La batalla de Nankín inició con la caída de Shanghái el 9 de octubre de 1937 y terminó con la caída de la entonces capital china, Nankín, en diciembre del mismo año. Después de esta derrota, el gobierno de la República de China tuvo que huir a la remota Chongqing hasta el final de la guerra, en 1945.
Retirada del gobierno Chino.
Las victoriosas tropas del Ejército Imperial Japonés se entregaron entonces a una orgía de violaciones y asesinatos conocida como la Masacre de Nankín.
Los comandantes del ejército nacionalista chino habían huido de la ciudad antes de la entrada del ejército nipón, dejando atrás a miles de soldados chinos atrapados en la ciudad amurallada. Muchos de ellos se quitaron sus uniformes y escaparon a la llamada Zona de Seguridad preparada por los residentes extranjeros de Nankín.
Nido de Ametralladora del Ejercito Chino
Lo que ocurrió después de la entrada del ejército japonés en la ciudad de Nankín es y ha sido la base de la acalorada discusión histórica y tensión política, particularmente entre China y Japón en años recientes.
Trasfondo Historico
En agosto de 1937, en medio de la Segunda guerra sino-japonesa, el Ejército Imperial Japonés se encontró con una fuerte resistencia y sufrió grandes bajas en la Batalla de Shanghái. La ofensiva fue cruenta, y ambos lados terminaron desgastados en un combate mano a mano.
El 5 de agosto de 1937, Hirohito ratificó personalmente la propuesta de su ejército
de eliminar las restricciones de la ley internacional para el trato de prisioneros chinos. Esta directiva advirtió además a los Oficiales de Estado de dejar de utilizar el uso del término “prisionero de guerra”.
En el camino de Shanghái a Nankín, los soldados japoneses cometieron un gran número de atrocidades, por lo que la masacre de Nankin no fue un incidente aislado. El evento más famoso fue el “concurso para matar a 100 personas utilizando una espada”.
A mediados de noviembre, los japoneses habían capturado Shanghái con la ayuda de bombardeos aéreos y navales. El Cuartel General de Estado Mayor en Tokio decidió no expandir la Guerra, debido a las graves bajas incurridas y al abatido estado anímico de las tropas.
Expancion del Impero de Japon
Mientras el Ejército Japonés se acercaba a Nankín, los civiles chinos dejaban la ciudad en masa, y la milicia del país llevaba a cabo una campaña de tierra quemada, enfocada a destruir cualquier cosa que pudiera ser de valor para el ejército japonés invasor. Los objetivos dentro y fuera de las murallas de la ciudad, como barracones militares, residencias privadas, el Ministerio Chino de Comunicación, bosques e incluso pueblos enteros, fueron reducidos a cenizas, a un valor estimado de 20 a 30 millones de dólares (1937).
Comandantes del Impero Japones entrando a Nankin
En el momento en que el ejército japonés comenzó a lanzar ataques aéreos sobre Nankín, la mayoría de los occidentales y todos los periodistas regresaron a sus respectivos países, exceptuando a 22 personas.
El empresario alemán de Siemens John Rabe (presumiblemente por su condición de Nazi y gracias al Pacto Antikomintern firmado entre el Imperio de Japón y Alemania), prefirió permanecer en la ciudad y formó el Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nankín.
Rabe fue elegido como su líder. Este comité estableció la Zona de seguridad de Nankín en el cuarto oeste de la ciudad. El gobierno japonés había acordado no atacar aquellas partes de la ciudad que no tuvieran milicia china. Por esa razón, los miembros del Comité Internacional para la Zona de seguridad de Nankín convencieron al gobierno del país de sacar todas sus tropas de su área.
Los nipones respetaron hasta cierto punto la Zona de seguridad; ningún proyectil atacó aquella parte de la ciudad, exceptuando unos cuantos tiros perdidos. Durante el caos que siguió al ataque de la ciudad, algunas personas fueron asesinadas en la Zona de Seguridad, pero las atrocidades cometidas en el resto de la ciudad resultaron enormemente peores.
