Muy sencillo, sólo hay que ponerlo dentro de un recipiente con agua y observar lo siguiente. No poner sal al agua, hay otras webs que dicen que hay que añadir sal, pero es un poco absurdo, ya que la sal aumenta la densidad del agua y provocará “falsos positivos”.
Si se hunde rápidamente y se queda en el fondo: El huevo es fresco.
Si se hunde más o menos rápido y se queda en el fondo: El huevo es bueno, pero no tan fresco. Quizás caducado, pero sigue siendo bueno.
Si se hunde poco a poco y se queda de pié (en el fondo) : Huevo a punto de hacerse malo.
Ni se hunde ni se va al fondo: huevo malo. Hay otras fuentes que dicen que aún es comestible, así que cada cual decida.
Si el huevo flota: Está podrido. Cuando la materia orgánica se pudre crea gases, por eso el huevo flota.
Si se hunde más o menos rápido y se queda en el fondo: El huevo es bueno, pero no tan fresco. Quizás caducado, pero sigue siendo bueno.
Si se hunde poco a poco y se queda de pié (en el fondo) : Huevo a punto de hacerse malo.
Ni se hunde ni se va al fondo: huevo malo. Hay otras fuentes que dicen que aún es comestible, así que cada cual decida.
Si el huevo flota: Está podrido. Cuando la materia orgánica se pudre crea gases, por eso el huevo flota.
Agitar el huevo con la mano al lado del oído. Si está bueno no se oye nada porque la yema está bien fijada en el centro de la clara. Si está malo se oye un “chuf chuf” como si la yema rebotase de una pared a otra, es mala señal.
Cocerlo para hacer un huevo duro. Es decir, poner agua al fuego y cuando hierva, introducir los huevos entre 8 y 10 minutos máximo, y pasado este tiempo enfriar con agua fría. Cortar el huevo por la mitad a lo largo. Contra más fresco esté el huevo, la yema estará más en el centro del huevo y tendrá una cámara de aire pequeña. Si está malo, la yema estará pegada a la cascara y tendrá una cámara de aire muy grande.
Cocerlo para hacer un huevo duro. Es decir, poner agua al fuego y cuando hierva, introducir los huevos entre 8 y 10 minutos máximo, y pasado este tiempo enfriar con agua fría. Cortar el huevo por la mitad a lo largo. Contra más fresco esté el huevo, la yema estará más en el centro del huevo y tendrá una cámara de aire pequeña. Si está malo, la yema estará pegada a la cascara y tendrá una cámara de aire muy grande.