Macri
, sobre la “limpieza energética” de su despacho de CEO de la República: “No quedó ni un solo fantasma del progresismo”

Progres. Los fantasmas del progresismo que asustaban al CEO de la Nación ya no están en Casa Rosada y ahora ya no asustan a nadie.
Una misteriosa guía budista con la que medita una vez por semana. Los CEOs que lo acompañan en su gestión al frente del Poder Ejecutivo. Los asesores. Su perro Balcarce. Su hija Antonia. Su mujer, la empresaria Juliana Awada. Todos, a su manera, colaboraron en la “limpieza energética” que el CEO de la República, Mauricio Macri , llevó adelante en el despacho que ocupa en la Casa Rosada y también en Olivos. Fueron tres “limpiezas energéticas”. Según fuentes habitualmente bien operadas, “fueron distintas técnicas”, algunas que tienen que ver con la religión y otras no. Y también se modificó la decoración, sin cuadros de próceres, y la aromatización de la oficina, que ya no huele “a perfume de free shop grasa” sino a vainilla y limón. Los cuadros de los próceres fueron corridos a un lado para ser sustituidos por obras más modernas, como las del fallecido Luis Benedit, el pintor contemporáneo que coleccionaba Amalia Lacroze de Fortabat. También hay una foto del Obelisco, siempre según las fuentes habitualmente bien operadas. “Había una energía muy nociva en el edificio. Pero se notaba fuerte en el despacho de Mauricio ”, dicen los íntimo del CEO del Ejecutivo nacional. “Ahora es otra cosa. Estaba lleno de fantasmas: el fantasma de Néstornauta, el fantasma de Perón, el fantasma de Evita, el fantasma montonero, el fantasma de Cámpora, el fantasma del Che… Ahora, por suerte, no quedó ningún fantasma progresista”, contó Macri a sus íntimos.



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