¿Por qué la niebla apaga el sonido? La intensidad del sonido varia segun la ley física la cual es igualmente cierta para la luz, para el calor y para la gravitacion, asi como para el sonido. Establece esta ley que la intensidad varia inversamente a la distancia, de modo que cuanto mis lejano es el sonido, menos se oye; pero no es esto lo umco que es causa de que varie la intensidad de un sonido. La segunda condition es la densidad del medio, por el cual se transmite. Por ejemplo, hemos notado, sin duda alguna, con cuanta claridad podemos oir sonidos en una noche helada; y li razón de esto es que el aire es mas denso y transmite el sonido mas pronto. Por otra parte, si se dispara un fusil en la cima de una montana de mucha altitud, donde el aire esta grandemente enrarecido, el sonido no sera mas fuerte que el de una pistola de juguete en circunstancias ordinarias. Y, en caso de niebla, las particulas sólidas del aire pueden afectar a la transmisión de las ondas sonoras; pero lo principal de todo que influye en la intensidad de cualquier sonido, es la densidad de la atmosfera. ¿Qué son los callos? Un callo es una dureza, que se forma en los dedos de los pies o en alguna otra parte de los mismos, y es generalmente el resultado de calzar zapatos demasiado estrechos. El callo en si mismo esta compuesto de la parte exterior de la piel, y la excrecencia de la misma que forma un bulto, el cual produce el callo, tiene por causa la presion del zapato contra aquel punto. Pero el callo no saldría, si se hiciera cesar la presion durante ciertos intervalos; y esto se consigue, naturalmente, quitándose el calzado. Si la presión continuase aplicada siempre a dicho punto, la piel, en lugar de crecer en él, iria desapareciendo. En otra epoca era costumbre eh China colocar una venda muy apretada alrededor de los pies de las senoras, sin que se la quitasen nunca, resultando de ello que los pies no se desarrollaban hasta el tamano que habian de tener. Así, pues, el resultado de la presion sobre la piel depende enteramente de si es continua y si es dolorosa. La excrecencia de la piel nace de la irritation producida por la presión. ¿Nos despertamos siempre después de haber dormido todo el tiempo que necesitamos? Importantisima es la pregunta, porque la respuesta que ha de llevar aparejada ha de decidir uno de los puntos mas esenciales del cuidado de los ninos. Hubo un tiempo, en que se sustentaba la opinión de que los ninos eran natural-mente perezosos y malos; y que la naturaleza habia hecho, por lo general, tan mal las cosas. que para dar una esperanza a los ninos era necesario que intervinieran las personas mayores en todo lo que los pequenuelos sentian inclinación de hacer. Con esta teoría despertaban a una hora fija, como si todos ellos necesitasen la misma canti-dad de sueno, como si el mismo nine necesitase dormir lo mismo todas las noches, y como si todo el sueno fuese de iddntica calidad y pudiera medirse por horas. Todo esto era una equivocación. Las personas que conocen el asunto, por que han pasado la vida estudiandolo, tienen la certeza de que un niño se despertara, cuando su cerebro haya tenido todo el sueño que necesita. El despertar es el verdadero fruto del sueno. Un niño no podría dormir demasiado, porque tan pronto como el sueño ha hecho su trabajo, el cerebro debe despertar. Por otra parte, el ruido mas ligero puede despertar a los niños antes que hayan acabado de dormir. Si los niños no disfrutan habitualmente del sueño que segun su edad y complexion necesitan, perderan su natural alegria, y de bulliciosos y juguetones se tornaran malhumorados y descontentadizos; y si sus padres o las personas encargadas de su cuidado no se dan cuenta de la causa de tal cambio y no ponen pronto remedio, habran de lamentar mas tarde las consecuencias de esta falta del suefio necesario. ¿Tienen color las cosas por la noche? Claro esta que una cosa tiene color de noche o en otra hora cualquiera, si conserva el color que le es propio, como lo conserva el fuego o el mechero del gas. Las cosas que producen luz propia, llamanse luminosas. La pregunta es verdaderamente la siguiente: ¿Tienen color por la noche las cosas que no son luminosas? Ahora bien, al decir color queremos significar luz colorada, luz de tal clase que nos da una idea que llamamos color. Si no hay luz, no hay tampoco color. Hasta