La difusión de un documental de Discovery Channel, en el que varios científicos presentan evidencias sobre la existencia de “sirenas”, provoca asombro y deja un sinfín de preguntas sin responder. La desconfianza crece aún más cuando encontramos en Internet algunos sitios web que aseguran que las sirenas existen e incluso muestran fotografías de seres grotescos con apariencia humana y con cola de pescado. Tampoco faltan las páginas en las que hay personas que dan “testimonio” de haber visto a una de esas criaturas, lo que contamina aún más esa información.
Asimismo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) difundió en su portal un comunicado en el que afirma que "no se ha encontrado nunca evidencias de la existencia de estos humanoides acuáticos". El motivo de este inusual anuncio se dio después del estreno del documental titulado “Sirenas: el cuerpo hallado”, en 2012, en el que se da a entender la posibilidad de que existan las sirenas. A pesar de todo, el comunicado de la NOAA es ambiguo y plantea un cuestionamiento: "Entonces, ¿por qué las sirenas ocupan el inconsciente colectivo de casi todos los pueblos marineros? Esa es una pregunta que es mejor dejar que la respondan los historiadores, filósofos y antropólogos". La NOAA también hace un repaso a la historia de estos legendarios seres: "En el antiguo lejano Oriente, las sirenas eran las esposas de los poderosos dragones marinos, y servían de mensajeras de confianza entre sus cónyuges y los emperadores en la tierra", y recuerda que Homero ya habló de ellas en “La Odisea”.
"Las sirenas aparecieron por primera vez en las pinturas rupestres en el Paleolítico tardío (Edad de Piedra), periodo de hace unos 30.000 años, cuando los hombres modernos ganaron el dominio sobre la tierra y, presumiblemente, comenzaron a navegar por los mares", detalla el comunicado. Documental de Discovery Channel En un programa especial del canal Animal Planet, de la cadena Discovery Channel, varios científicos plantean la existencia de criaturas humanoides acuáticas y exponen su teoría de cómo evolucionaron estos seres marinos para mantenerse ocultos de la humanidad. La historia se relaciona con la hipótesis del simio acuático. El relato se inicia en 2004, cuando un grupo de ballenas muertas fue localizado en una playa de Washington. El programa mezcla hechos reales y fenómenos no explicados con la historia de dos científicos que cuentan que encontraron los restos de una criatura marina nunca antes identificada y describe cómo las sirenas pueden haber evolucionado a partir del árbol genealógico humano temprano.
En el documental también se revela que, en 2004, unos jóvenes de Washington fueron los primeros en observar uno de los encallamientos de ballenas en Estados Unidos. Pero, los adolescentes, antes de reportar aquel hallazgo, grabaron por varios minutos a aquellos mamíferos.
Uno de estos chicos poseía una cámara con la que grabó detalladamente hasta que, inesperadamente, se percató de la presencia de un ser extraño. Este descubrimiento fue descrito de muchas maneras en los informes oficiales y aquel video no se hizo público hasta la difusión del documental.
El Departamento de Pesca de Estados Unidos envió a la zona al biólogo marino Bryan Mccormick, quien se encargó de la investigación. El investigador publicó en 1999 un estudio en el que relacionaba los encallamientos de ballenas con experimentos militares con sonar, pruebas que cesaron el año 2000. El doctor Mccormick y su equipo sospechaban que la Marina de EEUU había retomado el uso del sonar (acción que sería la causa de estos varamientos). En el documental aparecen dos miembros del equipo de investigadores que decidieron revelar lo que descubrió la Marina, pero que ocultó durante años.
El doctor Paúl Robertson, asistente de investigación, menciona que cuando llegaron a la playa donde estaban las ballenas muertas, sólo se encontraban ciertas personas de la Marina, quienes habían cerrado la zona donde se encontraban personas con trajes protectores. Por su parte, la doctora Rebecca Davis relata que nunca había observado un fenómeno por el que las ballenas sangraban por las orejas, razón por la que los tres científicos decidieron no retirarse del lugar hasta examinar los tejidos orgánicos. Se cree que el alto sonar de la Marina asustó a las ballenas y provocó el encallamiento.
Durante una expedición en los mares de Gouller, a tres horas de Australia, se encontraron rastros de un barco pesquero que se había incendiado, este barco correspondía a la Compañía Bennete de Brasil. Dicho barco salió el sábado 16 de agosto del Puerto de Itajai, Brasil y a tan solo dos horas de navegación fue detectado por la marina australiana. Es imposible que un barco salga de Itajai, Brasil y a las dos horas esté en Australia.
Éste es el relato que el periodista Merlon Frougers, del periódico Australia Dily News, publicó y a tan solo un par de horas de haber salido el periódico a la venta, curiosamente todas las publicaciones fueron compradas por una compañía llamada CYRSON, la cual es sabido por todos los americanos que pertenece al gobierno de los Estados Unidos.