John H.D. Rabe es conocido como el Oskar Schindler de Nankín, con sus acciones logró salvar las vidas de unos 200.000 chinos.
Nankin; Zona gris es la zona de seguridad
Una serie de investigadores japoneses consideran un valor aproximado entre cien mil y doscientos mil asesinatos de civiles. Otras naciones, que el número ronda los ciento cincuenta mil y trescientos mil. Este número fue dado a conocer en enero de 1938 por el australiano Harold John Timperly, un periodista testigo, basado en informes de otros testigos contemporáneos. Otras fuentes, incluyendo La Violación de Nankin de Iris Chang, también cuentan trescientos mil. Además, el 12 de diciembre de 2007, el gobierno estadounidense desclasificó documentos adicionales que arrojaron un saldo de alrededor de quinientos mil en el entorno de Nankin previo a la ocupación.
El 13 de diciembre de 1937, el periódico Osaka Mainichi Shimbun y su análogo el Tokyo Nichi Nichi Shimbun cubren una "competencia" entre dos oficiales japoneses, Toshiaki Mukai y Tsuyoshi Noda, ambos de las tropas de la 16a División del Ejército Imperial Japonés, en el que se describe como compiten entre sí para ser el primero en matar por decapitación a 100 personas con una katana antes de la toma de Nanking. Desde Jurong y Tangshan (dos ciudades en la Provincia de Jiangshu, China) hasta la Montaña Zijin, Tsuyoshi Noda había matado a 105 personas, mientras que Toshiaki Mukai asesinó a 106 personas. Ambos oficiales supuestamente superaron su meta durante el fragor de la batalla, por lo que fue imposible determinar quién había ganado el concurso; por lo tanto se decidió iniciar otro concurso, con el objetivo de llegar a las 150 muertes. Después de la rendición de Japón, Toshiaki Mukai y Tsuyoshi Noda, fueron detenidos y fusilados en Nanking con acusación de carácter penal.
El titular en negritas dice: "'Récord increíble' (Competencia para matar a 100 personas —Mukai 106 – Noda 105— Ambos Tenientes van a los extras".
Tras la captura de Nanking, el 13 de diciembre del 1937, la masacre que fue perpetrada por el ejército japonés, llevó a la muerte a más de 250.000 residentes en la ciudad, una cifra difícil de calcular con precisión debido a los muchos cuerpos quemados deliberadamente, enterrados en fosas, o depositados en el río Yangtze por el IJA. Campbell, en un artículo publicado en la revista Teoría Sociológica, ha calificado la masacre de Nanking como un genocidio, teniendo en cuenta el hecho de que los residentes fueron asesinados en masa, a pesar del resultado positivo en la batalla.
Victimas de la masacre al borde del rio Yangtze, cerca un soldado japonés.
Masacre de bebes
Civiles chinos siendo enterrados vivos
Las mujeres y los niños no estaban a salvo de los horrores de las matanzas. El Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente estima que 20.000 mujeres fueron violadas, incluyendo niñas y ancianas. Una gran parte de estas violaciones fueron sistematizadas en un proceso donde los soldados hacían una búsqueda puerta por puerta para dar con las víctimas, las cuales eran llevadas cautivas y violadas. Las mujeres eran asesinadas, a menudo, inmediatamente después de ser violadas por medio de la mutilación (se cortaban los senos) o apuñalándolas ya sea con la misma bayoneta o con palos largos de bambú u otros objetos afilados que eran introducidos en la vagina de las víctimas para que terminaran desangrándose. En el caso de mujeres embarazadas después de la violación, a menudo se bayoneteaban en el vientre, se hacían cortes abiertos y rasgaban el útero para extraer el feto. Hay testigos que recuerdan soldados japoneses tirando bebés al aire para capturarlos con sus bayonetas.
Una mujer encuentra el cadáver de dos adolescentes violadas y apuñaladas con una botella y una caña en sus vaginas.
