Oda a la mujer
No nació la mujer para querida,
por esquiva, por falsa y
por mudable;
y por que es bella, debil,
miserable;
no nació para ser aborrecida.
No nació para verse sometida,
por que tiene carácter
indomable;
y pues por que prudencia en ella
nunca es dable,
no nació para ser obedecida.
Por que es flaca no puede ser soltera,
por que es infiel no puede ser casada,
por mudable no es fácil que bien quiera.
Sino es, pues, para amar o ser amada,
sola o casada, súbdita o primera,
la mujer no ha nacido para nada.