Hola gente de T! para comenzar quiero dedicar el post a la memoria de este señor, Felix Kersten, una de las figuras relevantes de la Segunda Guerra Mundial desde el frente alemán. Un personaje que merece ser un poco más recordado por sus grandes acciones de valor y compasión durante una de las guerras (sino LA guerra) más sangrientas. Comencemos con esta historia, pero primero acerquémonos a un punto en común desde el cual todos podamos ubicarnos para comprender mejor. Seguramente muchos de ustedes habrán visto la famosa película de Steven Spielberg, La Lista de Schindler (Schindler´s List) estrenada en el año 1993 y multi premiada por contar la historia real de Oskar Schindler (interpretado por Liam Neeson) un empresario alemán que mediante su poder de persuasion y su fuerte amistad con Amon Göth (capitán de las SS y director de un campo de concentración en Polonia interpretado por Ralph Phiennes) pudo salvar a 1.200 judíos hacia 1945, año en que finalizo la guerra. Poniendo en riesgo su propio pellejo, Oskar empleaba en su fabrica a cientos de judíos que al ser considerados útiles tenían, al menos, aplazado su exterminio. Muchos de estas personas era ancianos o personas claramente incapacitadas para la labor por lo que corría mucho peligro de levantar sospechas sobre sus verdaderas intenciones y correr la misma suerte de millones de gitanos,eslavos y judíos. La vida de Felix cuenta con muchisimas similitudes, tanto en sus acciones como los riesgos tomados. Tristemente no son ambos recordados por igual pero vale la pena leer un poco sobre esta increible historia. Félix Kersten (1898-1960) fue un terapeuta alemán nacionalizado finlandes, médico personal de Heinrich Himmler (comandante en jefe de todas las SS y director del sistema de exterminio de prisioneros y campos de concentracion) Felix fue una de las pocas personas que pertenecieron al círculo de hierro de Heinrich Himmler, por circunstancias profesionales, su vida corrió paralela a la del líder nazi y mediante su calida personalidad pudo ganar su confianza entre las recurrentes citas medicas del jerarca. Kersten fue famoso por su reconocido don de sanar con las manos y haber negociado con el Reichfuhrer Heinrich Himmler la vida de miles de condenados al exterminio durante la Segunda Guerra Mundial. Su historia de ribetes emotivos es impresionante y está avalada por eruditos ingleses y los gobiernos sueco, holándes e israelí. Gracias a su influencia en las altas esferas de las SS, logro arrebatar miles de vidas a la Gestapo, y a los campos de concentración, no sin poner en riesgo su vida en innumerables ocasiones. En Diciembre de 1939, un representante de las SS se presentó al despacho de Kersten y solicitó que acudiera en persona a las oficinas de Prinz Albrecht Strasse nº8, donde se albergaba la Schutzstaffel. La persona que le había citado era nada menos que el jefe de la SS, el Reichsführer Heinrich Himmler, el nº 2 de la Alemania Nazi. Himmler padecía de una especie de úlcera estomacal que le provocaba calambres dolorosos, que ninguno de los médicos había podido tratar satisfactoriamente. Kersten puso su profesionalidad y don en juego, y con hábiles masajes logró aplacar el crónico dolor que sufría. Himmler quedó impresionado con la habilidad y profesionalidad demostrada por Kersten, quien no se amilanaba ante la presencia de uno de los personajes más siniestros del régimen de Hitler, y le quiso enrolar en sus filas, a lo que Kersten se negó amablemente. Himmler le dio un pase personalizado que le permitiría atenderlo en cualquiera circunstancia en que se encontrase. Las atenciones se hicieron regulares, ya que los masajes de Kersten no mejoraban el mal pero sí lo aliviaban. Gracias a esta obligada convivencia, Kersten llegó a conocer muy bien a su especial paciente y pudo verificar el grado de sumisión e idolatría que éste profesaba hacia Hitler, además de otros detalles tan personales como el