A finales de enero de 1938, el ejército japonés obligó a todos los refugiados en la zona de seguridad a volver a sus casas, para afirmar haber "restaurado el orden". Después de la creación del "zhengfu Weixin" (el gobierno colaboracionista) en 1938, se restauró el orden poco a poco en Nanking y las atrocidades cometidas por las tropas japonesas había disminuido considerablemente.
El 18 de febrero de 1938, la Zona de Seguridad de Nanking cambió su nombre por "Comité Internacional de Rescate de Nanking" y la Zona de Seguridad efectivamente dejó de funcionar. Los últimos campamentos de refugiados fueron cerrados en mayo de 1938.
En febrero de 1938, tanto el príncipe Asaka como el general Matsui fueron retirados de actividad y regresados a Japón. Matsui pasó a la jubilación, pero el príncipe Asaka se mantuvo en el Consejo Supremo de Guerra hasta el final de la guerra en agosto de 1945. Fue ascendido al rango de general, en agosto de 1939.
Poco después de la rendición de Japón, los principales oficiales a cargo de las tropas japonesas en Nanking fueron llevados a juicio. El General Matsui fue acusado ante el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente por ignorar "deliberada y temerariamente" su deber legal de "adoptar medidas adecuadas para velar por el cumplimiento y prevenir las violaciones" dadas en la Convención de La Haya. Tani Hisao, el Teniente General de la Sexta División del ejército japonés en Nankín, fue juzgado por el Tribunal de Crímenes de Guerra de Nanking
. Otros líderes japoneses militares a cargo en el momento de la masacre de Nanking no fueron juzgados. El Príncipe Kan'in, jefe del Estado Mayor del Ejército Imperial Japonés durante la masacre, había muerto antes del fin de la guerra en mayo de 1945. Al príncipe Asaka se le concedió inmunidad por su condición de miembro de la familia imperial. Isamu Cho, el ayudante del príncipe Asaka y al que algunos historiadores creen que emitió la orden de "matar a todos los cautivos", se había suicidado durante la defensa de Okinawa.
Retirada del gobierno Chino.
Las victoriosas tropas del Ejército Imperial Japonés se entregaron entonces a una orgía de violaciones y asesinatos conocida como la Masacre de Nankín.
Los comandantes del ejército nacionalista chino habían huido de la ciudad antes de la entrada del ejército nipón, dejando atrás a miles de soldados chinos atrapados en la ciudad amurallada. Muchos de ellos se quitaron sus uniformes y escaparon a la llamada Zona de Seguridad preparada por los residentes extranjeros de Nankín.
Nido de Ametralladora del Ejercito Chino
Lo que ocurrió después de la entrada del ejército japonés en la ciudad de Nankín es y ha sido la base de la acalorada discusión histórica y tensión política, particularmente entre China y Japón en años recientes.
Trasfondo Historico
En agosto de 1937, en medio de la Segunda guerra sino-japonesa, el Ejército Imperial Japonés se encontró con una fuerte resistencia y sufrió grandes bajas en la Batalla de Shanghái. La ofensiva fue cruenta, y ambos lados terminaron desgastados en un combate mano a mano.
El 5 de agosto de 1937, Hirohito ratificó personalmente la propuesta de su ejército
de eliminar las restricciones de la ley internacional para el trato de prisioneros chinos. Esta directiva advirtió además a los Oficiales de Estado de dejar de utilizar el uso del término “prisionero de guerra”.
En el camino de Shanghái a Nankín, los soldados japoneses cometieron un gran número de atrocidades, por lo que la masacre de Nankin no fue un incidente aislado. El evento más famoso fue el “concurso para matar a 100 personas utilizando una espada”.
A mediados de noviembre, los japoneses habían capturado Shanghái con la ayuda de bombardeos aéreos y navales. El Cuartel General de Estado Mayor en Tokio decidió no expandir la Guerra, debido a las graves bajas incurridas y al abatido estado anímico de las tropas.
