Hola linces de la praderas. Les cuento lo que sucedió en mi casa.
Para ubicarlos en contexto les cuento que en mi provincia existe una festividad religiosa para la Virgen del Valle. Viene mucha gente de todas las provincias vecinas.
Gente camina cientos de kilometros como promesa a la Virgen, otros en bicicleta, o en moto. Este año un joven paralitico hizo mas de 200 kilómetros en su silla de ruedas hasta llegar a la catedral.
Sé que todo esto es rarisimo para algunos taringeros, mas teniendo en cuenta que no se caminan ni tres cuadras, pero esto pasa todos los años.
Como les decía, vienen decenas de miles de personas, y en mi casa contamos con un terreno amplio, y por ello recibimos a este grupo de peregrinos... que son SANTIAGUEÑOS.... y son mas de 20!!
El problema es que por culpa de Taringa ya no puedo quitarme de la cabeza la idea de que los santiagueños son violadores, y vivir con esa idea por 3 dias es perturbador.
Los ultimos dias los vivo con el culo contra la pared, duermo con jeans y cinto para dificultar que me bajen el pantalón durante la noche, y ademas cierro puertas y ventanas, no me importa nada el calor, todo cuidado es poco cuando mi asterisco esta en juego.
Aparte son todos morochos, yo blanquito, joven, de 67 kilos soy a mi entender una presa apetecible y sencilla para los muchachos del estero. Uno estaba salando la carne para el asado apenas llegaron, y alcance a escuchar el clásico chiste "con paciencia y saliva y un elefante se volteo una hormiga"... Esa frase no hizo mas que agregar mas paranoia.
Apenas llegaron fui yo quien tuvo que acompañar al santiagueño mas morocho y grandote en su moto a comprar carne, por que claro, ellos no conocen la ubicación de los negocios. En el camino me preguntaba que ofertas de carne había, si el chorizo y morcilla estaban buenas, y cosas asi.
Puede que sea solo mi imaginación, pero el poco dialogo que tuve con ellos hasta que se fueron me dejaba siempre mas preocupado. Ellos vinieron caminando muchos kilometros, acompañados de un camión que traía lo necesario, como colchones y sillas. Ellos dormían a fuera, en sus colchones, y a fuera esta el baño.... En las peliculas de terror siempre muere el tipo en el baño de noche, es por eso que iba temprano para luego no tener que ir durante la noche y evitar tentar a las bestias.
Un detalle perturbador, aparentemente a uno le gustaba mucho la música del pelado cordera.
Como muestra de agradecimiento nos regalaron dos cabritos, y un muy sospechoso queso casero....
Tiene muy buena onda, son respetuosos y agradecidos pero... por culpa de taringa no puedo quitarme de la cabeza que en cualquier momento les va despertar el instinto santiagueño y ahí si, voy a perder el invicto. Esto es como con los grandes felinos, si le das la espalda te va cazar papu.
Por culpa de post como "la particula santiagueña que viola hasta las leyes de la gravedad" no estoy tranquilo ni en la calle. Dado que hay santiagueños por todos partes, de a cientos, en el kiosco, en la carnicería, en la farmacia, en la plaza, en todas partes.
Los santiagueños de mi casa ya partieron, pero aun hay miles en las calles. Ya sobreviví lo mas difícil, ahora es cuestión de tiempo y pronto mi provincia va ser la de antes.
Pasado mañana ya no deberían de quedar ni un tucumano, ni riojano, y lo mas importante, ni un santiagueño en mi provincia. Deseenme suerte, salu2.
Para ubicarlos en contexto les cuento que en mi provincia existe una festividad religiosa para la Virgen del Valle. Viene mucha gente de todas las provincias vecinas.
Gente camina cientos de kilometros como promesa a la Virgen, otros en bicicleta, o en moto. Este año un joven paralitico hizo mas de 200 kilómetros en su silla de ruedas hasta llegar a la catedral.
Sé que todo esto es rarisimo para algunos taringeros, mas teniendo en cuenta que no se caminan ni tres cuadras, pero esto pasa todos los años.
Como les decía, vienen decenas de miles de personas, y en mi casa contamos con un terreno amplio, y por ello recibimos a este grupo de peregrinos... que son SANTIAGUEÑOS.... y son mas de 20!!
El problema es que por culpa de Taringa ya no puedo quitarme de la cabeza la idea de que los santiagueños son violadores, y vivir con esa idea por 3 dias es perturbador.
Los ultimos dias los vivo con el culo contra la pared, duermo con jeans y cinto para dificultar que me bajen el pantalón durante la noche, y ademas cierro puertas y ventanas, no me importa nada el calor, todo cuidado es poco cuando mi asterisco esta en juego.
Aparte son todos morochos, yo blanquito, joven, de 67 kilos soy a mi entender una presa apetecible y sencilla para los muchachos del estero. Uno estaba salando la carne para el asado apenas llegaron, y alcance a escuchar el clásico chiste "con paciencia y saliva y un elefante se volteo una hormiga"... Esa frase no hizo mas que agregar mas paranoia.
Apenas llegaron fui yo quien tuvo que acompañar al santiagueño mas morocho y grandote en su moto a comprar carne, por que claro, ellos no conocen la ubicación de los negocios. En el camino me preguntaba que ofertas de carne había, si el chorizo y morcilla estaban buenas, y cosas asi.
Puede que sea solo mi imaginación, pero el poco dialogo que tuve con ellos hasta que se fueron me dejaba siempre mas preocupado. Ellos vinieron caminando muchos kilometros, acompañados de un camión que traía lo necesario, como colchones y sillas. Ellos dormían a fuera, en sus colchones, y a fuera esta el baño.... En las peliculas de terror siempre muere el tipo en el baño de noche, es por eso que iba temprano para luego no tener que ir durante la noche y evitar tentar a las bestias.
Un detalle perturbador, aparentemente a uno le gustaba mucho la música del pelado cordera.
Como muestra de agradecimiento nos regalaron dos cabritos, y un muy sospechoso queso casero....
Tiene muy buena onda, son respetuosos y agradecidos pero... por culpa de taringa no puedo quitarme de la cabeza que en cualquier momento les va despertar el instinto santiagueño y ahí si, voy a perder el invicto. Esto es como con los grandes felinos, si le das la espalda te va cazar papu.
Por culpa de post como "la particula santiagueña que viola hasta las leyes de la gravedad" no estoy tranquilo ni en la calle. Dado que hay santiagueños por todos partes, de a cientos, en el kiosco, en la carnicería, en la farmacia, en la plaza, en todas partes.
Los santiagueños de mi casa ya partieron, pero aun hay miles en las calles. Ya sobreviví lo mas difícil, ahora es cuestión de tiempo y pronto mi provincia va ser la de antes.
Pasado mañana ya no deberían de quedar ni un tucumano, ni riojano, y lo mas importante, ni un santiagueño en mi provincia. Deseenme suerte, salu2.