El Gobierno no solamente negó tener cualquier responsabilidad en las interferencias denunciadas por el Grupo Clarín, sino que también reconoció ser víctima de ese accionar. Y desde hace mucho tiempo. Apuntarían a interferir la visión de la realidad de Cristina.
Tele-quinesia
En un dramático y entrecortado mensaje a la población, Cristina denunció ser objeto de persistentes y prolongadas interferencias. Especialmente a la hora de ver la realidad. “Quieren impedir el contacto de esta Presidenta con el pueblo”, aseguró con la mirada perdida. “Me quieren cortar los ojos”, afirmó cuando consiguió ubicar a la cámara que la tomaba.
Reconoció que estos ataques, a los que llamó “sabotajes a la visualidad del liderazgo popular”, comenzaron desde antes de asumir la Presidencia. Aunque no precisó fechas, trascendió extraoficialmente que llevarían muchos años. Incluso, algunas fuentes familiares consultadas admitieron que se remontarían a su temprana niñez, cuando habría comenzado a padecer mal de ojos. “No es cierto que Cristina jamás vió a un pobre, sino que la interfirieron para evitar que los vea”, aclaró su madre.
Esos raros peinados viejos
Luego de recorrer infinidad de curanderos, cosmetólogas, médicos y tarotistas, encontraron la respuesta a su problema en el taller de un reconocido service de TV. “No la engualicharon, la están interfiriendo”, diagnosticó el técnico tras colocar sobre la cabeza de Cristina una papa con dos agujas de tejer clavadas en ella.
Aunque se amparó en el “secreto profesional” para no revelar más información, el service tampoco desmintió la versión que asegura que desde entonces Cristina jamás se desprendió de este dispositivo tubérculo-receptor. Sus peinados, entonces, no obedecerían solamente a una cuestión de gusto personal, sino que tendrían por objeto disimular su presencia.
Esta versión también estaría avalada por dichos de empleados de distintas peluquerías a las que concurrió Cristina. Además de teñir su cabello, debían ocuparse de cubrir las raíces del tubérculo. Tampoco serían extensiones las que abundan su cabellera, sino brotes de papa. “Cuando el tubérculo entra en contacto con la transpiración capilar, se produce un fenómeno conocido como germinación. De allí los brotes presidenciales”, explica el ingeniero agrónomo y estilista nuclear, Roberto Giordculo.
Aumenta el rating de las interferencias
Conocida la denuncia oficial, no sorprendió que el mensaje presidencial se haya visto con tantas interrupciones. Fueron numerosas las veces en que la imagen de Cristina desapareció momentáneamente de la pantalla. En su lugar, pudieron verse capítulos enteros de los Simpsons, la saga completa de “La guerra de las galaxias” y la película argentina “El ángel desnudo”, con Olga Zubarry y Guillermo Battaglia (aunque filmada en el año 1946, sorprendió verla en colores).
Aunque en el Gobierno prefieron atribuirle los méritos al contenido del discurso presidencial, fuentes televisivas no descartaron que el nivel de las interrupciones hayan influido en el alto rating alcanzado por la transmisión. “Hace mucho que Cristina no medía tan bien”, se entusiasmaron en el oficialismo. No se descarta que de aquí a las elecciones del 28 de junio aumenten significativamente estas interferencias.
INFORME: TINO PASCALLI. ASESORAMIENTO SATELITAL: LIC. ZULMA FAIAD. AGRADECIMIENTO ESPECIAL: FONDO DE INVERSIONES “EL COLCHÓN” (“MIENTRAS USTED DESCANSA, SU DINERO SUEÑA”).
Tele-quinesia
En un dramático y entrecortado mensaje a la población, Cristina denunció ser objeto de persistentes y prolongadas interferencias. Especialmente a la hora de ver la realidad. “Quieren impedir el contacto de esta Presidenta con el pueblo”, aseguró con la mirada perdida. “Me quieren cortar los ojos”, afirmó cuando consiguió ubicar a la cámara que la tomaba.
Reconoció que estos ataques, a los que llamó “sabotajes a la visualidad del liderazgo popular”, comenzaron desde antes de asumir la Presidencia. Aunque no precisó fechas, trascendió extraoficialmente que llevarían muchos años. Incluso, algunas fuentes familiares consultadas admitieron que se remontarían a su temprana niñez, cuando habría comenzado a padecer mal de ojos. “No es cierto que Cristina jamás vió a un pobre, sino que la interfirieron para evitar que los vea”, aclaró su madre.
Esos raros peinados viejos
Luego de recorrer infinidad de curanderos, cosmetólogas, médicos y tarotistas, encontraron la respuesta a su problema en el taller de un reconocido service de TV. “No la engualicharon, la están interfiriendo”, diagnosticó el técnico tras colocar sobre la cabeza de Cristina una papa con dos agujas de tejer clavadas en ella.
Aunque se amparó en el “secreto profesional” para no revelar más información, el service tampoco desmintió la versión que asegura que desde entonces Cristina jamás se desprendió de este dispositivo tubérculo-receptor. Sus peinados, entonces, no obedecerían solamente a una cuestión de gusto personal, sino que tendrían por objeto disimular su presencia.
Esta versión también estaría avalada por dichos de empleados de distintas peluquerías a las que concurrió Cristina. Además de teñir su cabello, debían ocuparse de cubrir las raíces del tubérculo. Tampoco serían extensiones las que abundan su cabellera, sino brotes de papa. “Cuando el tubérculo entra en contacto con la transpiración capilar, se produce un fenómeno conocido como germinación. De allí los brotes presidenciales”, explica el ingeniero agrónomo y estilista nuclear, Roberto Giordculo.
Aumenta el rating de las interferencias
Conocida la denuncia oficial, no sorprendió que el mensaje presidencial se haya visto con tantas interrupciones. Fueron numerosas las veces en que la imagen de Cristina desapareció momentáneamente de la pantalla. En su lugar, pudieron verse capítulos enteros de los Simpsons, la saga completa de “La guerra de las galaxias” y la película argentina “El ángel desnudo”, con Olga Zubarry y Guillermo Battaglia (aunque filmada en el año 1946, sorprendió verla en colores).
Aunque en el Gobierno prefieron atribuirle los méritos al contenido del discurso presidencial, fuentes televisivas no descartaron que el nivel de las interrupciones hayan influido en el alto rating alcanzado por la transmisión. “Hace mucho que Cristina no medía tan bien”, se entusiasmaron en el oficialismo. No se descarta que de aquí a las elecciones del 28 de junio aumenten significativamente estas interferencias.
INFORME: TINO PASCALLI. ASESORAMIENTO SATELITAL: LIC. ZULMA FAIAD. AGRADECIMIENTO ESPECIAL: FONDO DE INVERSIONES “EL COLCHÓN” (“MIENTRAS USTED DESCANSA, SU DINERO SUEÑA”).