una cosa no luminosa puede tener color por la noche, si en la habitation hay luz. Vamos, pues, ahora a hacer la pregunta de una manera exacta: ¿Tienen color los cuerpos no luminosos en la oscuridad? La respuesta a esta pregunta es: No. Una naranja es naranja, porque cuando se arroja encima de ella una luz naranja o una luz blanca que contenga luz naranja, tiene el poder de rechazar la luz naranja reflejandola a nuestros ojos, y por esta causa la llamamos naranja. Si no recibe luz alguna, no puede reflejarla, pues, al contrario del fuego, no produce luz propia; y, si la produjese, no estaria en la oscuridad. En una palabra, lo que llamamos color es una especie de luz y donde no la hay no puede haber color. ¿De qué estan hechos nuestros ojos? En otra parte de este libro explicamos como estan construidos nuestros ojos; pero esta pregunta acerca de la sustancia de que estan formados, vale la pena de contestarla. Si pudiesemos desmontar un ojo pieza por pieza y escoger todas las diferentes cosas que lo componen, hallariamos que, como el cuerpo, en general, gran parte de él ha sido hecho de agua, no menos de las cuatro quintas partes. Ademas del agua hallariamos los diversos elementos que entran para formar la materia viviente o el protoplasma. Hallamos en el ojo muclusimas especies de células que se componen de protoplasmas, y otras, tales como las células del cristalino, que, aun cuando fueron hechas de protoplasma se componen de algo mas; que les es completamente pecuhar. Pero en la retina deberiamos hallar el protoplasma, principalmente en forma de células nerviosas, y si echamos una mirada retrospectiva al desarrollo del ojo, hallaremos que la parte más importante, la que realmente hace de ella un ojo, ha salido del cerebro y no es mas que una porción del mismo prolongada hacia adelante. Parte del frente del ojo es verdaderamente piel que ha cambiado de forma para los fines de ese órgano; pero la parte que realmente hace que el ojo sea tal, es ciertamente parte del cerebro, como veremos cuando lleguemos a conocer su historia, de igual modo que el resto del ojo es parte de la piel. ¿Es posible que moren en marte seres dotados de inteligencia? Es casi cierto que existe la vida en Marte, y aun se cree que hay en él criaturas dotadas de inteligencia; no hombres, pero seres que podrían entender a los hombres, y éstos a ellos, cuando los unos enseñaren la manera de expresar sus pensamientos a los otros. Algunas personas que han dedicado su vida entera al estudio de Marte, están convencidas de que en la superfice de este planeta existen ciertas marcas y señales que sólo seres inteligentes pueden haber hecho, y de que los marcianos deben constituir una gran familia que vive tranquila y feliz, y han dejado de combatirse mutuamente, como hacen los hombres, todavía; porque las aludidas señales de Marte sólo pueden haber sido construidas por una raza de seres que haya renunciado a las guerras, y a las fronteras, y a toda clase de querellas, y trabajen todos a una por el bienestar común. Quizás algún lector viva lo suficiente para saber qué hay de cierto en lo de los canales de Marte, y cómo y por quién fueron hechos. Tal vez sea esta la cuestión más interesante que en nuestros días se haya planteado en el mundo. DESCUBRIMIENTOS RECIENTES ACERCA DE LA VIDA EN MARTE: ¿Vida en Marte?: La NASA publica fotos de árboles en el planeta rojo (y un asombroso video) Recientes imágenes de la NASA muestran “sombras de árboles” sobre la superficie de las dunas en Marte, que en realidad son caminos de arena, según publicaron numerosos periódicos británicos. Un vídeo circulante en Internet muestra imágenes de supuesta vida en Marte tras un retoque digital. Ver para creer. Recientes imágenes de la NASA muestran “sombras de árboles” sobre la superficie de las dunas en Marte, que en realidad son caminos de arena, según publicaron numerosos periódicos británicos. De acuerdo a los expertos, en este lugar ubicado en la zona norte del planeta rojo, de inviernos extraños, de dunas de polvo, a millones de kilómetros de la Tierra, no hay árboles. Una capa helada de dióxido de carbono cubre las dunas, que luego se evapora en primavera dejando una materia oscura que parecen agrupaciones de pinos. Candy Hansen, experta de la NASA indicó que “el color de las vetas adyacentes de material sugiere que el