Este post lo hago porque, me acabo de acordar de que hoy, se cumplen 18 años de la muerte de mi abuelo.
Uno puede decir, a todos se nos mueren los abuelos, es lo más normal que hay. Porque son eso, abuelos: viejos.
Pero ese no es el caso. El mío.
Para no aburrirlos no la voy a hacer larga.
Él fue como una figura paterna, y prácticamente el pilar de la familia.
Un hombre fuerte, íntegro, sin temores ni culpas.
Amoroso, fiel, honrado.
Tantas cualidades.
Sin saber que detrás de todo eso se escondía un monstruo.
Un monstruo que se lo estaba comiendo.
Terminó trágicamente.
Suicidándose.
En un auto, su auto, ese mismo en el que guardaba su revolver.
Un 12 de mayo, en el año 1992.
Yo tenía 8 años. Él, a punto de cumplir 53.
Todavía me acuerdo cuando mi viejo me sentó, mientras estaba viendo la tele, los 3 chiflados, apagó la tele, ese televisor marca Saba.
Me dijo que había fallecido.
Par contarme todo me llevó a un Pumper Nik, en San Martín.
Quedé shockeado.
Parecen recuerdos tontos, pero no paro de soñar con esos momentos.
Desde ese dia nuestra familia no volvió a ser la misma.
Lamento si los aburrí, sentía la necesidad de contar.
Por último, quiero poner algo que le escribí, el 25 de Mayo de 2005, el día de su cumpleaños. Lo iba a hacer publicar en el Clarín, en Fúnebres, pero no me alcanzaba la plata.
25/05/1939 - 25/05/1992
A 13 años y 13 días del día que decidiste irte,
hoy, 25 de mayo, cumplirías 66 años.
No sé si aún te extraño, pero
por muchos años lo hice.
Sentí que no podía vivir con tu perdida.
De a poco aprendí a hacerlo.
Ahora solo recuerdo los buenos momentos.
Que estés en Paz.
Te quiere.
Tu nieto, Fabio.
A 13 años y 13 días del día que decidiste irte,
hoy, 25 de mayo, cumplirías 66 años.
No sé si aún te extraño, pero
por muchos años lo hice.
Sentí que no podía vivir con tu perdida.
De a poco aprendí a hacerlo.
Ahora solo recuerdo los buenos momentos.
Que estés en Paz.
Te quiere.
Tu nieto, Fabio.