Desde octubre de 2014, todas las fiscalías argentinas pueden enterarse en el acto cuando se sube a la red social(taringa) o a algún chat una fotografía de pornografía infantil; en el país, ya hubo 11.000 reportes
LA PLATA.- A Mariano Leguiza, fiscal de Lomas de Zamora, recibió el dato en enero pasado. Le llegaron, también, las fotos de pornografía infantil. Las imágenes lo impactaron: la víctima, esta vez, era un bebe de un año y el victimario, su padre. Era un caso de prioridad 1. Apenas obtuvo el reporte, Leguiza hizo el allanamiento y detuvo al pedófilo. En la computadora encontró más de 1000 imágenes similares.
Ahora, los fiscales argentinos pueden enterarse prácticamente en el acto cuando un pedófilo sube una foto a la Red. Es que en noviembre de 2013 el Ministerio Público porteño firmó un convenio con el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (Ncmec) de los Estados Unidos. Luego, en octubre de 2014, se rubricó otro convenio con todos los procuradores del país, mediante el que se creó la Red 24/7, que establece un protocolo de intervención inmediata a nivel nacional en casos de pornografía infantil en Internet.
"Este canal de acceso nos permite mantener la información en tiempo real. Con todo lo que tiene que ver con pedofilia en la Red nos avisan a nosotros y luego derivamos la alerta a los fiscales de la provincia correspondiente", explicó a LA NACION el fiscal general de CABA, Martín Ocampo.
Cuando desde Ncmec (ver aparte) encuentran una foto compartida por Facebook, Google+, Twitter, YouTube u otras redes sociales o chats menos conocidos, revisan el IP (su identificación personal) de la computadora que está realizando la actividad y, si se trata de una PC argentina, le envían la información al Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público porteño por medio de un correo electrónico con el archivo comprimido y encriptado, y desde ahí se reenvía el mensaje. Así, los fiscales pueden actuar de inmediato.
Desde noviembre de 2013 hasta la actualidad, la ONG estadounidense envió más de 11.000 reportes a nuestro país. Esto es, 11.000 casos de computadoras en la Argentina que estaban distribuyendo contenidos de pornografía infantil por Internet.
"El 70% de los consumidores de pornografía infantil van a intentar concretar un encuentro con un menor", explicó a LA NACION el fiscal de La Plata Fernando Cartasegna, que, además, dijo que existen dos tipos de personalidades: quienes producen y distribuyen el material, que no necesariamente lo consumen, y los que "padecen una patología que los lleva a excitarse con menores y aprovechan las facilidades que brinda Internet para depredar".
Basta pebetes!
Según informes de Unicef, cada hora 228 chicos de América latina son abusados sexualmente, y la nueva modalidad de los pedófilos para captar a sus víctimas ha llegado de la mano de la Red.
Antes de especializarse, Leguiza creía que las imágenes tenían valor económico. "Pero no, vos para pertenecer al grupo tenés que subir una imagen y así las van intercambiando. Estos delincuentes, porque más que enfermos son delincuentes, se relacionan entre sí, se comunican a través del ciberespacio."
El modus operandi más común, según los fiscales, tiene que ver con la seducción. En la mayoría de los casos, obligar al menor no es una opción. Lo que buscan es una relación voluntaria. A estas técnicas usadas por medio de los chats para atraer a los menores se las llama grooming.
Grasiaz por pazar chavalin!
Basta de pedofilos!
LA PLATA.- A Mariano Leguiza, fiscal de Lomas de Zamora, recibió el dato en enero pasado. Le llegaron, también, las fotos de pornografía infantil. Las imágenes lo impactaron: la víctima, esta vez, era un bebe de un año y el victimario, su padre. Era un caso de prioridad 1. Apenas obtuvo el reporte, Leguiza hizo el allanamiento y detuvo al pedófilo. En la computadora encontró más de 1000 imágenes similares.
Ahora, los fiscales argentinos pueden enterarse prácticamente en el acto cuando un pedófilo sube una foto a la Red. Es que en noviembre de 2013 el Ministerio Público porteño firmó un convenio con el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (Ncmec) de los Estados Unidos. Luego, en octubre de 2014, se rubricó otro convenio con todos los procuradores del país, mediante el que se creó la Red 24/7, que establece un protocolo de intervención inmediata a nivel nacional en casos de pornografía infantil en Internet.
"Este canal de acceso nos permite mantener la información en tiempo real. Con todo lo que tiene que ver con pedofilia en la Red nos avisan a nosotros y luego derivamos la alerta a los fiscales de la provincia correspondiente", explicó a LA NACION el fiscal general de CABA, Martín Ocampo.

Cuando desde Ncmec (ver aparte) encuentran una foto compartida por Facebook, Google+, Twitter, YouTube u otras redes sociales o chats menos conocidos, revisan el IP (su identificación personal) de la computadora que está realizando la actividad y, si se trata de una PC argentina, le envían la información al Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público porteño por medio de un correo electrónico con el archivo comprimido y encriptado, y desde ahí se reenvía el mensaje. Así, los fiscales pueden actuar de inmediato.
Desde noviembre de 2013 hasta la actualidad, la ONG estadounidense envió más de 11.000 reportes a nuestro país. Esto es, 11.000 casos de computadoras en la Argentina que estaban distribuyendo contenidos de pornografía infantil por Internet.
"El 70% de los consumidores de pornografía infantil van a intentar concretar un encuentro con un menor", explicó a LA NACION el fiscal de La Plata Fernando Cartasegna, que, además, dijo que existen dos tipos de personalidades: quienes producen y distribuyen el material, que no necesariamente lo consumen, y los que "padecen una patología que los lleva a excitarse con menores y aprovechan las facilidades que brinda Internet para depredar".
Basta pebetes!
Según informes de Unicef, cada hora 228 chicos de América latina son abusados sexualmente, y la nueva modalidad de los pedófilos para captar a sus víctimas ha llegado de la mano de la Red.
Antes de especializarse, Leguiza creía que las imágenes tenían valor económico. "Pero no, vos para pertenecer al grupo tenés que subir una imagen y así las van intercambiando. Estos delincuentes, porque más que enfermos son delincuentes, se relacionan entre sí, se comunican a través del ciberespacio."
El modus operandi más común, según los fiscales, tiene que ver con la seducción. En la mayoría de los casos, obligar al menor no es una opción. Lo que buscan es una relación voluntaria. A estas técnicas usadas por medio de los chats para atraer a los menores se las llama grooming.
Grasiaz por pazar chavalin!
Basta de pedofilos!