polvo se asentó sobre el hielo en la parte inferior después de acontecimientos similares”. Los expertos explican que “la foto fue tomada por una cámara instalada a bordo del poderoso Orbitador de Reconocimiento de Marte, una sonda que está dando vueltas al planeta rojo desde el año 2006″. La sonda probó que el agua persiste en la superficie de Marte durante un período sustancial de tiempo, suficiente para proporcionar un hábitat para la vida. También sostiene que Marte, como la Tierra, sufrió cambios en el clima global durante los últimos millones de años. Cambios en la inclinación (con respecto al Sol) de los ejes de rotación de ambos planetas se cree que han influido en su clima, pero estos cambios han sido mayores en el caso de Marte. En Internet circula un video en el que diferentes fotos publicadas por la NASA son procesadas con filtros digitales y terminan develando diferentes formas en la topografía del planeta rojo que hacen sospechar que el ocultamiento de la vida extraterrestre tiene formas más cercanas que las de los ovnis y seres llegados de otras galaxias. Delante de los terrícolas, ¿cuales, serían las impresiones de los marcianos? Respuesta psicografiada del atlante Ramatís; Notarían en los terrícolas la ausencia de protuberancias que los marcianos tienen a la altura de los omoplatos; y también les llamaría la atención su piel arrugada, plagada de señales, manchas, decoloraciones hepáticas o anémicas; sus modos grotescos de andar y gesticular. Su adherencia más firme al suelo daría al marciano la idea de hallarse en presencia de un salvaje de los mundos inferiores. La misma impresión que los españoles tuvieron de los primeros salvajes presentados por Colón, en la corte de la reina Isabel, sería la que tendrían los marcianos ante sus hermanos de la Tierra. link: http://www.youtube.com/watch?v=6U5HFFXPF-s&feature=player_embedded Fuente: http://algoestacambiando.wordpress.com ¿Para qué sirven los planetas en los cuales no hay vida? Es indudable que en algunos planetas, no hay vida, que es la cosa más noble y admirable que existe. Pero razones poderosas nos inclinan a creer que habrá de desarrollarse, andando el tiempo, en planetas tales como Júpiter, que se hallan en la actualidad a una temperatura demasiado elevada para que pueda desarrollarse en ellos la vida, como ocurrió al principio en la tierra. Así, podemos decir que estos planetas se preparan para recibir la vida en su seno. Puede ser que otros planetas tengan hoy día una temperatura demasiado baja, pero que en otros tiempos haya existido en ellos la vida; y por último, es posible que haya planetas, en los cuales jamás hubo ni habrá vida alguna. A nosotros, los hombres, nos sirven para observar sus movimientos en el cielo, prestando de esta suerte servicios no pequeños a la astronomía y a la navegación, ciencias hermanas. Pero por pequena que pueda parecemos su utilidad, Guando el Supremo Hacedor los creú, debe ser muy grande. ¿Para qué sirven las estrellas que no podemos ver por hallarse demasiado lejos de nosotros? No ha faltado quien haya pretendido demostrar que hasta las estrellas que no vemos, por hallarse, de nosotros a inconcebible distancia, nos reportan alguna utilidad, enviándonos tal vez cierta clase de radiación beneficiosa para nuestros ojos. Desde luego no existe prueba alguna de esto, que por lo demás, nos parece verosímil. Probablemente, la utilidad de las estrellas que se hallan a demasiada distancia de nosotros para que las podamos ver, y la de las que vemos, debe de ser la misma que la de esa estrella tan próxima, que nos regala con su calor y su luz, con los que sostiene la vida en torno suyo, y que tan conocida nos es bajo el nombre de sol. Y si existen estrellas que a nosotros no nos reportan esta misma utilidad, y cuya existencia, por lo tanto, debe sernos indiferente, al parecer, conviene no olvidar, sin embargo, que en el universo existen muchas más necesidades y fines de lo que podemos imaginar. ¿Por qué sentimos vértigo cuando miramos hacia abajo desde un lugar elevado? No todos experimentan estos vértigos cuando miran hacia abajo desde un lugar elevado, y el que disfruta de buena salud puede aprender a su debido tiempo, con la práctica, la manera de mirar hacia abajo sin sufrirlos. Dos explicaciones pueden darse de estos vértigos. Una es la general: que el temor de caer