InicioHumorNoticias de no creer
Se pone en marcha servicio de suscripción a ropa interior



Los tiempos han cambiado, pero hay gente que no lo hace. La prueba está, por ejemplo, en esa gente que se piensa que la ducha es un invento del demonio y que la ropa interior es como una segunda piel que, como ocurre con las serpientes, sólo hay que mudarla en determinadas ocasiones.

Para esa gente se ha creado un servicio que, por una módica cuota de suscripción (que va desde los 7a los 33 dólares dependiendo de si también se quieren camisetas), envía a sus clientes ropa interior fresca, limpia y completamente nueva cada tres meses.

Según la empresa que presta este servicio, Manpacks, hasta hace unos años era visto con desconfianza que alguien usara cuchillas de afeitar desechables y ahora a nadie le extraña. Pues con la ropa interior acabará pasando lo mismo.

Los consumidores parecen encantados y, como podéis ver en la imagen de arriba el servicio está avalado por multitud de novias satisfechas.



La piedad de Mario




La obra de ahí arriba se llama "La Piedad", grupo escultórico creado por un Miguel Ángel de apenas 24 años. En ella podemos ver cómo la Virgen María sosteniendo a Jesús, muerto.

Una magnífica obra de arte que un artista llamado Kordian Lewandowski ha querido recrear de una manera más acorde a nuestros tiempos y aficiones.



Sí, como podéis ver el señor Lewandowski ha decidido convertir a la Virgen en la Princesa Peach y a Jesús en Mario. Ahí arriba podéis ver una foto de una de las primeras fases del proyecto.



La escultura original fue tallada en mármol, pero ahora que ese material está tan caro a Kordian no le ha quedado otra que tallar el conjunto en un bloque de polietileno (sí, eso que se utiliza para empaquetar las televisiones y que no se rompan si se cae la caja).



Aquí podéis ver la composición junto a observador. La obra ha sido bautizada con el título de “Game Over”. Las posturas y los gestos son los mismos, incluso parece ser que el tamaño también es aproximado al que hizo Miguel Ángel.



La grúa se lleva coche fúnebre con “ocupante” dentro



Uno podría pensar que el último golpe de mala suerte que uno puede tener es el de morir. Sin embargo, aunque no nos demos cuenta todavía nos puede ocurrir algo malo.

Y si no que se lo digan al pobre hombre fenecido que pasó 90 minutos en un depósito, sí… pero de coches en Nueva York (EE.UU.).

Os contamos: Paul DeNigris, director y conductor de coches fúnebres de la funeraria Redden’s, aparcó un momento el coche fúnebre con el ataúd y muerto pertinentes dentro junto a la funeraria para recoger unos papeles que se la habían olvidado. Como no iba ni a tardar un minuto, dejó aparcado el vehículo en una zona de estacionamiento prohibido.

Sin embargo, cuando volvió a salir de su lugar de trabajo se encontró con que el coche y su carga había desaparecido. La grúa municipal de Nueva York se lo había llevado al depósito donde se dejan los coches infractores.

Claro está, la discusión está servida: mientras la policía cuenta que en ningún momento vieron algo que indicara que aquel coche estaba “trabajando” y tenía “pasajeros” DeNigris asegura que, como siempre que dejaba un coche “ocupado” a solas, puso un cartel en el que indicaba que el auto estaba de servicio y “cargado”.

El conductor piensa recurrir la multa de 185 dólares (unos 134 Euros). Afortunadamente el señor sin vida pudo llegar al aeropuerto y embarcar en el avión que lo llevaría al lugar donde debía ser incinerado.

Solamente esperamos que el pobre hombre finado no hubiese sido mecánico o hubiese muerto por un atropello. Más que nada porque en su estado no habría apreciado bien el chiste.



Pide ayuda a la policía nacional para escapar de la local



Muchas novelas negras, muchas series de televisión nos han vendido la idea de que entre distintos cuerpos cuya misión es defender la ley y el orden hay competencia y rivalidad (ahora mismo se me ocurre el caso del FBI y la CIA).

Quizá J.A.S., de 23 años y vecino de Lugo, Galicia (España) pensó que entre la Policía Nacional y la Local había semejante odio. El caso es que, después de después de tener un aparatoso accidente en la Avenida de Madrid de Lugo en un estado de embriaguez semejante al de un cosaco conservado en alcohol, huyó de la zona temiendo ser capturado por la Local. De inteligente manera, se escondió entre unos árboles para no ser descubierto.

