
Cualquier comentario publicado en Internet podrá ser considerado un "acto discriminatorio" y se invertirá la carga de la prueba (quien sea acusado de discriminador deberá demostrar que no lo es); las páginas web, blogs, redes sociales, agencias de noticias, medios de prensa, diarios online, revistas electrónicas y demás medios digitales deberán instar expresamente a sus foristas a evitar esos comentarios, serán responsables por lo que se publique en esos espacios y tendrán que "adoptar las medidas necesarias para evitar la difusión de contenidos discriminatorios", lo que podría ponerlos a un paso de la censura previa.

Ésta es la síntesis de un proyecto de ampliación de la ley antidiscriminación en vigor -sancionada en 1988- que avanza rápidamente en la Cámara de Diputados y que integra partes de distintos textos propuestos por los legisladores kirchneristas Remo Carloto, Diana Conti, Carlos Heller y Andrés Larroque. Básicamente, la iniciativa amplía enormemente el concepto de "acto discriminatorio" e incorpora Internet y los medios de comunicación al alcance de la normativa.

El intento de regular los contenidos en las plataformas digitales en la Argentina tuvo su momento cúlmine en 2013 cuando la Legislatura de Entre Ríos, tras una serie de saqueos presuntamente organizados, trató una resolución para pedirle al gobernador kirchnerista Sergio Urribarri a establecer "restricciones al uso de las redes sociales y otras plataformas en casos de "conmoción interior". Aquella vez, la propuesta, del diputado provincial Rubén Oscar Almará, finalmente quedó en la nada.
PD: Cierro los comentarios por la cantidad de discriminadores que se metieron. esa misma es la razon por la que esta ley sera muy buena