Bienvenidos a mi post!
1. Mientras estás en el laburo, fantaseas con llegar a ver Netflix.
2. Ok, no sólo en la oficina, lo haces todo el día.
“Al rato voy a ver los seis capítulos que me faltan de Sense8.”
3. Tu lista de títulos por ver es más larga que el Antiguo Testamento.
Y la realidad es que pocas veces eliges ver algo que tienes en tu lista. Es como un tesoro que no debe ser tocado.
4. Aún así puedes pasar horas buscando qué ver.
5. Te enojas un poco cada que algo que querías ver sale del catálogo.
Y con un poco me refiero a que TE PUDRES DEL ENOJO.
6. Y te emocionas muchísimo cuando agregan algo nuevo.
7. Tu perfil es sagrado y si alguien lo manipula corre peligro.
8. Pero no se te ocurre una mejor forma de demostrar confianza por otra persona que compartiendo una cuenta de Netflix.
9. Y si lo compartis con tu pareja, seguramente han colocado estrictas reglas de uso.
10. Esto es tu peor pesadilla.
11. Corrección, esto es tu peor pesadilla.
“NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.”
12. Tenes una relación de amor/odio con el autoplay.
“Sí quiero ver otro capítulo, pero antes pensaba ir al baño.”
13. Y una relación de puro odio con el aviso de: “¿Sigues viendo___?”
“Ugh Netflix, ¿vas a hacer que me estire para decirte que sí sigo viendo? OBVIAMENTE la respuesta es sí, siempre.”
14. Por un momento te sientes juzgado por el aviso y reflexionas sobre cuánto tiempo llevas viendo Netflix.
Te acordas que te falta ver otro capítulo y se te pasa.
15. Alguna vez has llevado tu celular/tablet/computadora al baño.
16. Si alguien te recomienda una serie/película tu primera reacción es: ¿Está en Netflix?
17. Si la respuesta es “no”, haces caso omiso a la recomendación.
18. Existen pocas cosas tan estresantes como que se acaben los capítulos de tu serie favorita en Netflix.
“¿Cuánto tiempo tendré que esperar para que agreguen la nueva temporada? ¿CUÁNTO?”
19. Probablemente has visto una película malísima sólo porque estaba ahí.
20. Empiezas a ver los géneros del cine en función de las categorías de Netflix.
Adiós “Películas de acción.” Hola “Películas de acción con fuertes mujeres independientes como protagonistas.”
21. Y aprendiste a interpretar lo que realmente quieren decir las reseñas.
Traducción: Hay un tornado-tiburón destruyendo el mundo.
22. Las recomendaciones de Netflix se empiezan a volver muy acertadas.
Y te das cuenta que nadie te entiende tan bien como él.
23. Y cuando te recomienda algo que ni al caso lo dejas pasar.
Nadie es perfecto, todo queda perdonado.
24. Has cancelado planes con personas cercanas por quedarte a ver Netflix.
25. Los maratones de series son tu plan ideal de fin de semana.
26. Tu hora de ir a dormir se mide en función de Netflix.
“Si veo un capítulo más me duermo a las 00:00, si veo la película me dormiré a la 01:43. Ok, vamos con el capítulo.”
27. Y sabes que en más de una ocasión has dicho “sólo un capítulo más”.
Sí, uno más, ajá.
28. Lo que ocasiona que llegues al trabajo en este estado.
Pero no importa porque sabes que ya tienes todo lo que necesitas en tu vida.
Netflix
Fin del post, espero les haya gustado!
1. Mientras estás en el laburo, fantaseas con llegar a ver Netflix.
2. Ok, no sólo en la oficina, lo haces todo el día.
“Al rato voy a ver los seis capítulos que me faltan de Sense8.”
3. Tu lista de títulos por ver es más larga que el Antiguo Testamento.
Y la realidad es que pocas veces eliges ver algo que tienes en tu lista. Es como un tesoro que no debe ser tocado.
4. Aún así puedes pasar horas buscando qué ver.
5. Te enojas un poco cada que algo que querías ver sale del catálogo.
Y con un poco me refiero a que TE PUDRES DEL ENOJO.
6. Y te emocionas muchísimo cuando agregan algo nuevo.
7. Tu perfil es sagrado y si alguien lo manipula corre peligro.
8. Pero no se te ocurre una mejor forma de demostrar confianza por otra persona que compartiendo una cuenta de Netflix.
9. Y si lo compartis con tu pareja, seguramente han colocado estrictas reglas de uso.
10. Esto es tu peor pesadilla.
11. Corrección, esto es tu peor pesadilla.
“NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.”
12. Tenes una relación de amor/odio con el autoplay.
“Sí quiero ver otro capítulo, pero antes pensaba ir al baño.”
13. Y una relación de puro odio con el aviso de: “¿Sigues viendo___?”
“Ugh Netflix, ¿vas a hacer que me estire para decirte que sí sigo viendo? OBVIAMENTE la respuesta es sí, siempre.”
14. Por un momento te sientes juzgado por el aviso y reflexionas sobre cuánto tiempo llevas viendo Netflix.
Te acordas que te falta ver otro capítulo y se te pasa.
15. Alguna vez has llevado tu celular/tablet/computadora al baño.
16. Si alguien te recomienda una serie/película tu primera reacción es: ¿Está en Netflix?
17. Si la respuesta es “no”, haces caso omiso a la recomendación.
18. Existen pocas cosas tan estresantes como que se acaben los capítulos de tu serie favorita en Netflix.
“¿Cuánto tiempo tendré que esperar para que agreguen la nueva temporada? ¿CUÁNTO?”
19. Probablemente has visto una película malísima sólo porque estaba ahí.
20. Empiezas a ver los géneros del cine en función de las categorías de Netflix.
Adiós “Películas de acción.” Hola “Películas de acción con fuertes mujeres independientes como protagonistas.”
21. Y aprendiste a interpretar lo que realmente quieren decir las reseñas.
Traducción: Hay un tornado-tiburón destruyendo el mundo.
22. Las recomendaciones de Netflix se empiezan a volver muy acertadas.
Y te das cuenta que nadie te entiende tan bien como él.
23. Y cuando te recomienda algo que ni al caso lo dejas pasar.
Nadie es perfecto, todo queda perdonado.
24. Has cancelado planes con personas cercanas por quedarte a ver Netflix.
25. Los maratones de series son tu plan ideal de fin de semana.
26. Tu hora de ir a dormir se mide en función de Netflix.
“Si veo un capítulo más me duermo a las 00:00, si veo la película me dormiré a la 01:43. Ok, vamos con el capítulo.”
27. Y sabes que en más de una ocasión has dicho “sólo un capítulo más”.
Sí, uno más, ajá.
28. Lo que ocasiona que llegues al trabajo en este estado.
Pero no importa porque sabes que ya tienes todo lo que necesitas en tu vida.
Netflix
Fin del post, espero les haya gustado!