InicioHumorDiferentes tipos de mujeres

Diferentes tipos de mujeres

Humor1/3/2011
SIN ANIMOS DE OFENDER, SOLO PARA DIVERTIRSE UN RATO

DIFERENTES TIPOS DE MADRES


La Madre Judía: Este tipo de madres se caracteriza por una especie de enfermedad terminal en la que consideran que su hijo/a es una especie de diamante que no cualquiera tiene el paladar de saber degustar.
Le apasiona salir a comentar en la colectividad las ultimas novedades de su hijo, y como si esto fuera poco, es capaz de afirmar que su hijo solo va a trabajar y tiene amigos, con el fin de tener mas gente a quien hablarle de ella, la mejor madre del mundo.

La Madre Chupacirios: Esta vieja oligarca tiene como pasión la costumbre de querer podarle a su hijo/a las alas como si fuese un loro que quiere escapar.
Generalmente son adeptas a las religiones, y de estas sacan todos los formalismos para argumentar las razones por las cuales su hijo/a no puede salir ni a la esquina.
Generalmente cuando en una familia aparece este tipo de madre, el padre pierde su rol y comienza a ser una especie de esclavo temeroso de la autoridad de la chupacirios.

La Madre Olvidada: Fiel retrato de la victima eterna es esta mujer que se pavonea por el supermercado contándole a todos que sus hijos la han dejado olvidada y han tenido el tupe de querer desarrollarse como personas, sin llevársela a vivir a su casa como si fuese una tortuga.
Espera agazapada como un gato el llamado de su hijos para poder atenderlos con frases como; “Ah, apareciste. ¿Qué necesitas?
Si sus hijos ya le dieron nietos, aguarda la visita de los mismos no con un frenesí desesperado por abrazarlos, sino mas bien por enviar un mensaje subliminal a su hijos tal como; “Hola Panchito, al fin viniste. Estas muy grande, hace tanto que no ves a la abuela”.

La Madre del Acido en la Boca: Esta señora tiene la maldita costumbre de poseer como el dragón de komodo un mostrario extenso de insultos y frases a destiempo que son capaz de arruinar una cena navideña.
Sus momentos preferidos son las festividades y reuniones sociales. A ella no le gusta disparar mierda con un arma regular, ella quiere disparar una itaca, que tenga balas con perdigones, y ensuciar un poquito a cada uno de los invitados, invitándolos a retirarse para después acusarlos de malagradecidos.

La Madre a la que se le paso el cuarto de Hora: Esta divorciada o tiene un novio al cual flagela por lo bajo incluso en presencia de sus hijos.
La competencia con su hija adolescente es una guerra fría que desato desde su hija comenzó a convertirse en mujer.
Disfruta muchísimo de irrumpir en las reuniones sociales de sus hijos, y querer mostrarse como una señora que esta a la altura de la circunstancia.
Normalmente puede vérsela descontrolada en una creamfield,o comiendo en Kansas,a la espera de poder atiborrarse de maquillaje con el fin de poder conquistar un pendejo que le sirva como justificación a su ridícula manera de vestir infantil. Tambiém tiene la mania de decir “Boluda” cincuenta veces por oración.

La Madre del Miedo: Esta señora es una especie de esponja caminante que va absorbiendo absolutamente todos los riesgos de la sociedad, para poder llegar a la cena con las ultimas novedades.
Cada vez que sus hijos abren la puerta para salir, se avalancha como una loca para advertirle de absolutamente todos los identikits que vio en la televisión, las nuevas maneras de operar de los ladrones, y hasta la manera de conducir en caso de lluvia. Finalmente sus hijos terminan siendo unos trogloditas temerarios que luego de darse su primer beso en un boliche salen corriendo a hacerse un análisis de Hiv.