perturba las facultades del cerebro. Ahora bien, la conciencia que tenemos de hallarnos en equilibrio, y de poderlo guardar, si alguna fuerza extenor tiende a separarnos de él, depende del buen funcionamiento del cerebro; y por eso, el temor de caer puede causarnos vértigos, como otras clases muy diversas de temores nos los causan en otras ocasiones. Pero las personas que no sienten temor, o que nunca pudieron esperar el sentirlo, pueden experimentar vértigos al mirar hacia abajo desde gran altura, y la explicación de esto es interesante en extremo. Parte del poder que tenemos de guardar el equilibrio depende de nuestra vista. Todos sabemos con cuánta facilidad tropezamos contra la persona que camina a nuestro lado, de noche sobre todo. Y si bien podemos guardar el equilibrio sin la ayuda de la vista, nos mareamos fácilmente, si los ojos nos hacen traición, que es lo que suele acontecer cuando miramos hacia abajo desde gran altura. ¿Por qué es contagioso el bostezo? La razón de que el bostezo sea tan intensamente contagioso estriba, a nuestro entender, en su misma naturaleza. La primera y más urgente necesidad de la vida del hombre es respirar, y el bostezo no es, en definitiva, otra cosa más que una inspiración muy profunda. Depende, por regla general, de que por una causa cualquiera, unas veces porque estamos aburridos, otras porque nos aqueja alguna enfermedad, nuestra respiración se ha debilitado, y el bostezo es una tentativa instintiva para vigorizarla. Ahora bien, es un hecho conocido que los seres humanos pueden ejercer influencia unos sobre otros, en virtud de lo que se llama sugestión. Un niño ve que otro está comiendo chocolate, y se le antoja a él también; una persona observa que otra tiene miedo, y siente temor igualmente; si todos los que nos rodean están risueños y alegres, nos regocijamos con ellos, apenándonos, por el contrario, si en nuestro derredor contemplamos semblantes afligidos. De aquí podemos deducir que la sugestión es tanto más poderosa, cuanto la cosa sugestionada afecta más a las necesidades de la vida. Por eso, por ejemplo, es tan grande la sugestión del miedo, como vemos cuando entra el terror pánico en un rebaño de animales, que todos salen de estampía. Y el bostezo es más poderosamente transmitido por la sugestión, que casi ninguna otra cosa, porque afecta a la necesidad más urgente y constante de la vida, que es la respiración. ¿Cual fué el primer pueblo que escribio libros? Es de trascendental importancia para la humanidad la escritura, porque perpetúa los conocimientos y hace que éstos se transmitan, sumados unos a otros, cual una bola de nieve, de generación en generación. Por eso la pregunta anterior posee un interés supremo. Pero decrece extraordinariamente su interés si entendemos por libros algo semejante a nuestros libros actuales, hechos de hojas de papel encuadernadas, y aun si nos referimos a todo lo escrito en hojas sueltas de cualquier sustancia o materia. La verdadera pregunta debe referirse a cualquier clase de escritura, sin asignar importancia alguna a su forma. La escritura en papel data de unos 2000 años, por lo menos, antes de Jesucristo y fué inventada por los egipcios, los cuales fabricaron esta sustancia del tallo de una planta llamada papiro, y no es preciso decir que, si las hojas de este papel están cosidas las unas a las otras, constituyen un libro. Mucho antes de que se inventase el papel, los hombres se valían de otros medios para escribir, siendo unojde ellos la arcilla. A ésta se le daba la forma de ladrillos o cilindros, y después de escribir en ella, la endurecían en el horno y la archivaban. Hoy día existen millares de estos antiquísimos libros en los museos de las ciudades importantes. Según nuestras noticias, los primeros que utilizaron este procedimiento fueron los babilonios y los asirios, con mucha anterioridad a la civilización egipcia; pero es muy probable que el sistema sea más antiguo aún, y que los babilonios aprendieran a escribir en arcilla, de otros pueblos anteriores a ellos, probablemente de los progenitores de los chinos. ¿Por qué dejan pasar la luz los metales sólidos cuando se adelgazan mucho en planchas? Es muy natural que los metales se conduzcan de esta suerte, y no es en modo alguno una propiedad privativa de ellos. La luz, como sabemos, consiste en ondas de éter, y el éter, como