En 1980, Steven Spielberg comenzaba su rápido ascenso hacia el éxito hollywoodense, años atrás sus éxitos taquilleros Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y Tiburón lo comenzaban a lanzar al estrellato. Con más presupuesto y confianza, que para sus proyectos pasados, en 1982 Spielberg filmó ET, una historia de un tierno extraterrestre que llegaba a la tierra por accidente y deseaba volver. Rápidamente ET se convirtió en el mayor de sus éxitos, todo mundo hablaba del extraterrestre y quería su merchandising. Para ese tiempo, Atari comenzaba a explotar el mercado de los videojuegos y creyó que utilizar al alien para protagonizar un juego sería una idea muy lucrativa… sin embargo la historia sería muy diferente.
Las negociaciones con Spielberg llegaron a un acuerdo en julio de ese año y los desarrolladores de Atari trabajaron a marchas forzadas para poder lanzar el juego en época navideña, incrementando las ventas y consecuentemente, las ganancias.
El éxito fue lanzado justo en la época planeada… Bien, el juego sale a la venta y lo que prometía ser el juegazo del siglo resultó ser una autentica basura en todos los sentidos. Unos gráficos tremendamente simples, una jugabilidad imposible de entender sin estar constantemente con el manual y con un bug de esos que hacen época: en determinada parte del juego, ET caía en un hoyo de tierra y no podía salir, era imposible, habría que empezar una y otra vez la partida, no había forma de salir de ese hoyo. Todo esto unido a la enorme expectativa creada por la película hizo que se armara la gorda entre los consumidores y la decepción fuera enorme. El juego fue una porquería; las gráficas fueron pobremente elaboradas, el gameplay era pésimo y difícil de controlar. En Atari todo mundo culpaba a los programadores, quienes se defendían argumentando el poco tiempo en el que elaboraron el juego; menos de dos meses.
Atari produjo 5 millones de cartuchos, siendo que había sólo 10 millones de consolas. La gran mayoría fue devuelta, dejando almacenes llenos de mercancía que nunca venderían. Luego a un genio se le ocurrió una ingeniosa, ambiental e increíble solución: enterrarlos.
Camiones con miles de cartuchos se dirigieron al desierto de Nuevo México, donde fueron enterrados y dejados en el olvido… ahí comenzó la debacle de Atari.
Y luego preguntan por que tanta prisa tenia ET.
Es así como nació este vídeo de la banda llamada ” Wintergreen” donde nos cuenta la historia de aquel fatídico juego, que hoy recordamos como anécdota.
aca el comercial
asta un video musical