Personajes que se cree la gente
Años atrás fueron los Kurt Cobain y las Bjorks, después las Amelie y los William Miller. Hoy distintos personajes se toman el cosplay urbano chilensis, siempre penoso y patético:
Doctor House
El doctor Gregory House lidera un equipo médico de diagnóstico. Todos los capítulos de esta serie son iguales: llega alguien con unos síntomas, el equipo del doctor House propone distintas teorías sobre qué es lo que le pasa al paciente pero todas son teorías equivocadas porque al final el doctor House le achunta. El tipo es súper desagradable, trata mal a la gente y en situaciones públicas se las da de controversial. La gente, sin embargo, lo encuentra “capo”, “que dice las cosas a la cara” o “un loco lindo” probablemente todo porque es médico porque si fuera el jardinero House lo tratarían de roto de mierda.
Sheldon Cooper
Es un físico teórico que trabaja en Caltech pero por alguna razón la gente que sabe crackear Office jura que es igual a Cooper y que tiene Asperger (como si fuera algo bacán). Pasa el mismo fenómeno que con el doctor House: es un tipo insoportable incapaz de relacionarse con la gente pero por una especie de arribismo intelectual lo perdonamos y decimos “oye qué loco el Sheldon”.
Zooey Deschanel
Es fácil identificar a las Zooey Deschanel: chasquilla, ropa de anciana y audífonos grandes. En sus películas y entrevistas la idea central es más o menos la misma: “soy súper rara, no me doy cuenta que soy rica”. Claro que en la versión nacional hay kilos de más y centímetros de altura menos. Sustancia hay muy poca, sólo podemos apreciar la profunda vida interior de estas chiquillas viendo sus fotos en Instagram, de vez en cuando una de las Zooey se cree creativa y arma un podcast o un blog programado por algún weón al que le calienta la sopa tal como la Zooey original modela en la mediocre banda indie She and Him.
La Claudita de “los 80”
Popular cosplay entre las universidades estatales y sus facultades humanistas. Este personaje calza perfecto con el abajismo universitario donde las chiquillas del Altamira o colegios similares declaran “yo no soy como mis viejos, a mí me importa luchar por este país” mientras en señal de rebeldía se compran unos cueritos y escuchan Calle 13. Obviamente son presa fácil para los estudiantes que no se bañan y se creen guerrilleros de la revolución cubana porque para completar el cosplay hay que tener el pololo revolucionario que hace todo y al que hay que cocinarle.
Mark Zuckerberg
El sueño del emprendimiento es tan distorsionado como la gente pobre que cree que si mandan al cabro chico a jugar a la pelota va a ser millonario como Alexis Sánchez. Hoy cualquier inepto con un blog jura que está haciendo el siguiente Facebook. Por supuesto olvidan que Zuckerberg era una especie de genio en Harvard y no un publicista de la Universidad de Pacífico. Los Mark Zuckerberg hablan harto de la innovación, usan Foursquare y registran todos sus pensamientos en las redes sociales, esperanzados en que los usen para alguna película dirigida por David Fincher o en su defecto Nicolás López.