tampoco ignoramos, se encuentra en todas partes. Pero dondequiera que exista materia, como, por ejemplo, la materia del aire o de una lámina de cristal, o de una plancha de metal, o de cualquier otra cosa, queda, hasta cierto punto, interceptado el paso de la luz. Aun la sustancia más transparente absorbe luz, como sucede con las lentes de cristal de calidad superior que se emplean para los instrumentos; de óptica. Esto ocurre aun con el aire más puro, como es fácil comprobar subiendo a una elevada montaña desde donde veremos el sol más tediante, porque sus rayos tienen que atravesar una capa mucho menos espesa de aire para llegar a nuestros ojos. Si la materia ejerce sobre la luz este trayecto, claro es que cuanto más espesa sea, tanto mayor será el efecto que produzca; principio aplicable, a los metales, lo mismo que a otra clase cualquiera de materia. La única diferencia consiste en que los metales ofrecen una resistencia especial al paso de la luz, y por eso, para lograr que ésta los atraviese, es preciso batirlos hasta que queden reducidos a placas muy delgadas. ¿Se trasnsmite el olor por medio de las ondas del aire? Esta es una pregunta muy discreta, y las personas que hacen semejantes indagaciones son las que más ayudan al progreso de los conocimientos humanos, pues demuestran que piensan y discurren. Las preguntas irreflexivas o impremeditadas carecen de utilidad, generalmente. El sonido, como ya sabemos, es una onda que se propaga en el aire; el calor que sentimos cuando nos sentamos al amor de la lumbre, es también una onda que se transmite en el aire; y la luz es una onda que se forma en el vacío, y camina por en medio del aire. Si, pues, estas ondas explican nuestras sensaciones de luz, de calor y de sonido ¿por qué no han de explicar también las del olfato? Y sin embargo, el olor no se transmite por medio de ondas a lo largo del aire. Él principal distintivo del olfato y el gusto, es que ambos tienen que ser actuados por contacto. Es indispensable el contacto material de ciertas partículas con la lengua o las fosas ¿Por qué es peligroso dormir con las flores dentro del cuarto? La razón es muy sencilla. Mientras dormimos, viciamos el aire con nuestra respiración, de modo que no podrá menos de sernos perjudicial si no lo renovamos durante la noche. Por su parte, la flores respiran también como nosotros, siquiera sea con más lentitud, por lo que también contribuyen a viciar el aire ambiente. Además, las flores, después de cortadas, van muriendo lentamente y exhalan ciertos gases que pueden sernos nocivos. No debemos, pues, dormir ni con flores cortadas, ni con plantas vivas dentro de la habitación, pues unas y otras contribuyen a viciar el aire durante la noche. No queremos dar a entender que esto sea muy importante. Seria muy preferible dormir con la ventana completamente abierta y un ramo de flores dentro del cuarto, que hacerlo sin flores, pero con la ventana cerrada. ¿Piensan los animales? La respuesta a esta pregunta depende por completo de la significación que demos a la palabra pensar. No debiéramos decir pensar cuando debería decirse sentir, ni usar la palabra pensamiento como sinónima de sensación, lo que ocurre con frecuencia. Pensar es realmente colocar una cosa al lado de otra en nuestra mente, estableciendo una relación entre ellas; cuando las dos cosas están de esta suerte unidas, tenemos ya un pensamiento. Sentir necesidad de comer, no es pensar; pero decirse uno a sí mismo «tengo hambre », es un pensamiento, porque hemos relacionado en nuestra mente la idea de sentir hambre, con la de nosotros mismos. Así, pues, si empleamos, la palabra en su más estricto sentido, debemos contestar que los animales no piensan; pero que algunos de ellos, pertenecientes a las clases superiores, como el perro, por ejemplo, proceden algunas veces de manera que nos induce a sospechar que han debido poner dos ideas en relación una con otra, allá en su mente, que es lo que hacemos nosotros al pensar. La verdadera respuesta es, pues, que algunos animales son capaces, aunque en grado rudimentario, por supuesto, de hacer lo que llamaríamos, sin duda alguna, pensar, si fuesen hombres y no bestias, al ver los resultados de esta acción. ¿Qué es un pensamiento? Deberíamos acostumbrarnos a usar siempre la palabra pensamiento en su más estricto sentido, es decir, para