La jóvenes que se aparecen en la carretera a los autoestopistas, presos que se escapan de cárceles o manicomios o muertos que salen de sus tumbas son algunas de las temáticas que hacen las delicias de los más morbosos alrededor de una hoguera o con una linterna alumbrando sus rostros.
Sin embargo cada región o país tiene su cuento de terror por excelencia, y a continuación podemos ver algunos de ellos:
Esta historia popular de Sudamérica y Centroamérica varía en función del país donde es contada, pero todas coinciden al narrar la historia de una mujer joven de complexión delgada que asesinó a sus hijos por un desengaño amoroso. La llorona, como se la llama por los lamentos que de ella se oyen por las calles, que atormentan a muchas familias mientras que otras ya se han acostumbrado a ella.
Su historia es la de una dulce chica de padre pudiente que se enamora perdidamente de un joven apuesto. Tras la muerte de su progenitor, su novio empieza a ayudarle con los negocios, pero tras un año de noviazgo, y tras tener 3 hijos en común, el novio, lejos de pedirle matrimonio es más parco e insensible con ella.
Una mañana, dispuesta a solucionar la situación La Llorona se dirige a la habitación de su pareja (pues tampoco dormían juntos), y le descubre durmiendo con su mejor amiga. Ante el engaño, pierde la cabeza y les asesina con el metal que utilizaban para cerrar las puertas. Además, cegada por la ira, se dirige también a la habitación de sus hijos y los asesina, pensando que serían el recuerdo viviente del engaño.
La leyenda de Jack O Lantern cuenta la historia de un borrachín irlandés que vendió su alma al diablo a cambio de una cerveza. El diablo, tras aceptar y convertirse en moneda, fue encerrado en un monedero con una cruz, por la avaricia de Jack y tuvo que prometer no reclamar su alma en 10 años.
Pasado ese tiempo, el diablo y Jack volvieron a encontrarse en el campo para saldar la deuda, pero el astuto Jack dijo que aceptaría acompañarle a cambio de que subiese a un árbol y le diese una manzana. Una vez subido al árbol, Jack se apresuró y talló una cruz en el tronco y obligó al diablo a prometer que jamás reclamaría su alma.
Sin embargo, Jack murió al poco tiempo, y al ver sido un borracho, un golfo y un estafador, no pudo entrar al cielo. Al ir al infierno, el diablo no pudo fallar a su promesa y acogerle, y le mandó de nuevo por donde había venido, no sin antes, arrojarle un carbón que iluminase, dentro de una calabaza, el camino angosto y oscuro de vuelta.
Isabel, fue un personaje real, de una de las familias más adineradas de Transilvania, los Erdély. Sin embargo su vida está marcada por la leyenda ya que se le atribuye la muerte de 612 jóvenes, entre 9 y 26 años que fueron torturadas y asesinadas para obtener su sangre, ya que la condesa creía que la sangre de éstas la hacía rejuvenecer y mantenerse así en unos permanentes 44 años.
Todo comenzó cuando le propinó un puñetazo a una sirvienta por tirarle involuntariamente del pelo al peinarla, cuando descubrió que allí donde habían caído gotas de sangre, habían desaparecido las arrugas.
Así, con ayuda del mayordomo y tras consultar a alquimistas y brujas desnudaron a la muchacha, le hicieron un profundo corte en el cuello y llenaron un barreño con su sangre. Isabel se bañó en la sangre, o al menos se embadurnó con ella todo el cuerpo, y probablemente la bebió, para recuperar la juventud, iniciando así un ritual que se alargaría durante muchos años y cosecharía centenares de víctimas.
La industria de Hollywood nunca ha dejado pasar esta oportunidad de ventas y es tradición que contribuya a la tradición de estas fechas aportando películas de terror a sus carteleras. Este año, Paranormal Activity 4, Frankweenie y Hotel Transilvania están llenando las butacas de todos los cines del mundo.
Sin embargo son muchas las historias que Hollywood ha regalado al mundo del terror. Los míticos Freddy Krueger, Jason, Michael Myers o la Niña del Exorcista aún son respuestas en la pequeña pantalla siempre que se acercan estas fechas, junto a otras más modernas como 'Saw' o 'La Señal'. También Cuatro se ha apuntado al carro del día de los difuntos estrenando serie con temática terrorífica.
La industria del libro también se caracteriza por aprovechar estas fechas para incrementar sus ventas, con obras de culto del género de terror como Stephen King, historias de Drácula o Frankestein que a menudo se vuelven a ver reeditadas u ocupando los escaparates en estas fechas.