Sin animo de hacer un manual (ya que es imposible) queria transmitir alguna experiencia personal en los trenes argentinos para ver si juntos encontramos la forma de sobrevivir en el intento.
Como subir al tren:
Lo primero es elegir el lugar....en mi caso particular trato de subir lo mas adelante posible. Si asumo que voy a viajar una hora (con suerte) parado, al menos siento que al llegar a retiro estoy mas cerca de la libertad y como beneficio adicional se agregan los efectos medicionales-tranquilizantes que llegan desde el furgon.
Luego comienza el ascenso propiamente dicho. Lo que mas me funciona es bajar la cabeza y acomodar los brazos estrategicamente para tratar de quedar bien parados, quedando al menos a la altura del cartel ¨no viajar el el estribo¨, pensando invenitablemente como es que pretenden que eso sea posible. Si tenes suerte, agarrar el pasamanos y un leve movimento coordinado de codos y cadera puede garantizar alejar momentaneamente alguna amenaza cercana. Disfrazarse de embarazada o ponerse una minifalda no contribuye en nada al ascenso ya que lejos de avanzar te transformas en un blanco facil para las enbestidas del resto de los desesperados pasajeros que luchan por sus vidas al grito de ¨en el pasillo hay lugar¨.
Cuando crees que estas en una posicion al menos que te permita llegar en una pieza a la oficina (a esta altura ya no te importa si te toco en suerte una rubia divina o un morocho que te mira con cariño) escuchas algunas veces el temible ¨permiso que bajo en esta¨.....el muy pelutudo se dio cuenta justo ahora que tiene que bajar y encima se queja: ¨para que te pones en la puerta¨. Te dejas llevar por la marea semihumana y volves al anden para empezar nuevamente el periplo de subida. Cuando te diste vuelta retrocedes dos casilleros como en el juego de la oca y una tierna viejecita ocupo el lugar que a fuerza de codazos habías con justicia ganado. Quedas con algo de esfuerzo nuevamente al pie de estribo tratando de aunque sea llegar a la puerta..esbozar algun tipo de reclamo o propuesta irrelevante trae generalmente aparejada respuestas poco amigables acompañadas de alusiones poco cariñosas (lease te putean de arriba abajo). En ese momento solo te queda juntar fuerzas y resignarse...........de alguna manera vas a llegar.....es el ejercicio de todos lo días donde miles de personas tratan de llegar a la jungla de cemento y las unicas bestias son los que no se dan cuenta que así no se puede MAS.
Como subir al tren:
Lo primero es elegir el lugar....en mi caso particular trato de subir lo mas adelante posible. Si asumo que voy a viajar una hora (con suerte) parado, al menos siento que al llegar a retiro estoy mas cerca de la libertad y como beneficio adicional se agregan los efectos medicionales-tranquilizantes que llegan desde el furgon.
Luego comienza el ascenso propiamente dicho. Lo que mas me funciona es bajar la cabeza y acomodar los brazos estrategicamente para tratar de quedar bien parados, quedando al menos a la altura del cartel ¨no viajar el el estribo¨, pensando invenitablemente como es que pretenden que eso sea posible. Si tenes suerte, agarrar el pasamanos y un leve movimento coordinado de codos y cadera puede garantizar alejar momentaneamente alguna amenaza cercana. Disfrazarse de embarazada o ponerse una minifalda no contribuye en nada al ascenso ya que lejos de avanzar te transformas en un blanco facil para las enbestidas del resto de los desesperados pasajeros que luchan por sus vidas al grito de ¨en el pasillo hay lugar¨.
Cuando crees que estas en una posicion al menos que te permita llegar en una pieza a la oficina (a esta altura ya no te importa si te toco en suerte una rubia divina o un morocho que te mira con cariño) escuchas algunas veces el temible ¨permiso que bajo en esta¨.....el muy pelutudo se dio cuenta justo ahora que tiene que bajar y encima se queja: ¨para que te pones en la puerta¨. Te dejas llevar por la marea semihumana y volves al anden para empezar nuevamente el periplo de subida. Cuando te diste vuelta retrocedes dos casilleros como en el juego de la oca y una tierna viejecita ocupo el lugar que a fuerza de codazos habías con justicia ganado. Quedas con algo de esfuerzo nuevamente al pie de estribo tratando de aunque sea llegar a la puerta..esbozar algun tipo de reclamo o propuesta irrelevante trae generalmente aparejada respuestas poco amigables acompañadas de alusiones poco cariñosas (lease te putean de arriba abajo). En ese momento solo te queda juntar fuerzas y resignarse...........de alguna manera vas a llegar.....es el ejercicio de todos lo días donde miles de personas tratan de llegar a la jungla de cemento y las unicas bestias son los que no se dan cuenta que así no se puede MAS.