significar que hemos relacionado dos ideas. « Tomás es bueno », es un pensamiento, porque relaciona la idea de Tomás con la de la bondad. Con ello damos a entender que Tomás posee la cualidad especial que llamamos bondad. Tomás no es bueno », es otro pensamiento, porque establece otra clase de relación entre Tomás y la bondad. Por eso se ha dicho que pensar es relacionar. Si esta relación corresponde a la realidad de los hechos, el pensamiento es verdadero; en caso contrario, es falso. Esto no impide que sigamos preguntándonos quién es el que relaciona o piensa, sea acertada o torpemente, ya que en ambos casos efectuamos dicha relación o pensamiento. Hay quien sostiene que es el cerebro el que piensa, para nosotros insistimos en afirmar que el cerebro no es más que el instrumente por medio del cual pensamos. ¿La fuerza que existe en el rayo, por qué mata al hombre con tanta rapidez? La luz del rayo, que llamamos relámpago, es inofensiva. Podemos verla a gran distancia del lugar en que el rayo cae realmente; pero ni vista de lejos, ni tan cerca que nos deje medio ciegos, nos puede causar grave daño. Mas el rayo, esto es, la electricidad, es muy diferente. Si penetra en la tierra al lado de una persona, probablemente no le causará ningún mal; pero si, por el contrario, antes de entrar en el suelo, pasa por su cuerpo, es probable que la mate. La muerte en este caso, es, por lo general, instantánea, pues la electricidad ataca al cerebro y a los nervios que con el corazón le unen. Como sabemos, dos nervios de estos, uno en cada lado del cuerpo, son capaces de paralizar el corazón por completo, si son enérgicamente afectados. La electricidad al pasar estimula o excita estos nervios, los cuales paralizan el corazón y la persona muere de resultas de la sacudida. ¿Pueden crecer las plantas por medio de la electricidad? Durante algún tiempo se creyó que el paso de la electricidad del aire a la tierra, el cual, en cierta medida, es muy probable que siempre se esté efectuando, debía afectar a la vida de las plantas. Sabemos cuán conveniente es para éstas la luz, y no ignoramos que la electricidad es muy parecida a la luz, aunque no podamos verla. Recientemente se han realizados experimentos en campos sembrados de varias planta, incluso de trigo, que tan importante es para el sustento de la vida, cubriéndolos de alambres eléctricos, colocados a escasa altura y dispuestos de tal suerte que la electricidad pase de ellos a la tierra. Dichos alambres se hallan sostenidos por postes de madera, a una altura suficiente para que una persona pueda caminar por debajo de ellos; y se ha demostrado que el aumento dé la cantidad de electricidad que pasa al suelo, o tal vez a las hojas de las plantas es enormemente valioso. Las plantas crecen con mayor rapidez y vigor, y aumenta su producción de un modo extraordinario. Luego, los vegetales pueden crecer por la acción de la electricidad. Claro es que necesitan además luz y aire, y substancias con que nutrirse en el suelo, y ahora parece probable que todas las plantas verdes crecen mucho con el auxilio de la electricidad, y por eso se desarrollan mucho mejor cuando se la suministramos con mayor abundancia. Este es el descubrimiento más importante que hasta ahora se ha hecho respecto al crecimiento de las plantas, pues deja entrever la esperanza de que podamos alimentar doble número de personas que antes, por ejemplo, con el grano que hagamos producir a una misma sementera. ¿Qué causa produce la incandescencia de las lámparas eléctricas? La luz eléctrica es totalmente distinta de la de una hoguera, una lámpara o un mechero de gas, porque no es el resultado de la combustión de un cuerpo; por eso no vicia el aire de las habitaciones. Cuando giramos el interruptor, lo que hacemos es permitir que la corriente eléctrica, que ha sido producida en otra parte, pase por la lámpara. Cuando el interruptor está abierto, la coriente no pasa por la lámpara, porque existe una interrupción, o falta de continuidad, en el alambre que la conduce; pero si lo cerramos, ponemos en comunicación el alambre que baja por la pared con el que va hasta la lámpara. Si quitamos la cubierta del interruptor, podemos hacernos cargo perfectamente de esto. Cuando la comente pasa por la lámpara, encuentra cierta resistencia en el filamento de ésta, el cual es muy delgado, y al abrirse