Desde Malmo, Suecia, Lisandro Clerici se filma en un importante momento de distorsión de la realidad que musicaliza con La pequeña serenata nocturna de Mozart.
Como puede ser apreciado por las dantescas expresiones que su rostro delata, su descenso al reino último de la locura -con su consecuente faceta de verdad: la auténtica cordura- ya fue realizado, por lo que es cuestión de horas para que comience la operación "Ataque al corazón de los suecos". De película, de re contra película.
Hace tan sólo dos semanas nos venía diciendo que comenzó a escuchar Marilyn Manson y Tan Biónica, y que embebido en el poder satánico de la música se siente más poderoso que nunca: