
Cómo aguantar las ganas de defecar en situaciones incómodas
Alguna veces realmente necesitas defecar, pero tienes que aguantar las ganas de ir al baño si estás en situaciones muy incómodas. Por ejemplo, si estás en un campamento de verano, o si estás quedándote una noche en casa de otra persona a la que no conoces muy bien. O estás en un evento en el que tienes que compartir el baño con miles de otros asistentes, quizá incluso en letrinas móviles. Cuando llegue el momento en que la naturaleza llama, este artículo te dirá como resistir las ganas de ir al baño y mantener toda tu materia fecal en el resguardo que tu intestino le brinda.

Pasos
1) No pienses demasiado al respecto. Tienes que tomar las cosas con calma. Si piensas en cómo evolucionan los movimientos de tu intestino hacia la zona del recto, sólo vas a empeorar las cosas. Aprende a relajarte y a relajar tu cuerpo.


2) Intenta no comer mucha carne a donde quiera que te encuentres; el procesar este tipo alimentos causa que tus gases sean muy olorosos y que tu materia fecal se acidifique, con lo que es más difícil retenerla en tu intestino.

3) Cuando sientas la urgencia de dejar que los desechos de tu intestino sigan el camino de la naturaleza, tensa tus glúteos para intentar bloquear la apertura del recto. Colócate en la posición que te funcione mejor para que después de uno o dos minutos las ganas de defecar hayan desaparecido.

4) Encuentra algo en qué pensar para distraerte, tal vez en cómo tu gato o tu perro te llena de mimos cuando estás en casa. Pero nada gracioso, porque puede favorecer que ocurra un accidente.

5) Ve a algún lugar privado lejos de los demás. Si no puedes evitar la defecación por más tiempo, levántate en medio de la noche y ve a un lugar lejano donde nadie pueda oler cómo terminas con tu asunto. Necesitas asegurarte de llevar contigo papel de baño o encontrar un buen sustituto en ese lugar, o estarás en problemas.


6) Sobre todas las cosas mantén tu dignidad y no pierdas la calma.

7) Si realmente necesitas defecar en ese momento, concéntrate en la imagen de la persona que amas, delante de quien jamás concederías que te ocurriera un accidente tan vergonzoso, para que te motive a resistir hasta el baño más cercano que encuentres.