paso, venciéndola, eleva su temperatura de tal modo, que se pone incandescente y da luz. Y como sabemos que no es posible sacar cosa alguna de la nada, lo que ocurre aquí es que parte de la electricidad se transforma en calor, que es el que provoca la incandescencia del filamento de la lámpara. Cuanto mayor es la corriente, mayor es la temperatura y brillo que el filamento adquiere, y más electricidad se consume. Si hubiese aire dentro de la lámpara, el filamento se quemaría instantáneamente; pero estas lámparas se construyen de tal modo, que casi no contienen aire en su interior. Si rompemos el cristal de una lámpara, y dejamos entrar el aire en ella, el filamento se quemará en el momento en que hagamos llegar a él la corriente. ¿Si en la luna no hay aire, qué se ha hecho de su atmósfera? En el enunciado de esta pregunta se empieza por afirmar, como un hecho indubitable, la existencia de una atmósfera en la luna en tiempos ya remotos; pero, en realidad, no hay motivo alguno para darlo por sentado. Debemos averiguar, ante todo, si existió alguna vez tal atmósfera, y después será ocasión de tratar de descubrir qué fué de ella. Los astrónomos creen que tenemos razón en afirmar que, en épocas remotas, tuvo la luna una atmósfera o envoltura gaseosa, como la posee actualmente la tierra. Aun existen argumentos para afirmar que quedan todavía algunos restos de ella en sus valles más profundos; lo cual nos explicaría las lentas y poco importantes, pero verdaderas alteraciones que se observan en la superficie de la luna, de la misma manera que la atmósfera de la tierra explica los numerosos cambios que en su superficie se obran. Por atmósfera se entiende una envoltura gaseosa, y el estudio de la formación de los cuerpos celestes nos enseña que primitivamente todos se hallaban dotados de ella. Marte, para citar un ejemplo, está dotado de atmósfera. Pero los astrónomos llegarían a dudar de que la luna la hubiese tenido, si no supiesen cómo explicar lo que ha sido de ella. Afortunadamente no es así. Cuando estudiamos los movimientos de los átomos y moléculas de los gases, descubrimos que abandonarían los cuerpos celestes si las dimensiones de éstos no fueran lo bastante grandes para que su gravitación los retuviese. La gravitación de la tierra impide que el aire se escape. Marte, por ser más pequeño, no puede retener adosada a su superficie una atmósfera tan densa como la de la tierra; y la pequeñez de la luna impide que este satélite retenga atmósfera alguna. Todos los átomos de gas que en ella existieron un día, se escaparon al espacio, sin que se sepa a punto fijo a dónde fueron a parar. ¿Por qué no nos mojamos las manos, cuando las introducimos en el mercurio? El mercurio es un líquido lo mismo que el agua, y puede correr, como ésta, en condiciones favorables. Cuando sumergimos las manos en agua, adhiérese ésta a nuestra piel, es decir, que la moja. Existe la suficiente atracción entre el agua y la superficie de las manos, para que esto sea posible; si bien, aun tratándose del agua, depende todo de las circunstancias. Por ejemplo, si nos embadurnamos las manos con grasa, veremos que la atracción entre esta sustancia y el agua es tan escasa, que aunque las introduzcamos en este líquido, las sacaremos secas, o muy poco mojadas, por lo menos. El mercurio obra respecto de nuestra piel de un modo semejante al agua respecto de la grasa. Además, el mercurio es un cuerpo muy denso, y propende a caer cuando retiramos la mano, aunque algunas partículas de él se hayan podido adherir a nuestra piel. Por muy limpias que tengamos las manos, existe siempre en ellas mayor cantidad de grasa de lo que podemos imaginarnos, siendo imposible desembarazarlas enteramente de ella, porque su piel la produce sin cesar. Pero, si empleamos alguna sustancia que carezca por completo de grasa, podemos conseguir a veces que el mercurio corra por la mano y la moje como el agua, aunque nunca de un modo tan perfecto. ¿Por qué se humedece la superficie exterior de las copas que contienen helado? Cuando ponemos helado en una copa, ésta se enfría mucho, y la temperatura del aire que la rodea desciende de un modo análogo; porque el calor de la copa y el del aire pasan al helado, ganando éste lo que pierden aquéllos. Ahora bien, sabemos que el aire contiene siempre en su seno cierta cantidad de vapor de agua; pero