Hay personas que se las arreglan de alguna forma para conseguir lo que quieren y luego están estos catorce jugadores que ingenian todo tipo de ocurrencias para seguir jugando.
Cuando eres un jugón todo vale para poder pasar un rato más frente a la consola u ordenador y que nada te impida seguir disfrutando de tu pasatiempos favoritos. Y en momentos de necesidad, en los que ves que es imposible seguir jugando pero quieres continuar haciéndolo, la imaginación humana puede alcanzar límites insospechados.