Siempre dicen que ya esta todo inventado, pero como habrá podido sobrevivir nuestra civilización sin los Snap Capp? unos cuellos de botella con su tapón y todo, que son adaptables a las latas de bebida. Y en divertidos colores.
¿Por qué no se me ocurrió a mí?
El nombre de este curioso adminículo es Snap Capp, y parece tan simple que mi primer impulso ha sido darme de topes contra la pared.
Se trata, en pocas palabras, de un dispositivo de plástico (reusable) que encaja a presión en la parte superior de la lata y que termina en una rosca donde se coloca la tapa. Así, las bebidas carbonatadas no perderán el gas y, además, no quedarán expuestas a los elementos.
Uno de los mayores inconvenientes de los refrescos en lata (y de las cervezas, de paso) es que resulta imposible beber una parte y conservar el resto en buenas condiciones para después. Con este ingenioso aditamento se acabaron los problemas.
Además, es relativamente económico. El paquete de tres (los hay en varios colores) cuesta 10 dólares.
Suena exagerado pero, ¿Qué más puedo pedirle a la vida?
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