cuando su temperatura desciende, este vapor no puede continuar en estado gaseoso, y se convierte en agua, depositándose en la superfice exterior de la copa. Así pues, lo que en ésta se forma es en realidad rocío, el cual se depositaría en ella de un modo exactamente igual, aunque no contuviese helado, si la colocásemos en el jardín durante la noche. La cantidad de vapor de agua que puede contener el aire decrece con la temperatura, y por eso siempre que el aire se enfría, una parte de su vapor se licúa, depositándose sobre la superficie que provoca dicho enfriamiento. Observamos a la vez que el helado se va constantemente licuando por efecto del calor que la copa y el aire ambiente le ceden. ¿A qué son debidas las manchitas blancas que nos salen en las uñas? Las uñas están hechas de una materia córnea muy especial, que se asemeja en cierto modo a la que constituye la epidermis, y más aún, a la del cabello; pero que difiere de ambas y se aproxima más al cuerno que ninguna otra parte de nuestro cuerpo. Está formada por unas células especiales que hay en la parte más profunda de la piel de la base de la uña, y por eso éstas dependen del estado más o menos perfecto de salud de que disfruten las aludidas células. En los casos en que la piel de las personas no está sana, es muy común encontrar que las uñas padecen, desapareciendo, agrietándose o tornándose quebradizas; y si, por cualquier motivo, la sangre no se encuentra en buen estado, y las materias que suministra no son del todo puras, y aun tal vez ponzoñosas para las células de la base de las uñas, su trabajo puede ser perjudicado y aunque siga produciendo la materia, córnea correspondiente, ésta no será enteramente lo que debe ser. Tal es el motivo por que vemos con frecuencia marcas blancas en las uñas, a veces en todos los dedos de ambas manos, que corresponden a las fechas en que nuestra salud se hallaba quebrantada, en las cuales la sustancia que elaboran las células no reunía las condiciones requeridas. Las uñas de los pies pueden presentar también idénticas marcas blancas. ¿Qué hay detrás del límite del espacio? Pocas son las ocasiones en que podemos contestar una pregunta relativa al mundo exterior con sólo consultar lo que nuestra inteligencia nos dice. Cierto que durante muchos siglos, estuvo paralizado el progreso de los conocimientos humanos,, por empeñarse los hombres en descubrir las cosas con sus propias inteligencias, en vez de estudiar la naturaleza y ver lo que ella nos nuestra; pero ésta es una pregunta que podemos contestar con nuestra inteligencia, sin tener que molestarnos en ir nada menos que hasta el fin del espacio para ello. Cuando empezamos a pensar en el límite del espacio, se nos ocurre que debe haber otro espacio más allá. Nuestra mente no puede imaginar que el espacio tenga limites, porque en cuanto tratamos de hacerlo, tenemos necesariamente que pensar en que haya más espacio detrás. Tampoco podemos pensar en el fin ni en el principio del tiempo. Por mucho que queramos retroceder con la mente, siempre vemos que debió existir el tiempo mucho antes del limite en que pensemos, por muy remoto que sea: y aunque se acabase el mundo, el tiempo seguiría transcurriendo después de este acontecimiento. La naturaleza misma de nuestra mente nos obliga a pensar en el espacio como en una cosa infinita, y otro tanto podemos decir respecto al tiempo. Ninguno de los dos tiene límite. La fuente aqui está: Fábulas para no olvidar. http://www.taringa.net/posts/offtopic/6574650/Fabulas-para-no-olvidar_.html Top 10 de los mejores temas de los 80! http://www.taringa.net/posts/musica/6567007/Top-10-de-los-mejores-temas-de-los-80!.html ¿Tiene límites el universo? http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/6578441/%C2%BFTiene-l%C3%ADmites-el-universo_.html Música en 8-bit!!! http://www.taringa.net/posts/musica/6547604/M%C3%BAsica-en-8-bit!!!.html Los Sims 8 en 1[+10000 Objetos Nuevos][+11casas] http://www.taringa.net/posts/juegos/6223695/Los-Sims-8-en-1[+10000-Objetos-Nuevos][+11casas].html
Por qué...? 4
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
3,598visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:
Posts Relacionados
0
archivadoLouis PasteurSocia886
0
archivado0
archivadomentes brillantes sindrome del sabioariel_ard
0
archivadoDejá tu comentario
No hay comentarios nuevos todavía