Un pe... para la birra! (rsm)
link:
Las colegialas se confiesan:
"Un pete por un..."
¿Y por casa cómo andamos?
PUNTAL salió a preguntar entre las jóvenes riocuartenses si aquí también estaba impuesta esa “moda”. Yanina (20): “Lo que pasa es que acá, al ser una ciudad tan chica y muy poblada, hay mucha gente conocida en los boliches. En cambio, en lugares turísticos como Carlos Paz o Mar del Plata, ahí se puede dar más. Acá la mayoría de la gente que sale es de pueblos o viven acá. Yo soy una chica de la noche y conozco mucha gente, sólo me enteré por el diario que sucedió en Mar del Plata y en Carlos Paz. Y acá se habla del tema, pero no tengo allegados que hagan eso, ni chicas ni chicos”.
¿Y en la previa puede suceder?
“La previa hoy es entre chicos y chicas, a veces es separada o combinada, como hacemos nosotros. Si la previa es combinada, así la llamamos, que son chicas y chicos, por ahí se suele dar en los baños de la casa, en quinchos, pero pasa... Es más, a los boliches de Carlos Paz siempre se va en una combi, y ahí ya intercambian: “¿Cómo te llamás?¿Te puedo pagar un trago? Yo te ayudo... O te hago el famoso pete y todo bien...”. Para Yanina esto no sólo ocurre en determinados lugares: “Para mí son todas así, no sé si propiamente en Río Cuarto, pero eso pasa en Villa Gesell, en Carlos Paz, ¡es todo un loquero! Para mí pasa por los padres... Acá cuidan mucho la imagen y cuando se van a Carlos Paz, ahí hacen eso. Carlos Paz lleva a hacer eso y muchas cosas más”.
¿Y por qué toman tanto las chicas?
“¡Porque es la única manera de divertirse para mí! El alcohol te desinhibe para hacer tales cosas, como el pete, como una relación de cama, una cama, el alcohol te ayuda en ese sentido”.
¿Y hubo casos de chicas desmayadas por el trago que fueron violadas? “Sí, me enteré. Porque si decís que te cayó mal, se ofrecen a llevarte a tu casa y después estás en una cama al otro día sin saber lo que hiciste y qué es lo que te hicieron, desangrada o por ahí, no... desnuda... ¡es todo un tema!”.
Connie (20) también aportó lo suyo, antes o después, lo mismo da: “No creo que eso suceda dentro de los boliches, porque nos conocemos todos. Pero eso casi siempre se hace en las previas o en los afters...”
¿Y qué son los afters?
“Cuando después del boliche, que ya estamos todos re-puestos, viene un chico y te ofrece un tiro, coca o cualquier droga. Y después de eso, las chicas terminan haciendo cualquiera y más que un pete... Pero esto no se da dentro del boliche, sino antes y después”.
Vale tiene 15, si bien sus amigas contestaron al unísono “por acá no se escucha que hacen eso... ¡a lo sumo, un pico por un trago! ”, ella se atrevió a confesar: “No sé, pero cosas parecidas hay, como que te cambien un trago por un trance, o algo parecido, por acostarte también. No sé si por un trago, pero qué sé yo... Muchas veces pasa eso, es lo que escuchamos, porque nosotras vamos al matineé...”.
Los chicos, en cambio, tienen otra visión. Maxi (19) cuenta: “He visto en los boliches sexo oral, pero no sé si es por un trago. Y lo he visto hacer en lo oscurito... Pero no en Río Cuarto, sino en Córdoba y en Carlos Paz, Acá no lo he visto, no por lo menos en Estación ni en Factory, no sé en otros boliches”.
Y Facu (20) interviene para decir: “La verdad, sinceramente, es que la juventud de hoy viene en caída. Pero acá, en Río Cuarto, no lo escuché nunca. Lo he escuchado de un beso o un piquito por un trago, pero no eso... ¡Y los remiseros me han contado cada historia! Se cagan de risa cuando suben las minas tomadas y le cuentan que gorriaron al novio porque estaban tomadas, y que no se animan a decírselo... Y hay algunos que hasta hablan de un pete por un viaje... Pero no me consta, acá en Río Cuarto no se nota tanto eso, pero en Córdoba y en Buenos Aires ya está. Acá es otra cosa, recién ahora está llegando la onda de la música electrónica. Yo hace 12 años que estoy en el boliche y nunca me crucé con algo así...”.
En cuanto a lo que sucedió en Mar del Plata, Fede (21), agrega: “a lo mejor, una riocuartense lo pudo haber hecho allá, porque nadie la conoce. Pero acá ¡se incinera! Este es un pueblo con Wal Mart y Mc Donald”.
“Las mujeres son un descontrol”
Por su parte, Matías (19) cuenta que las chicas, a la hora de tomar, son peores que los chicos porque “les pega más rápido, toman menos y les pega más. Todos toman por igual, pero a ellas les pega más rápido, Y hacen competencias de tragos y no saben tomar, no es lo mismo que un hombre que tiene mucho más aguante, que sabe tomar y la sabe llevar. ¡Las mujeres de 6to. año son un descontrol! Hacen competencias de tragos pero, sinceramente, salvo un beso nunca vi nada fuera de lo común, por lo menos adentro del boliche, no sé lo que pasará afuera. Que ellas dan piquitos por tragos sí, pero de ahí a lo otro nunca lo escuché decir, por lo menos, en Río Cuarto”. Parece que no ayuda tanto que los padres dejen de darles dinero cuando salen para que no consuman alcohol...
