Justo ayer, el Negro se acordó de la madre del línea Casas y Baldassi lo echó. "No lo puteé directamente", se defendió, pero por TV se escuchó otra cosa.
Tenía apenas dos tarjetas rojas en su extensa carrera con la camiseta de Boca. Y ninguna desde que inició su tercer ciclo en el club. Entonces, no sólo por eso sorprende esa expulsión a los seis minutos del segundo tiempo, sino también porque él, Hugo Ibarra, capitán de Boca y con gran experiencia, de fuerte personalidad pero sin reacciones violentas o exageradas, tuvo uno de esos arranques infantiles que tienen consecuencia inmediata: protestó por un lateral (era para River), se enojó con Ricardo Casas, el línea 1, se le acercó y se fue de boca. "'Qué le dije? Que era para nosotros, la concha de mi madre, una cosa así. A veces con la adrenalina que juega uno, sabiendo que la pelota era para uno, sucede esto", contó el Negro. Héctor Baldassi, sin dudar, le mostró el cartón colorado.
Ahora habrá que tener en cuenta el informe: Ibarra aseguró que no lo insultó a Casas, aunque se contradice con lo que se escuchó por televisión ("la concha de tu madre"

. Y eso será clave a la hora de evaluar la pena. Hoy, el castigo mínimo por insulto es de tres fechas, pero en el actual torneo el Tribunal de Disciplina marcó un precedente con la sanción a Gabriel Mercado de Racing, también ante River: dos fechas por la diferencia entre el "su" y el "tu" hacia la madre.
"No me echó bien. Son esas cosas que se dicen y las que ellos (los árbitros) te dicen y tenés que hacer oídos sordos. Fue un momento... Dije es nuestra, no puteándolo directamente", se defendió el Negro, quien ya vivió una situación similar en su carrera: expulsión de Elizondo y cuatro fechas por insulto. Pero era otra época...
"A veces las circunstancias se le van un poco de las manos a uno. Dije una boludez, pero no era para que me echara", agregó el misionero, que venía de recuperarse de un desgarro. El retorno sólo le duró 51 minutos. "En la caminata al vestuario me dolía mucho haber dejado a mis compañeros con uno menos. Justo volvía de una lesión, quería terminarlo en la cancha. Vi a mis compañeros festejar, pero más contento hubiese estado si estaba adentro", aseguró Ibarra, quien se retiró del estadio con un gesto adusto. "Ahora hay que tratar de digerirlo, por suerte mis compañeros ganaron", cerró Ibarra, quien volvió, habló, se fue expulsado y gracias a Viatri no fue el malo de la película.
Fuente Fuente