En los escombros se encontraron varios cadáveres de la misma tripulación, pero curiosamente se encontró un cuerpo calcinado que no pertenece a ninguno tripulante. Estas fotos se sospecha que fueron tomadas en la Universidad de Columbia, donde científicos están examinando tan extraño cuerpo que al parecer pertenece a la mitología, pero curiosamente en la bitácora del capitán están grabadas las siguientes palabras: “Nos han venido siguiendo desde hace más de dos días, sólo pocos de nosotros las hemos visto. James Kollen (técnico de abordo) habló con una de esas cosas y quieren que las sigamos a la tierra que nadie conoce, nos han dado un mapa que no podemos descifrar, no está en ningún idioma conocido. Las criaturas son pequeñas, son hermosas, pero al mismo tiempo inspiran desconfianza”.
Al final de la grabación se logra escuchar lo siguiente: “Capturamos a una, pero creo que fue un error, alcanzamos a ver una ola a lo lejos, posiblemente es la ola más grande nunca vista. Será como de 200 metros de altura desde nuestro punto de vista. He pedido ayuda pero los radios no sirven, GSP system está alterado, no sabemos donde estamos, he pedido la inmediata evacuación del Marlin 2, pero no creo que lleguemos lejos. Estamos rodeados de esas criaturas y a lo lejos podemos ver en la enorme ola, la que viene con toda su fuerza, como si fuera una persona. Particularmente yo no creo en mitos y leyendas, pero estamos aterrados y la tripulación dice que en esa ola se alcanza a ver una persona, es como si la persona saliera de la ola. Calculamos que está a más de 1000 millas N. Que Dios nos bendiga y nos perdone por haber capturado a lo que todos hemos llamado Sirena”.
Merín 2 fue encontrado el día lunes 18 de agosto por el capitán Peter Houner con la nave “JKP-SYD”, el cual no ha querido dar entrevistas y en la actualidad se encuentra en la Base Militar de Janner, Australia, donde no ha podido ser visto desde entonces junto con la tripulación que venía con él.
Las fotos tomadas durante el rescate de los cuerpos fueron inmediatamente destruidas en su totalidad por cuatro personas que se dice que llegaron en un helicóptero sin matrícula, color negro, del cual bajaron dos personas exclusivamente para llevarse el cuerpo de la sirena y todas las cámaras tanto de video, fotográficas y grabaciones, al igual que se llevaron partes del mapa, que flotaban sobre la superficie.
¿Quiénes serán estas personas? ¿Por qué ocultarlo? Se piensa que el mapa llevaba a la Atlántida… ¿En realidad existe? ¿Es mito o leyenda? ¿En realidad existieron estas criaturas y en la actualidad quedan pocas? ¿Por qué el gobierno de Estados Unidos está siempre metido en este tipo de descubrimientos?
MITOS SOBRE LAS SIRENAS
La primera mención que se conoce de las Sirenas es en La Odisea, cuando Odiseo se enfrenta a su canto en el mar. Aquí aparecen sólo dos, pero otras tradiciones hablan de tres: Pisínoe (Parténope), Agláope (Leucosia), y Telxiepia (Ligia) o incluso de cuatro: Teles, Redne, Molpe, y Telxíope.
De las sirenas se sabe que su especialidad era la música. Se cree que una tocaba la lira, otra cantaba y la otra tocaba la flauta.
Para el poeta y mitógrafo Ovidio, las sirenas no siempre tuvieron esa forma, sino que en un principio eran mujeres muy hermosas compañeras de Perséfone (diosa del mundo subterráneo y compañera de Hades), antes de que fuera raptada por Hades. Cuando sucedió el secuestro, ellas le pidieron a los dioses que les dieran alas para poder ir en busca de su amiga. Otra versión dice que su transformación fue un castigo de Démeter por no defender a su hija de Hades e impedir el secuestro. También se dice que Afrodita les quitó su belleza, por que despreciaban las artes del amor.
Hay una leyenda que cuenta que después de la metamorfosis, rivalizaron con las musas, y éstas muy ofendidas, las desplumaron y se coronaron con sus despojos.
De acuerdo con el mito más difundido, vivían en una isla del Mediterráneo que tradicionalmente es ubicaba frente a la costa italiana meridional, más específicamente frente a la Isla de Sorrento y con la música que tocaban atraían a los marinos, que aturdidos por el sonido, perdían el control del barco que se estrellaba contra los arrecifes. Entonces las Sirenas devoraban a los imprudentes navegantes.
Varios héroes pasaron por su isla incólumes, gracias a ardides o a la ayuda de algún dios. En el caso de los Argonautas, se cuenta que pasaron muy cerca de la isla de las sirenas, pero que Orfeo, que tenía fama de cantar maravillosamente (héroe griego) hizo uso de su talento con tanta armonía y tan melodiosamente, que no las escucharon por lo que se salvaron de su terrible destino. Butes (uno de los argonautas) no pudo soportar la tentación y se lanzó al mar, pero Afrodita lo rescató.
De igual manera, Odiseo (Ulises), fecundo en ardides, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera, y él que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran. Al escuchar los cantos de las sirenas quiso soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda, que las sirenas devastadas por su fracaso, se lanzaron al mar y murieron ahogadas.
Posteriormente, las sirenas pasaron a ser consideradas divinidades del más allá, y se suponía que cantaban para los bienaventurados en las Islas Afortunadas. Fue así como pasaron a representar las armonías celestiales y es así como las dibujan en los ataúdes y sarcófagos.