Además de las competencias por los tragos, existe otro tipo de apuestas entre ellas: quién se “tranza” más chicos en una sola noche: “¡Eso se ha visto mucho, sí! Hay una que ganó con 9 chicos en una noche... Y también que dan piquitos por tragos, eso sí”, dice sonriendo Leo. “¡pero no son todas!”, se apresuran a aclarar dos a la vez. “Para mí es la edad -opina el joven-, es más por la edad y el último año de colegio, por eso ‘hago lo que quiero’ y no me importa nada, y que sea lo que Dios quiera, total es el último año del Secundario y la paso bien... Y ni qué hablar de Bariloche, ya desde otras épocas, allí siempre la mosquita muerta se desató... Después allá caen desmayadas por el alcohol en los boliches y los pibes se aprovechan de eso”.
Entonces, interviene Héctor Wengner, encargado de Estación Cero: “Por eso los padres deben tener cuidado, porque a una chica ebria sí le pueden hacer cualquier cosa... Los padres deben controlar fundamentalmente a sus hijas, no digo que no a los hijos, pero sí más a ellas. Les dicen que van a dormir a la casa de alguien y terminan saliendo a los boliches. La hermana mayor les presta el documento y, por ahí, nosotros tenemos problemas porque ingresó una menor con el documento de su hermana y sin conocimiento de los padres... ¿y cómo hacemos nosotros? Ahora estamos implementando un sistema de videocámaras como una acción intimidatoria y como vigilancia. A nosotros no nos interesan los menores, porque nos corre al mayor que es el que mejor consume. Los peores problemas no se suscitan dentro del boliche. Nosotros no tenemos golpeadores patovicas, y tratamos siempre de salvaguardar la seguridad de la persona”.
Y respecto de la “moda” porteña del sexo oral por un trago, Wengner aclara que “no lo escuché nunca, pero estas son cosas de grandes urbes. Los medios se encargan de difundir y, lamentablemente, también llegan hasta acá. Pero está todo tan trastocado en cuanto a conceptos, al punto tal que Florencia de la V sea la vedette del año, estamos diciendo que un hombre en el papel de una mujer, es mejor que una mujer”.
Tus hijos...mis hijos
“Esto es así y no es ficción” comenzó contando Rubén Lucero, ex-encargado del boliche bailable Estación Cero y con una trayectoria en la noche riocuartense de casi 30 años-. La chica de sexto año, al término de su fiesta de egreso, invitó a su amigovio y a dos amigos del novio. Los cuatro subieron a un vehículo que los llevó a una quinta no muy lejana de donde se realizaba el egreso. Ella contó que se había prometido cumplir su fantasía sexual en ésa, su noche. Lo hizo y el comportamiento estuvo en boca de compañeros de curso y amigos durante días. Algunos la juzgaron, otros lo tomaron como algo natural y propio del desarrollo”.
Esto no es un cuento, ocurrió en diciembre en Río Cuarto y los protagonistas no son marginales ni extravagantes ciudadanos.
Son hijos de esta sociedad, la nuestra, que por momentos nos parece desquiciada.
¿Es posible que las chicas cambien tragos por sexo oral? “Es probable, digo, mientras analizo el cuestionamiento y sus derivaciones”, reflexiona Lucero.
“Pero lejos de asombrarnos, la situación debería permitirnos replantear qué se les está comunicando a los pibes.
La globalización trae ventajas y problemas. Internet acosa las mentes jóvenes y las seduce con pornografía y tentaciones cada vez que se pulsa una tecla. Y nosotros, los padres, estamos ausentes.
El bombardeo permanente hace que lo anormal se parezca peligrosamente a lo que creemos correcto. Así crecen tus hijos y los míos. Consumen basura e incluyen en sus pensamientos prácticas aberrantes para los que entendemos que el objetivo es un crecimiento armónico y atado a nuestra costumbres esencialmente cristianas.
Nuestro ánimo no debe ser juzgarlos ni endemoniarlos, los pibes están redescubriendo la vida. La mayoría de las veces cometen torpezas que nos angustian. Con los años probablemente los atrape el pánico por las “travesuras osadas” de un pasado que prefieren olvidar. Para que esto no ocurra sería imprescindible que los papis ocupemos tanto o más espacio que el Google.
No es conveniente ni saludable contar en pocas palabras lo que ocurre con los chicos cuando se van a Bariloche o cuando toman sus primeras vacaciones en Santa Rosa sin papá y mamá.
Es también fundamental señalar que la inmensa mayoría de los adolescentes, pese a la ausencia de límites, de guías, de ejemplos, intenta encaminar su vida. Aunque estas niñas jueguen un juego excesivamente peligroso. Por ello, más allá de alarmarnos sería bueno que, además, los chicos crezcan en un mundo más real, sin la habitual hipocresía en que nos “desarrollamos” los mayores”.
Entrevistas: Ana Solá
Foto: Estela Zogbe
: google.com