en 2020 con una nave espacial en forma de rosquilla que se dirigirá a un asteroide cercano a la Tierra en una misión de exploración minera.
En algún momento posterior, la empresa espera minar en serio, en busca de lo que al parecer sería agua congelada.
Sin embargo, además de que podrían beberla los astronautas, el agua se puede dividir en hidrógeno y oxígeno. Los dos elementos se pueden utilizar como propulsores de cohetes; el oxígeno, claro está, también puede brindar aire para respirar.
Por otro lado Moon Express, chocó contra un muro burocrático porque el acuerdo declara que las actividades de las entidades no gubernamentales, una clasificación que incluye a las empresas comerciales, “deberán ser autorizadas y fiscalizadas constantemente” por parte de los gobiernos correspondientes (Estados Unidos insistió en que existiera esa cláusula, con lo cual rechazaba la visión soviética de que la exploración del espacio debía limitarse a los gobiernos).
“Habíamos planeado una misión y recibimos financiamiento de los inversionistas, pero no pudimos proceder sino hasta finales de 2015”, testificó Richards durante una audiencia ante el senado en mayo. “No hubo nadie que no quisiera aprobar el proyecto. Simplemente no había un mecanismo para hacerlo”.
El esfuerzo para intentar el primer vuelo en este corto período de tiempo está motivado por los 20 millones de dólares ofrecidos por el premio Google Lunar X Prize en 2007.
La condición para hacerse con el premio es ser una entidad privada y lanzar un vehículo que toque el suelo de la Luna antes del 31 de diciembre de 2017.
Lamentablemente se acaba de conocer que Moon Express , quien ya consiguió la aprobación del gobierno de EEUU para visitar la Luna finalmente confirmó el jueves que la fecha se retrasó hasta 2018.
Sin embargo, aún no se había confirmado una fecha de lanzamiento exacta para la próxima misión.
Moon Express no es la única compañía que tiene como objetivo lanzar una misión a la Luna en 2018.
El fundador de SpaceX, Elon Musk, confirmó en febrero la intención de su compañía de volar dos personas alrededor de la luna el próximo año.
La competencia recién empieza. ....
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