Una superproducción de Hollywood siempre va acompañada de altas dosis de sexo, hipersexualización en términos generales, culto al dinero, materialismo, promoción de la homosexualidad, travestismo, el mestizaje, el juego, propaganda multicultural, el consumo de drogas y alcohol, los actores para divertirse siempre se van a un tugurio-discoteca con música ensordecedora, poniéndose ciegos de alcohol y haciéndose rallas en el WC, etc, etc, etc.
Sólo Columbia Pictures, Warner Bros. Pictures, Walt Disney Pictures, Universal Pictures, 20th Century Fox y Paramount Pictures se reparten un 80% del share en EEUU/Canadá. Y, a excepción de Disney (actualmente dirigido por judíos), son todas empresas judías desde sus inicios. El 20% restante se lo reparten otras empresas de menor tamaño, también judías en su inmensa mayoría.
