inicio de la vida
Científicos de EEUU han dado un nuevo paso en la comprensión del inicio la vida, y puede que también en la creación del primer ser vivo totalmente sintético.
Miguel Granada
(07-06-2008) (Versión para imprimir) (Enviar a un amigo )
La creación de vida artificial está un paso más cerca después de que Científicos de la Universidad estatal de Pensilvania hayan desarrollado en laboratorio la primera célula artificial. Su objetivo es estudiar la organización celular y las funciones de dos componentes básicos que sostienen la vida tal y como la conocemos: la membrana y el citoplasma. La primera sirve de soporte y esqueleto a la célula, mientras que el citoplasma es el gel que sostiene todas las estructuras celulares.
El trabajo ayudará al desarrollo de nuevos medicamentos basados en la organización de la célula que prevengan enfermedades que tienen origen celular, como el cáncer. Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista de la Sociedad Americana de Química.
"Numerosos Científicos intentan comprender el funcionamiento intrínseco de las células desactivando ciertos genes y observando qué efectos provoca; nosotros estamos haciendo justo lo contrario", asegura Christine D. Keating, la bioquímica al frente del trabajo. "Hemos empezado desde el principio, añadiendo los componentes que estimulan las funciones celulares básicas, a través de las cuales podremos entender a qué niveles de complejidad se puede llegar con un número limitado de moléculas".
En un trabajo anterior, el equipo de Keating creó otra célula-modelo en la que el papel de citoplasma lo hacía una solución sintética de polímeros que, al ser insolubles entre ellos, formaban capas espontáneas como si de agua y aceite se tratase. Luego introdujeron glucosa en la célula, lo que cambió su forma esférica para pasar a una ovalada. Esto fue posible gracias a que adquirió polaridad magnética con el agua, algo fundamental en el desarrollo.
"En los seres multicelulares como nosotros, el primer paso del desarrollo es la diferenciación celular, es decir, la capacidad de las células para, desde un estadio inicial idéntico, convertirse en uno u otro tejido para cumplir una función específica", lo cual está muy influido por su polaridad y consiguiente forma, explica Keating.
Ahora, el equipo ha conseguido que la membrana de su nueva célula sea irregular al mezclar diferentes lípidos conteniendo polímeros sintéticos. Éstos reaccionaron con los compuestos artificiales presentes en el citoplasma, dotando a la unidad celular de una determinada polaridad, lo que en el futuro permitirá a los investigadores crear células a la carta que realicen determinadas funciones.
El siguiente paso será provocar reacciones de polaridad en cadena. "La creación de distintos citoplasmas con diferentes composiciones permite controlar el comportamiento de la membrana celular, que da forma y consistencia al tejido; ahora estudiaremos si al añadir enzimas podemos dirigir otras funciones de la célula".
La polémica siempre rodea este tipo de experimentos, a los que se oponen comités de bioética de numerosos países y algunos gobiernos, como el de Bush. El célebre científico estadounidense Craig Venter siempre ha sido el centro de las miradas en este campo, al ser el impulsor del primer genoma humano y que ahora ha anunciado estar trabajando en el primer ser vivo totalmente artificial. El reciente anuncio, también por parte de expertos de EE UU, del primer embrión humano modificado genéticamente ha venido a echar más leña al fuego.
"Nosotros no estamos generando vida artificial ni planeamos hacerlo", promete Keating. "No se trata de crear células autónomas, sino de estudiar su comportamiento in vitro sin mayor finalidad que comprender las bases físicas que regulan los procesos biológicos", añade. Sus trabajos pueden apoyar además la teoría de la abiogénesis, que dice que la vida pudo crearse a partir de un cóctel compuesto de agua, sales y otros compuestos químicos que reaccionaron al calor del interior de la Tierra y de los rayos del Sol.