Corría el año 2006, y llegó a mi casa una invitación a uno de los satánicos programas del señor Weich, llamado "Trato Hecho"
Evidentemente alguien de mi familia habia mandado los datos y había sido elegido para asistir a dicho festival de la blasfemia. Podian ir unos familiares a acompañar... Asique sin saber la crisis a la que me avecinaba, decidí inocentemente, y con 14 años, ir al show como público.
Era un programa bastante mediocre, en el que había que hacer algo relacionado con unos maletines... ni me acuerdo en que consistia. Lo importante era la presencia de este diabólico personaje, ya que las cámaras nunca dejaron de utilizarlo como centro de atención.
Pasaron varios participantes.. Había un boludo que arengaba a la gente para que se ría de los chistes de Weich... Yo me reia hasta de los chistes más boludos para que no me caguen a tiros los de la producción.
Y otro participante, y otro... Hasta que llegó el momento cúlmine de maldad e infamia: Weich se puso a cantar "Ah Mmm dijo un día un sapito"
Como podran ver, los del público, también lo cantaban... Y yo me prendi como muy pelotudo... Algo de lo que me arrepentiría de por vida, porque cuando terminó el programa (nadie de mi familia ganó un carajo), volvimos para mi casa y había llegado del correo, un sobre con un formulario similar a este:
Eran los de SADAIC, multándome por reproducir en medios televisivos de gran difusión, una canción sujeta a derechos de autor. El autor estaba reclamando una suma de 7 millones de pesos (sí, 7 millones) por violación a los derechos de su obra, reproducción, difusión, radiodifusión, teledifusión y no se que otra mierda.
Cuando voy a ver quien era el autor y cual era la canción que me había llevado a tal deuda (ensima que soy un seco reventado) me fijo, y el tema en cuestión era "Ah Mmm dijo un día un sapito", con su escritor, intérprete y productor, Julian Weich
Demoré casi una década en recuperarme de esta crisis. Y no hace mucho me enteré que el tenebroso emperador de la maldad le robó los derechos de autor de este tema a Carlos Villagrán.
Cuentan que fué tanta la depresión del protagonista de Kiko en El Chavo al enterarse de la pérdida de los derechos de su gran obra debido a un maneje oscuro del señor Weich, que casi se quita la vida.
PD: Cuando nos estabamos yendo del programa, le pedí a Weich que me firme un autógrafo, y este me escupió el ojo.
Evidentemente alguien de mi familia habia mandado los datos y había sido elegido para asistir a dicho festival de la blasfemia. Podian ir unos familiares a acompañar... Asique sin saber la crisis a la que me avecinaba, decidí inocentemente, y con 14 años, ir al show como público.
Era un programa bastante mediocre, en el que había que hacer algo relacionado con unos maletines... ni me acuerdo en que consistia. Lo importante era la presencia de este diabólico personaje, ya que las cámaras nunca dejaron de utilizarlo como centro de atención.
Pasaron varios participantes.. Había un boludo que arengaba a la gente para que se ría de los chistes de Weich... Yo me reia hasta de los chistes más boludos para que no me caguen a tiros los de la producción.
Y otro participante, y otro... Hasta que llegó el momento cúlmine de maldad e infamia: Weich se puso a cantar "Ah Mmm dijo un día un sapito"
Como podran ver, los del público, también lo cantaban... Y yo me prendi como muy pelotudo... Algo de lo que me arrepentiría de por vida, porque cuando terminó el programa (nadie de mi familia ganó un carajo), volvimos para mi casa y había llegado del correo, un sobre con un formulario similar a este:
Eran los de SADAIC, multándome por reproducir en medios televisivos de gran difusión, una canción sujeta a derechos de autor. El autor estaba reclamando una suma de 7 millones de pesos (sí, 7 millones) por violación a los derechos de su obra, reproducción, difusión, radiodifusión, teledifusión y no se que otra mierda.
Cuando voy a ver quien era el autor y cual era la canción que me había llevado a tal deuda (ensima que soy un seco reventado) me fijo, y el tema en cuestión era "Ah Mmm dijo un día un sapito", con su escritor, intérprete y productor, Julian Weich
Demoré casi una década en recuperarme de esta crisis. Y no hace mucho me enteré que el tenebroso emperador de la maldad le robó los derechos de autor de este tema a Carlos Villagrán.
Cuentan que fué tanta la depresión del protagonista de Kiko en El Chavo al enterarse de la pérdida de los derechos de su gran obra debido a un maneje oscuro del señor Weich, que casi se quita la vida.
PD: Cuando nos estabamos yendo del programa, le pedí a Weich que me firme un autógrafo, y este me escupió el ojo.