Sin embargo, un rayo de esperanza iluminó su oscuro horizonte cuando vio al otro lado de la arboleda un coche. Rápidamente salió de su escondite y se dispuso a hablar con el tipo que había salido de él. Le contó su caso: le dijo que la Policía Local le estaría persiguiendo y que necesitaba ayuda.

El buen hombre le contestó que no podía hacer mucho por ayudarle a huir, ya que él era policía nacional y también estaban buscando al tipo que había estampado un coche en la Avenida de Madrid.

Ya… seguro que ahora os esperáis alguna trampa del tipo “el coche de policía estaba camuflado” o cosas así, pero no. Los agentes vestían su uniforme reglamentario y el coche tenía sus bonitas y giratorias luces en marcha.

Lo dicho: J.A.S. quizá pensó que entre los nacionales y los locales había diferencias, conspiraciones y luchas de poder y por eso pidió socorro a los chicos uniformados.

Puede que cayera en el error que había cometido en un momento de lucidez entre pérdida de neurona y neurona o puede que, al escuchar que la Policía Nacional también le seguía, se diese cuenta de que no podía pedir nada a la pasma. Así que salió corriendo, desilusionado con una autoridad que, en lugar de proteger y servir al ciudadano, sólo tenía como misión la represión. Al poco tiempo fue pillado por los agentes nacionales.

Una vez en comisaría se procedió a hacer a J.A.S. el pertinente control de alcoholemia. Por supuesto dio positivo y, además, se le incautó un trozo de hachís. Pero la cosa no se quedó ahí: se comprobó que ya había sido detenido en numerosas ocasiones.

Así que hemos deducido que el hombre sólo pedía un favorcillo por ser un cliente fiel de la comisaría.



Seis mujeres hospitalizadas con silicona en los glúteos



Algunos, cuando éramos pequeños, pensábamos que la silicona utilizada en las operaciones de estética era la misma que usaba nuestro padre cuando tenía que tapar un agujero en la piscina o sellar el espacio entre la bañera y la pared.

Lamentablemente en varias clínicas de Nueva Jersey (EE.UU.) seguían creyendo eso.

Os explicamos: Un total de seis mujeres que presentaban síntomas de envenenamiento fueron hospitalizadas. Después de los análisis y exploraciones pertinentes se descubrió que todas habían sido sometidas a operaciones de aumento de glúteos y que los implantes que recibieron tenían silicona de uso doméstico.

Ya se han comenzado las investigaciones pertinentes, aunque al parecer todo se debería a un fraude cometido por proveedores de implantes. De momento no se han cometido arrestos.



Marido destroza 40 coches en un ataque de celos



Michael Fagner, de Nueva York (EE.UU.) es un marido celoso que suda ira por sus poros cuando cree que su mujer está siendo cortejada por otro. Sí, de esos que se imaginan amantes y no atienden a razones. De hecho, el energúmeno ya estuvo en prisión por malos tratos.

Cuando alguien le insinuó que su esposa le podría estar poniendo los cuernos con un trabajador de una empresa dedicada a esos espectáculos tan estadounidenses en los que una camioneta gigantesca aplasta coches antiguos no se lo pensó dos veces.

Estaba cabreado porque su esposa, según él, le estaba siendo infiel y, además, su rival trabajaba en una empresa dedicada al destrozo de autos. Aquella situación era perfecta para su excesiva cantidad de testosterona.

Así que, pidiendo venganza, pilló por banda una retroexcavadora y con ella se dirigió al lugar donde la empresa tenía su sede. Allí vio una gran cantidad de coches colocados en perfecta formación.

Ignoramos si pensaba que aquellos eran los vehículos de los trabajadores y que, como no sabía quién era realmente el “amante” de su esposa, mejor sería destrozarlos todos; o si realmente sabía que aquellos coches estaban destinados al espectáculo y sabía el perjuicio económico que causaría en la empresa si los destrozaba.

El caso es que puso la directa y se cargó el techo de 40 coches. O lo que es lo mismo: produjo daños por valor de 40.000 dólares. Claro, ahora el señor Fagner está en la cárcel, aunque se ha fijado para él una fianza de 5.000 dólares.



Agrede a la carcelera con leche materna



Toni Tramel, de Owensboro, Kentucky (EE.UU.) fue detenida el cuatro de marzo acusada de intoxicación pública. No ha trascendido qué hizo exactamente o en qué consistía su diabólico plan para envenenar a la población de Kentucky pero sí sabemos la manera poco habitual que tuvo de vengarse de las autoridades.

Una vez llevada al calabozo se le ordenó a Toni cambiarse de ropa para hacerle las fotos pertinentes para el archivo policial (ya sabéis, uno de esos monos tan bonitos de colores favorecedores). Por supuesto, una carcelera ayudaría a la reclusa a cambiarse. Por comodidad y, por si acaso, Tramel guardaba algún peligroso recurso en la manga.

