El metal que puedes ver en la pequeña fotografía del recuadro es capaz de hacer que parezcas todo un Superman. Se llama Galio y tiene algunas particularidades que dan lugar a múltiples aplicaciones tecnológicas y a unas cuantas curiosidades bastante divertidas.
Por Javier Peláez.
El Galio (Ga) es un metal realmente curioso. Su aspecto, parecido a la plata, nos muestra un brillante aspecto en estado sólido que, sin embargo, esconde una debilidad oculta: se funde fácilmente con un poco de calor. Más exactamente a los 29,8 ºC.
Para verlo más claramente en acción, veamos lo que ocurriría si hiciéramos cucharillas de galio y las usáramos para remover un vaso con algo de agua caliente.
Como ven, no parece una buena idea utilizar galio para fabricar casi nada, sin embargo, puede ser muy útil a la hora de construir termómetros, usarlo para numerosas aleaciones con otros metales o incluirlo en muchos dispositivos electrónicos, como por ejemplo, transistores.
Pero por otro lado, la enorme ductibilidad del galio los puede llevar a engaño. Pueden fundirlo con sólo aplicar algo de calor, incluso con las propias manos, sin embargo, una vez en estado líquido, les va a costar un poquito más llevarlo a ebullición: tendríais que calentarlo hasta la nada despreciable temperatura de 2237ºC.