grado de orden que tenía Himmler en su vida. Percibió además que, si bien no era un individuo muy inteligente, sí era tremendamente suspicaz y desconfiado. Poco a poco Kersten se fue ganado la confianza de Himmler y, aunque se esforzaba por mirarle sólo desde el punto de vista profesional, no podía sustraerse de las fuertes revelaciones que de cuando en cuando le hacía. Con la anuencia secreta de los gobiernos finlandés y sueco, Kersten comenzó a arrebatarle secretos que inteligentemente ponía en conocimiento de los servicios secretos de estos países. Como Kersten no pedía emolumentos por sus servicios, Himmler concedió acceder a cualquier favor que estuviera a su alcance. Kersten aprovechó esta instancia para salvar primero a algunos conocidos que habían sido hecho prisioneros de la Gestapo en Suecia y luego en Países Bajos. Pero la poderosa influencia que ejercía Kersten sobre Himmler llamó la atención de Reinhard Heydrich, su lugarteniente, quien comenzó a investigarle, sospechó acertadamente que estaba manteniendo contactos con el enemigo y empezó a acosarle. Fue el secretario personal de Himmler, Rudolf Brandt, quien lo salvó de caer en las redes de Heydrich, advirtiéndole de las maniobras que él hacía. Heydrich intentó involucrar a Kersten con el pretexto de que un médico alemán no podía, por decreto, atender pacientes judíos. Kersten se defendió aduciendo su nacionalidad adoptiva (finlandesa). Heydrich intentó sin éxito demostrar los contactos de Kersten con la embajada de Finlandia, Países Bajos y Suecia. En octubre de 1942, Kersten tuvo que acudir de urgencia al tren privado de Himmler procedente de la Prusia oriental, encontró a Himmler totalmente estresado, al borde de un síncope nervioso. Durante el tratamiento, Himmler le reveló que Hitler le había ordenado un plan de exterminio sobre el pueblo judío, todo esto a raíz del fracaso de las negociaciones secretas con Gran Bretaña para obtener la paz que según Hitler habían sido entorpecidas por los judíos de la dirigencia de ese país. Kersten luego de escuchar horrorizado sus confidencias intentó disuadirlo de tamaño proyecto de genocidio, pero Himmler le replicó: -" es la tragedia de los grandes como Hitler, andar sobre cadáveres" Kersten se encontró frente a esta realidad sin una efectiva solución para poder remediar esa influencia, y mientras Himmler puso a funcionar la maquinaría de los campos de concentración para el "asunto judío" de "la solución final", en forma tan eficaz que pronto las estadísticas de estos campos de exterminio subieron abrumadoramente. Entrando el año 1943, el gobierno sueco, neutral en la guerra, en antecedentes del plan de exterminio judío pidió secretamente a Kersten un informe secreto sobre el tema, ya que aunque Finlandia era aliada de Alemania en lucha con la Unión Soviética y Kersten era finés, conocían su grado de humanidad. La idea del gobierno sueco era neutralizar la cada vez más creciente influencia de los aliados para que Suecia entrara en guerra con Alemania, cosa que el gobierno sueco no estaba dispuesto a hacer, sin embargo, tampoco querían echarse encima a los enemigos de Alemania. A cambio, el gobierno sueco propuso a los aliados salvar humanitariamente la mayor cantidad de vidas desde los campos de exterminio, negociando indirectamente con Himmler a través de Kersten. La idea principal del plan era que a través de la Cruz Roja Internacional representada por el conde Folke Bernardotte se intermediara a través de Kersten con Himmler, para que liberara cuotas de judíos condenados, a los que Suecia y Suiza les darían asilo.Este contacto sería vital más adelante. Kersten meditó profundamente sobre cómo negociar el tema con Himmler, sabía que contaba con su entera confianza, pero también sabía que estaba negociando con una fría máquina de exterminio. Y aunque ya tenía conquistado a Rudolf Brandt, el secretario personal de Himmler, para trazar el vasto plan, debía