Café, bendito café.
Lo tomamos cada día, varias veces: por la mañana, después de comer… y nunca me he parado a pensar que el prepararlo es un arte, del que incluso se celebran concursos, el Latte Art en Holanda por ejemplo. Yo soy de las que piensa que las cosas cuanto menos manipuladas mejor, y no me termina de convencer que un camarero esté unos minutos toqueteando mi café antes de servírmelo. De todas formas reconozco que es un arte, y si no echa un vistazo a estas fotos.
- Me pone un café con leche, por favor
- Sí, ¿cómo lo quiere?, ¿con león?, ¿con estrella?, ¿con corazón?, ¿con hoja?…
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