Expancion del Impero de Japon
Acercamiento a Nankin
Mientras el Ejército Japonés se acercaba a Nankín, los civiles chinos dejaban la ciudad en masa, y la milicia del país llevaba a cabo una campaña de tierra quemada, enfocada a destruir cualquier cosa que pudiera ser de valor para el ejército japonés invasor. Los objetivos dentro y fuera de las murallas de la ciudad, como barracones militares, residencias privadas, el Ministerio Chino de Comunicación, bosques e incluso pueblos enteros, fueron reducidos a cenizas, a un valor estimado de 20 a 30 millones de dólares (1937).
Comandantes del Impero Japones entrando a Nankin
Zona de Seguridad de Nankin
En el momento en que el ejército japonés comenzó a lanzar ataques aéreos sobre Nankín, la mayoría de los occidentales y todos los periodistas regresaron a sus respectivos países, exceptuando a 22 personas.
El empresario alemán de Siemens John Rabe (presumiblemente por su condición de Nazi y gracias al Pacto Antikomintern firmado entre el Imperio de Japón y Alemania), prefirió permanecer en la ciudad y formó el Comité Internacional para la Zona de Seguridad de Nankín.
Rabe fue elegido como su líder. Este comité estableció la Zona de seguridad de Nankín en el cuarto oeste de la ciudad. El gobierno japonés había acordado no atacar aquellas partes de la ciudad que no tuvieran milicia china. Por esa razón, los miembros del Comité Internacional para la Zona de seguridad de Nankín convencieron al gobierno del país de sacar todas sus tropas de su área.
Los nipones respetaron hasta cierto punto la Zona de seguridad; ningún proyectil atacó aquella parte de la ciudad, exceptuando unos cuantos tiros perdidos. Durante el caos que siguió al ataque de la ciudad, algunas personas fueron asesinadas en la Zona de Seguridad, pero las atrocidades cometidas en el resto de la ciudad resultaron enormemente peores.
John H.D. Rabe es conocido como el Oskar Schindler de Nankín, con sus acciones logró salvar las vidas de unos 200.000 chinos.
Nankin; Zona gris es la zona de seguridad
Hechos
Una serie de investigadores japoneses consideran un valor aproximado entre cien mil y doscientos mil asesinatos de civiles. Otras naciones, que el número ronda los ciento cincuenta mil y trescientos mil. Este número fue dado a conocer en enero de 1938 por el australiano Harold John Timperly, un periodista testigo, basado en informes de otros testigos contemporáneos. Otras fuentes, incluyendo La Violación de Nankin de Iris Chang, también cuentan trescientos mil. Además, el 12 de diciembre de 2007, el gobierno estadounidense desclasificó documentos adicionales que arrojaron un saldo de alrededor de quinientos mil en el entorno de Nankin previo a la ocupación.
Concurso de Masacre
El 13 de diciembre de 1937, el periódico Osaka Mainichi Shimbun y su análogo el Tokyo Nichi Nichi Shimbun cubren una "competencia" entre dos oficiales japoneses, Toshiaki Mukai y Tsuyoshi Noda, ambos de las tropas de la 16a División del Ejército Imperial Japonés, en el que se describe como compiten entre sí para ser el primero en matar por decapitación a 100 personas con una katana antes de la toma de Nanking. Desde Jurong y Tangshan (dos ciudades en la Provincia de Jiangshu, China) hasta la Montaña Zijin, Tsuyoshi Noda había matado a 105 personas, mientras que Toshiaki Mukai asesinó a 106 personas. Ambos oficiales supuestamente superaron su meta durante el fragor de la batalla, por lo que fue imposible determinar quién había ganado el concurso; por lo tanto se decidió iniciar otro concurso, con el objetivo de llegar a las 150 muertes. Después de la rendición de Japón, Toshiaki Mukai y Tsuyoshi Noda, fueron detenidos y fusilados en Nanking con acusación de carácter penal.
El titular en negritas dice: "'Récord increíble' (Competencia para matar a 100 personas —Mukai 106 – Noda 105— Ambos Tenientes van a los extras".
