A fin de mes será sometida a una compleja intervención quirúrgica. Sus padres son muy humildes y no tienen ropa ni calzados
En el corredor. | La cocina está afuera ya que no entra en la casita, que no tiene baño.
Tiene dos meses y sus padres la llaman Xiomara, pero todavía no posee DNI ni tampoco se puede afirmar si es una niña o un varón, ya que posee ambos sexos y en pocas semanas será sometida a una compleja intervención quirúrgica que pretende definir su género sexual. Se trata de un problema congénito que, según los especialistas, se da en uno de 20 mil personas en el mundo. Lo que habitualmente se conoce como hermafrodita, hoy la ciencia define como intersexual y se trata desde la más temprana edad.
La pequeña reside con sus padres en una precaria casilla de madera, detrás la casa de sus abuelos paternos, en el barrio Cien Hectáreas en la localidad de Oberá, a 100 km de Posadas (Misiones). Su papá es tarefero (recolecta yerba mate) y padecen carencias de todo tipo, al punto que deben cocinar bajo un pequeño corredor porque en la casa apenas entra la cama y una pequeña cómoda.
“A fin de mes tenemos que viajar al Hospital Garrahan de Buenos Aires para la operación. Los pasajes nos dan, pero prácticamente no tenemos ropa ni calzados. En realidad, necesitamos de todo y mejorar la casita”, dijo Patricia Acosta (16), la joven mamá.
Las necesidades saltan a la vista y todo aporte sirve, desde utensilios de cocina, mesa y sillas hasta alimentos. Con los informes médicos a mano, Acosta comentó: “los doctores ya nos dijeron que necesitamos una casa mejor, si es posible con baño instalado, porque Xiomara necesita un lugar en condiciones para el tratamiento”.
Vagina y pene
Precisamente, el post operatorio será clave en la recuperación de la criatura, que nació sietemesina y con menos de dos kilos de peso.
Al respecto, la madre precisó que se realizó todos los controles prenatales y las ecografías no arrojaron ningún inconveniente. “Estaba todo bien. Lo único era que no se notaba el sexo del bebé, pero el doctor decía que eso suele pasar. Recién cuando nació nos dimos cuenta del problema”.
Desde entonces viajan dos veces por semana al Hospital de Pediatría de Posadas para control y exámenes. La criatura posee vagina, un testículo interno y pene. Al tiempo que estudio preliminares indicarían la conveniencia de definirla con sexo femenino.
“Mandaron un estudio a Buenos Aires antes de la operación y parece que va ser nena”, explicó dentro de sus limitaciones.
Por otra parte, señaló que recurrió a la Municipalidad para solicitar mejoras en su casa, aunque no halló demasiadas respuestas. “Dijeron que pueden cerrar el corredor y que van a tratar de conseguir ropa y pañales”, enumeró.
La pequeña se muestra saludable, se alimenta y duerme bien, agregó orgullosa.
Antes hermafrodita, ahora intersexual
Los individuos que nacen con esta característica pueden poseer, por ejemplo, una abertura vaginal parcialmente fusionada con un pene, más o menos desarrollado, y ovarios o testículos, los cuales suelen ser internos. Anteriormente se empleaba el término hermafrodita, pero comenzó a reemplazarse porque puede resultar engañoso e insensible, ya que compara una característica común en algunas especies de animales y plantas con una condición de nacimiento que ocurre en algunos pocos seres humanos. El mayor problema al que se enfrentan los intersexuales es su incapacidad para decidir por sí mismos su identidad sexual, ya que ésta suele haberle sido asignada por sus padres o médicos. Además, es posible que al llegar a la edad adulta el sujeto no se muestre conforme con la identidad asignada, y se considere perteneciente al sexo opuesto.