La Madre Hipnotizada: Esta mujer siente una especie de adoración hacia sus hijos que la enceguece de todos sus males. Generalmente crea demonios insoportables, los cuales nadie quiere recibir en su casa, pero ella sostiene que todos le envidian sus hijos.
Naturalmente tiene toda una historia del tiempo armada para cada uno de sus hijos, y espera ansiosa poder ir haciéndole pasar prenda por prenda hasta que se transformen en lo que ellas soñaron, pasando por alto que su bebe ha desarrollado un bestial y demencial olor a pata y a chivo, y que nada quedo mas que una fotografía de su desprejuiciada niñez.

La Madre Teresa: Este es el tipo de madre que todos los amigos le envidian a su par. Le apasiona cocinar para los amigos de sus hijos, llevarlos a sus respectivas casas cuando se quedan a dormir, y hasta es capaz de firmarle amonestaciones con tal de cubrirlos.
Generalmente tiene un apodo tal como “Lola” o “Lita”, y llora emocionadísima cuando todos la sugieren como la candidata a viajar a Bariloche “con los chicos”, obviando que tan solo desean tenerla cerca para poder hacer usufructo de su falta de carácter.

La Madre Sin Vida: Peligrosa como un tigre suelto, esta señora se encarga de hacerse participe en absolutamente todas las decisiones de sus hijos. Irrumpe Nexus relaciones amorosas, sociales, y hasta laborales.
Totalmente desquiciada por poder taparse los ojos mirando la vida de sus hijos, y no sus problemas sin resolver, es capaz de llamar a la novia de su hijo para decirle que “así la cosa no va más, o cambias o cortamos”.

La Madre No Divorciada: En esta categorización sin lugar a dudas esta mujer es la mas lastimosa de todas. Se divorcio hace ya dos décadas, pero espera como un granadero en la puerta el arribo de su ex esposo devolviéndole a sus hijos un domingo para poder verlo y confirmar la teoría de que en cualquier momento vuelven, o que en realidad su actual mujer no lo hace tan feliz como ella.
Cae en las acciones más patéticas y aberrantes del planeta cuando tiene que hacer un trámite de cinco minutos con su ex esposo y se viste como para un casamiento.
Generalmente busca a través de sus hijos la oportunidad de lograr que su ex marido se acerque a la casa, inclusive para cambiar el cuerito de una canilla.

La mamá permisiva: Nos inquieta porque mientras su hijo rompe todos los objetos que encuentra a su paso o se nos trepa por la silla para –literalmente- golpearnos, ella suspira y dice que “los chicos deben hacer su propio camino sin la presión de los padres”. Sonríe ante cada tirón de pelo que nos da su primogénito y no se le escapa ni un tímido reto.

La mamá histérica: Cuando cruza la calle con su hija de la mano, que ningún auto se atreva a avanzar en 200 metros a la redonda. Ella lo va a tomar como un ataque personal y gritará, a centímetros del pobre automovilista más cercano: ¡Estoy con un niño! ¿No ves que estoy con un niño? ¡Cómo se nota que no tenés hijos! El niño, asustado aunque acostumbrado, palidece de vergüenza y se resigna: agacha la cabeza para que nadie lo identifique como “el hijo de la loca”.

La mamá cibernética: Saca un promedio de 685 fotos digitales por mes. En todas aparecen sus hijos. Se apura para bajar las fotos a la computadora y enseguida publicarlas en su blog. Chatea con madres de otros países (a las que conoció por fotologs de niños) y planea viajar para conocerlas a todas, incluida la mujer colombiana que vive en Australia y le pasó un juego de Barbie por MSN. En su mp3 tiene canciones didácticas en inglés para que los chicos “vayan aprendiendo” y planea pasar el fin de semana escaneando viejas fotos del álbum familiar para mandárselas por mail a los parientes lejanos.