también ganarse la confianza de sus esbirros, los inmmediatos en la línea de mando de Himmler, el coronel de las SS, Walter Schellenberg y el general Gottlob Berger. La providencia quiso que el mismo Himmler recomendará a Berger que se dejase asistir por Kersten por unas dolencias, Berger acudió al despacho de Kersten a regañadientes, ya que le producía animadversión, pero pronto se ganó su entera confianza. Schellenberg fue mucho más fácil de amistar ya que Kersten le ofreció ayuda contra los muchos enemigos que este tenía en las Waffen SS, y además estaba convencido secretamente de la pronta derrota de Alemania. Ya tenía tres aliados, pero fue precavido en tratar el tema directamente con Himmler, por lo que empezó a trabajarlo psicológicamente. Primeramente le propuso hacer parecer a los daneses, noruegos y neerlandeses como germanos descendientes de una única rama aria, poco a poco Himmler fue cediendo en su lealtad política a Hitler, los resultados parecían disponibles. Los hechos siguientes serian claves para el desarroyo del plan del doctor. Un implicado en un complot llevado a cabo el 20 de julio llamado Karl Wentzel y conocido de Kersten iba a ser ejecutado. Kersten logró obtener la palabra de honor de Himmler de perdonarle la vida, sin embargo, a pesar de todo fue ejecutado mediante ahorcamiento. Cuando lo supo Kersten, fue tal su indignación que sin medir consecuencias, entró iracundo a la oficina de Himmler y le reprochó abiertamente el poco valer de la palabra del mandatario de las SS. Himmler sin poder creer la situación a que lo enfrentaba Kersten se deshizo en disculpas, las que no fueron aceptadas por el enfurecido Kersten que salió dando un portazo del despacho, pero Brandt le hizo ver que Himmler estaba amarrado de manos por Hitler y que no se había podido hacer nada. Kersten recapacitó y entró nuevamente al despacho de Himmler y le dijo que le disculparía siempre y cuando el propio Himmler exonerara a otras personas donde la autoridad de Himmler era indiscutible. Himmler asintió y a continuación Kersten le pidió la vida de unos 7.750 condenados al exterminio para ser llevados a la frontera con Suiza y de ahí asilados en Suecia. Suiza estaba dispuesta a recibir hasta 20.000 judíos. Himmler vio además en este contacto una salida hacía la luz, por medio del Conde Bernardotte. Para 1945, ya era un hecho en los altos círculos nazis que la derrota estaba a a la vista, por tanto por orden de Hitler, la maquinaria de exterminio fue acelerada al máximo para acabar con la tarea antes que los aliados y rusos llegaran a la zona de las instalaciones de los campos de concentración, una vez finalizada la tarea iban a ser dinamitados con los sobrevivientes que quedaran. Además se aceleró la ejecución de los enemigos del nazismo que atestaban la cárceles de Alemania. Kersten comenzó a ser presionado por el gobierno sueco y después de meditar profundamente resolvió jugársela enteramente en la próxima reunión con Himmler. En marzo de 1945, Kersten se reunió con Himmler y comenzó a instarlo a tomar las riendas del poder (sabía que si Himmler le daba la espalda, su muerte por el cargo de derrotista y traidor era segura.) Kersten le pidió que no fueran dinamitados los campos, que ni un solo judío más fuera ejecutado y que lotes de miles de judíos fueran enviados por medio de Suiza a través de la gestión del conde Bernardotte. Kersten le instó a que si hacía estas cosas, la humanidad le debería a Himmler una cuota de gratitud, además de que los aliados lo necesitarían para poder mantener el orden de la nueva Alemania (por supuesto, todo era falso). A ello se le sumaron Brandt, Schellenberg y Berger para empujarlo a que firmara un documento tipo contrato al respecto. Himmler envío por medio de Bernardotte propuestas anexas al generalísimo de los aliados, Eisenhower, ofreciéndose como Jefe de Policía de la nueva Alemania y aprovechó la instancia para ofrecer la rendición de Alemania. El 12 de Abril de 1945, Himmler redactó el contrato, que se llamó "Contrato en nombre de la Humanidad". En que se especificaba que: 1. Los campos de concentración no serán dinamitados. 