Y así fue. Cuando Toni se quitó la blusa para ponerse la parte de arriba del “uniforme carcelario” se arrancó el sostén, se llevó las manos a uno de los pechos, apretó decididamente…

… y roció la cara y el cuello de la carcelera con un chorro de leche materna.

Claro está, la carcelera salió rápidamente de la sala y pidió refuerzos mientras la malvada mujer reía diabólicamente. Y no sólo eso, también se procedió a limpiar a la agredida por si, dados los antecedentes de Toni, la leche estaba contaminada. Afortunadamente el churretón no contenía ninguna clase de veneno o agente biológico que pusiera en peligro a los que le rodeaban.



Asesino fugitivo conduce borracho hasta la comisaría



Jean-Claude Demey, natural de Bélgica, fue encarcelado en 1988 por el asesinato del director de un banco. Se le condenó a la pena capital y pasó en el corredor hasta 1996, año en el que se abolió la pena de muerte en Bélgica. Su sentencia fue conmutada a cadena perpetua.

Dos años después, Jean-Claude se fugaba de la prisión permaneciendo y busca y captura hasta hace unos días, cuando una buena noche pasó algo curioso.

Demey y sus amigotes habían salido a tomar unas copas por la zona de Reims (Francia). Borracho como una cuba Jean-Claude se puso a conducir a través de la ciudad francesa sin contar con las obras destinadas a la construcción de un nuevo sistema de tranvía. Así, bebido y desorientado con tanta indicación y desvío, acabó con sus amigos en un aparcamiento.

Aunque iba más cocido que una gamba de nochevieja, Demey se dio cuenta de que en un lugar con tanto coche de policía aparcado en el mismo lugar no iba a ser bien recibido. Así que, resuelto, dio marcha atrás para salir del lugar.

Algunos trabajadores de la comisaría (llamémosles “policías”) juzgaron que a aquellas horas de la noche no era muy común ver un auto paseándose marcha atrás por el aparcamiento. Así que procedieron a detener el coche y a llevarse a los bebidos tripulantes dentro.

Allí se procedió a la identificación de los intrusos y el posterior pasmo de las autoridades francesas al descubrir que había un fugitivo belga buscado durante más de una década.

Ahora Jean-Claude está pendiente de extradición. Aunque lo más seguro es que la resaca haya sido peor que toda una vida en la cárcel.



Paradójica pintada



En el barrio de Lavapiés, Madrid (España) se ha podido ver esta curiosa pintada sobre una pared en la que podemos ver cómo claramente está escrito “No a los dibujos sobre las paredes!”.

¿Se trata de una broma? Quizá no y puede que la pintada sea, hasta cierto punto, lógica.

Nos explicamos: En la pintada dice que no hagamos dibujos sobre las paredes, pero debemos tener en cuenta que el mensaje que nos lo dice no contiene dibujos, sino letras.



Sobrevivir a un accidente, morir por una meada



No se puede tener suerte dos veces en el mismo día. Roy Messenger, de Grays Harbor County, Washington (EE.UU.) es prueba de ello.

Roy, de 50 años de edad, por alguna extraña razón se estrelló con su coche contra el poste de una línea eléctrica. Afortunadamente no pasó nada. El señor Messenger llamó por su móvil a su familia para decirles lo que había pasado y que fueran a buscarle porque no se encontraba en condiciones para ir hasta casa.

Así que un familiar fue a buscarle. Pero cuando llegó al lugar indicado se encontró con el cadaver de Roy tirado en el pavimento. Aparentemente algo inexplicable.

Cuando la policía se presentó para levantar el cuerpo se dieron cuenta de que Roy tenía “cierta parte” de su masculina anatomía al aire y de que a sus pies había un cable de alta tensión, probablemente caído a consecuencia del impacto del coche contra el poste.

Ataron cabos y dedujeron lo siguiente: después de haber sobrevivido al accidente, Roy sintió la imperativa necesidad de vaciar su vejiga (no está claro si por el susto o porque había bebido mucha cerveza, lo que de paso explicaría el por qué del accidente). Se abrió la cremallera y se dispuso a “vaciarse” sin darse cuenta de que, a sus pies, estaba el cable de alta tensión.

Al parecer el chorro sirvió como conductor, la electricidad invadió el cuerpo de Roy y le dejó “seco”. Mala, y mortal, suerte.




Fuente
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
337visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

0
archivado
0
archivado

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

C
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.