La mamá chicanéra: Todos la conocen en la escuela porque siempre estaciona su 4 x 4 en doble fila bien a la altura de la puerta. Lamenta que su hijo más chico “todavía no conoció Cancún” pero igual planea que la acompañe a Miami en el próximo verano del hemisferio norte. A veces le presta su celular dorado a la hija más grande para que pueda chicanear un poco. Asegura que si vuelve a quedar embarazada, nadie podrá faltar a su baby shower.

La mamá progresista: Tiene el dinero suficiente para enviar a su hijo mayor a un colegio bilingüe pero lo anotó en una escuela del estado “para que conozca la realidad y no viva en una burbuja”. Fue con su bebé a una marcha por la memoria y éste, obviamente, se resfrió, pero un setentismo mal digerido le hace creer que el lactante “está tomando conciencia”. No le permite ver televisión a su hijo, y por más que llore y patalee trata de convencerlo de lo lindo que es hacer talleres de capoeira y murga con el tiempo que gana. Le encanta ir de vacaciones a los pueblos porque allí “los chicos conocen nuestras verdaderas raíces”

La mamá new age: Sus hijos apenas conocen el azúcar (morena) y jamás probaron siquiera un sorbo de gaseosa. Las primeras veces que les hizo tomar té verde no pudieron disimular las arcadas, pero como ella dice, "si es natural es mejor", así que no les quedó otra que acostumbrarse. Las camas marineras del dormitorio infantil están dispuestas en sentido norte-sur con las cabeceras demasiado cerca del ventanal: gracias al Feng Shui, los chicos corren el riesgo de sufrir un accidente y a ella no le importa. La casa está "armonizada".

La mamá mascotera: Se mudó con el viejo cocker que sus padres no pensaban cuidar. Trajo una gata. Después cayó una perra en adopción. Otro gatico abandonado la enterneció y fue a parar al dos ambientes donde vive con un bebé y una nena de 4 años. Todas las mañanas la despierta el canto del canario que retumba en la cocina, si es que el perro no la molestó antes con su incontinencia urinaria o si el hámster no se escapó de la jaula que está detrás de las piedritas de los gatos. Sus hijos viven besando los hocicos mugrientos de los animales porque, claro, se criaron como Tarzán en la selva. A ella le parece de lo más normal y le encanta la mancomunión entre mascotas y niños, porque -aclara- "todos son mis hijos y somos una gran familia".

La mamá "grande": Los pocos años que transcurrieron entre el nacimiento de su tardío bebé y los primeros síntomas de la menopausia son vitales a la hora de entender sus complejos. No quiere ir a las reuniones de padres porque sus pares se confunden y creen que es la abuela del pobre chico, también traumado por las "palabras de vieja" que ostenta el léxico de su madre. Es que sobreprotege a su hijo único como una madre de antes y lo malcría como una abuela de siempre.

La mamá rocanrolera: Casi un resabio de la tradicional madre hippie, esta especie se destaca por el olor a patchouli de sus atuendos de jean y, principalmente, por la tenacidad con que intenta transmitirle toda su brutalidad a su descendencia. Los gestitos con la mano, los "aguante" como única palabra introductoria en los diálogos. La mamá rocanrolera, eterna adolescente, nunca crecerá.

La mamá ocupada: En esta categoría no hay mucho por describir ya que es tan breve el tiempo que comparte con sus hijos, que apenas se la puede denominar madre. Los recuerda en las fotos que decoran la pantalla de su celular o notebook y con eso alcanza, de todo lo demás se encargan "la señora que los cuida", los abuelos, el colegio/prisión bilingüe de doble turno y las actividades extracurriculares como ajedrez, danzas o voley: es que los chicos "ya están grandes y se manejan solos". Provoca la envidia de las amas de casa que la ven desfilar llena de carpetas, agendas y diez mil planes para lo que queda del día, pero se trata de una envidia inútil: ellas no saben cuánto tiene que hacer para que su vida no parezca más vacía.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,514visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

0
archivado
0
archivado

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

C
Compuserver🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts32
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.