2. No será ejecutado ni un solo judío más. 3. El gobierno sueco podrá envíar paquetes de ayuda a los judíos prisioneros. El increíble documento fue firmado por Himmler y Kersten mismo, ese día miles de judíos tuvieron la esperanza de salvar la vida; sin embargo, para entonces ya casi unos 6.000.000 de ellos no existían. Luego logró que Himmler se entrevistara en secreto con un miembro del Congreso Mundial Judío (Norbert Masur) en Harztwalde para confirmar las promesas del contrato. Dicha reunión tuvo efecto casi a fines de abril cuando ya los rusos cercaban Berlín. Himmler expuso sus motivaciones antisemitas y el representante junto a Kersten logró garantizar la vida de los judíos sobrevivientes . Además Himmler aprovechó el contacto de la Cruz Roja Internacional para contactar personalmente con el Conde Bernardotte y hacerle proposiciones de paz para transmitírselas a los aliados, por este acto, Himmler quien era el sucesor del Führer, fue catalogado de traidor por Hitler y condenado a muerte. Himmler aún bajo la premisa de ser esencial para el nuevo orden, resolvió primero colocarse a disposición del nuevo gobierno de Karl Dönitz, pero fue rechazado en la sede del gobierno provisional en Flensburg, resolvió junto con sus ayudantes, desaparecer del escenario e intentó evadirse cambiando de apariencia, se rapó el bigote y se peinó de otro modo, pero fue capturado por unidades británicas cerca de Bremen , haciéndose pasar por un gendarme llamado Heinrich Hitzinger (un desertor fusilado por cobardía por las SS), casi pasó el reconocimiento, pero el orden y pulcritud de sus papeles (una cualidad intrínseca de Himmler) llamó la atención del oficial de interrogaciones, fue apartado y cacheado a parte, finalmente se develó como el Reichsführer-SS, fue comparado con fotos y reconocido. Fue llevado a un cuartel en Luneburgo donde se suicidó con cianuro cuando estaba siendo revisado corporalmente por un médico. A Rudolf Brandt, su secretario personal, se le halló culpable de todas las monstruosidades redactadas y firmadas por orden de Himmler y se le ejecutó, muy a pesar de Kersten que hizo numerosas gestiones por salvarle. A Walter Schellenberg y Berger se les halló en Núremberg culpables, y se les impuso una condena de 25 y 6 años respectivamente, pero cumplieron 5 y dos respectivamente y fueron liberados. Felix Kersten se estableció en Suecia después de la guerra; pero el estigma de haber sido el médico personal de Himmler hizo que muchos pacientes, sobre todo neerlandeses, rechazaran sus servicios. Kersten pasó amargos momentos por ese pasado. En 1949, se instituyó una comisión sueco-holandesa para tratar el caso Kersten y después de una investigación extensa no solo se le reivindicó, si no que además fue condecorado por el gobierno holandés. En 1953, se le otorgó la ciudadanía sueca y siguió ejerciendo por toda Europa con gran éxito. El 16 de abril de 1960, la muerte con la cual él tanto había negociado, le cobró su parte, en forma de un ataque cardiaco. Se estima, según el congreso judío de 1960, que Kersten salvó del exterminio, negociando cara a cara con Himmler, a no menos de 60.000 judíos y un número indeterminado de activistas condenados o inocentes de distintas nacionalidades. Esta es solo una muestra de como en tiempos oscuros el valor humano y la valentia pueden hacer enormes cambios, tan solo un doctor, pero arriesgando su vida por sus ideales logro salvar a miles de personas. link: http://www.youtube.com/watch?v=PXwpQ3lsD4I link: http://www.youtube.com/watch?v=1b48W-Fz0eo GRACIAS POR PASAR Y ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL POST!
La increible historia de Felix Kersten
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