Masacre de Civiles
Tras la captura de Nanking, el 13 de diciembre del 1937, la masacre que fue perpetrada por el ejército japonés, llevó a la muerte a más de 250.000 residentes en la ciudad, una cifra difícil de calcular con precisión debido a los muchos cuerpos quemados deliberadamente, enterrados en fosas, o depositados en el río Yangtze por el IJA. Campbell, en un artículo publicado en la revista Teoría Sociológica, ha calificado la masacre de Nanking como un genocidio, teniendo en cuenta el hecho de que los residentes fueron asesinados en masa, a pesar del resultado positivo en la batalla.
Victimas de la masacre al borde del rio Yangtze, cerca un soldado japonés.
Masacre de bebes
Civiles chinos siendo enterrados vivos
Violaciones
Las mujeres y los niños no estaban a salvo de los horrores de las matanzas. El Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente estima que 20.000 mujeres fueron violadas, incluyendo niñas y ancianas. Una gran parte de estas violaciones fueron sistematizadas en un proceso donde los soldados hacían una búsqueda puerta por puerta para dar con las víctimas, las cuales eran llevadas cautivas y violadas. Las mujeres eran asesinadas, a menudo, inmediatamente después de ser violadas por medio de la mutilación (se cortaban los senos) o apuñalándolas ya sea con la misma bayoneta o con palos largos de bambú u otros objetos afilados que eran introducidos en la vagina de las víctimas para que terminaran desangrándose. En el caso de mujeres embarazadas después de la violación, a menudo se bayoneteaban en el vientre, se hacían cortes abiertos y rasgaban el útero para extraer el feto. Hay testigos que recuerdan soldados japoneses tirando bebés al aire para capturarlos con sus bayonetas.
Una mujer encuentra el cadáver de dos adolescentes violadas y apuñaladas con una botella y una caña en sus vaginas.
Fin de la Masacre
Retiro de Matsui y Asaka
A finales de enero de 1938, el ejército japonés obligó a todos los refugiados en la zona de seguridad a volver a sus casas, para afirmar haber "restaurado el orden". Después de la creación del "zhengfu Weixin" (el gobierno colaboracionista) en 1938, se restauró el orden poco a poco en Nanking y las atrocidades cometidas por las tropas japonesas había disminuido considerablemente.
El 18 de febrero de 1938, la Zona de Seguridad de Nanking cambió su nombre por "Comité Internacional de Rescate de Nanking" y la Zona de Seguridad efectivamente dejó de funcionar. Los últimos campamentos de refugiados fueron cerrados en mayo de 1938.
En febrero de 1938, tanto el príncipe Asaka como el general Matsui fueron retirados de actividad y regresados a Japón. Matsui pasó a la jubilación, pero el príncipe Asaka se mantuvo en el Consejo Supremo de Guerra hasta el final de la guerra en agosto de 1945. Fue ascendido al rango de general, en agosto de 1939.
Tribunales de Crimenes de Guerra
Poco después de la rendición de Japón, los principales oficiales a cargo de las tropas japonesas en Nanking fueron llevados a juicio. El General Matsui fue acusado ante el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente por ignorar "deliberada y temerariamente" su deber legal de "adoptar medidas adecuadas para velar por el cumplimiento y prevenir las violaciones" dadas en la Convención de La Haya. Tani Hisao, el Teniente General de la Sexta División del ejército japonés en Nankín, fue juzgado por el Tribunal de Crímenes de Guerra de Nanking
. Otros líderes japoneses militares a cargo en el momento de la masacre de Nanking no fueron juzgados. El Príncipe Kan'in, jefe del Estado Mayor del Ejército Imperial Japonés durante la masacre, había muerto antes del fin de la guerra en mayo de 1945. Al príncipe Asaka se le concedió inmunidad por su condición de miembro de la familia imperial. Isamu Cho, el ayudante del príncipe Asaka y al que algunos historiadores creen que emitió la orden de "matar a todos los cautivos", se había suicidado durante la defensa de Okinawa.