
Para estar al tanto de todos mis aportes, sígueme.
Cualquier duda me envían un mensaje, soy muy activa.
Borro comentarios fuera de lugar.
Un piloto norteamericano inventa la expresión “platillo volador”
Cuando se cruza con nueve discos voladores al sureste de Seattle, el 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold no sabe que va a pasar a la posteridad. A su regreso, cuando cuenta su aventura, habla de “platillos” y la expresión “platillos voladores” aparece en los titulares de los periódicos del mundo entero.
Su observación inspira confianza, puesto que el tiempo está completamente despejado por encima de las Rocallosas y que el testigo es un ingeniero, piloto experimentado y, por lo mismo, poco inclinado a dejarse impresionar por un fenómeno aéreo natural en pleno día. La noticia recorre rápidamente el mundo entero y los Objetos Voladores No Identificados, como se prefiere llamarlos pronto, se transforman en uno de los mas grandes misterios de la segunda mitad del siglo veinte.

El encuentro entre los “platillos voladores” y el avión de K. Arnold en el cielo norteamericano el 24 de junio de 1947
Comités en serie
Los relatos más antiguos acerca de objetos voladores se remontan a la Antigüedad, pero es durante el curso de la Segunda Guerra Mundial que los testimonios se multiplican; los dos campos hablan entonces de “cazas fantasmas”. En 1946, la primera ola importante de observaciones tiene lugar en Escandinavia. Luego, entre 1947 y 1948, los incidentes son cada vea más frecuentes y tienen un vuelco dramático. Después de la muerte del capitán Manteli, quien fue supuestamente “abatido” por un OVNI, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se ve obligada a reaccionar. Se nombra enseguida una serie de comités, encargados oficialmente de investigar estos fenómenos, pero de hecho comisionados para demostrar que no son más que el resultado de una ilusión.
¿Qué es un OVNI?
En la mayoría de los casos se trata de un fenómeno aéreo, sólido o luminoso (o ambos) cuya naturaleza no es conocida o reconocida por los observadores. Evidentemente entre estos observadores se sitúa la mayor parte de los errores de interpretación, ya que planetas y estrellas brillantes, meteoritos, globos-sonda iluminados por el sol, satélites artificiales que regresan a la atmósfera, etc., son tomados a menudo por objetos voladores venidos del espacio. En estos “encuentros cercanos del primer tipo” el OVNI está muy próximo a los testigos pero no interactúa con ellos ni con el ambiente. En los “encuentros del segundo tipo” por el contrario, el OVNI provoca perturbaciones electromagnéticas o de otro tipo, modificaciones en el estado de conciencia (trances hipnóticos, etc.) y deja huellas en el suelo. Cuando los testigos afirman haber tenido además, contacto físico con los “ocupantes” (o sufrido un “levantamiento”), se habla de “encuentros del tercer tipo”.
En estas tres categorías existen muchas posibilidades de una alucinación o de una mistificación y es lo que preocupa a los investigadores. El profesor Hynek, consultor científico del Proyecto Libro Azul, estima que fueron 640 los casos transmitidos a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos entre 1948 y 1969 para los cuales no se encontró ninguna explicación plausible...

El más famoso de todos estos comités es el llamado Proyecto Libro Azul ( Project Blue Book ), que cesa sus actividades en 1969, luego que un comité científico civil, llamado comité Condon, concluye que los OVNIS no existen. Sin embargo, mucho antes de la entrega de sus conclusiones, la prensa publica un informe confidencial que prueba que el Dr. Gordon tuvo por misión, desde el principio, llegar a una conclusión negativa y desacredita de este modo el Informe. Más aún, los miembros militares o científicos del Proyecto Libro Azul que al principio dieron a conocer su posición profundamente escéptica, se declararon poco a poco convencidos de la realidad de este fenómeno que hablan sido encargados de reducir a la nada.
Comités dispuestos para realizar las mismas investigaciones y de los cuales los gobiernos esperaban también conclusiones negativas fueron creados en Europa y en los países del este.

Formación nubosa de forma ovoide ¿podría ser una explicación de los platillos voladores?El problema de los OVNIS fue abordado además, en numerosas ocasiones, por parlamentarios de varios países, entre ellos Inglaterra y Francia, así como por la ONU.

“Cigarro volador” platillos y cabellos de ángeles en el cielo ¿Son alucinaciones, fenómenos naturales poco conocidos o naves venidas del espacio?
Ninguna de estas instancias oficiales llegó más a una conclusión probatoria la existencia misma de objetos venidos del espacio repugnaba demasiado a las mentes racionales que las componían, por lo que los debates no estaban del todo libres de prejuicios.

Un rechazo de antemano
Para el profesor Hynek, director del observatorio atómico y que fue durante veinte años el experto de la Fuerza Aérea norteamericana en materia de OVNIS, el fenómeno parece “tan extraño, tan inaceptable y tan estorbante que tanto en las esferas científicas (...) como militares (no se acepta) otorgarle más que un interés superficial».
Encantador eufemismo para definir la actitud de quienes prefirieron ridiculizar el fenómeno en vez de estudiarlo en forma científica. Solamente las autoridades de los Estados Unidos se interesaron seriamente en los OVNIS sin prejuzgarlos, precisamente durante los últimos años de la década de 1940, porque sospechaban entonces que los “platillos” podrían ser un arma secreta entregada a los científicos soviéticos por los científicos alemanes tomados prisioneros al término de la SegundaGuerra Mundial.
Esta actitud de reserva o de negación sistemática tuvo, a lo menos, un efecto negativo: dejó libre curso a cualquier iniciativa individual o colectiva privada, tanto a investigaciones serias realizadas por los escasos técnicos o científicos desprovistos de prejuicios como a lucubraciones de iluminados o de sectas que describen sin ninguna perspectiva los “mensajes” enviados por los extraterrestres.

Los archivos históricos están llenos de relatos de fenómenos aéreos inexplicables y de encuentros con seres venidos del cielo. He aquí algunos de ellos:

En la Roma Antigua
En su Historia natural, libro II, pág. 34, Plinio el Anciano señala que en el año 100 antes de nuestra era, en Italia, un “escudo ardiente atravesó el cielo de este a oeste, durante la puesta de sol, lanzando chispas...” La obra de este gran observador de la naturaleza se refiere a muchos otros casos similares.

Plinio el Viejo: un imaginativo retrato del siglo XIX. Ninguna representación contemporánea de Plinio ha sobrevivido
En el Japón medieval.
En el Kojiki, que data del 712, el chambelán Hixedano-dare informa que en el otoño del año 892 “se vio en la noche a los planetas Marte y Júpiter acercándose uno al otro y luego alejarse cuatro veces seguidas, resplandeciendo y apagándose alternativamente”. Con toda seguridad no pudo tratarse de los dos planetas nombrados.

Esta foto fue tomada desde la Tierra, San Carlos de Bariloche. Se puede observar los planetas Marte, Júpiter y Mercurio, siendo júpiter el mas brillante.
En los Tiempos Modernos
Según las crónicas de la época, unos sucesos extraordinarios aterrorizaron a la población que habitaba entre Marsella y Génova a comienzos de agosto de 1608. Según estos textos, durante varios días se realizaron combates aéreos entre unos “monstruos voladores”, a tal punto que se les dispararon en vano 800 cañonazos, para ponerles fin. El fenómeno habría estado acompañado de grandes lluvias de “sangre” entre Marsella y Niza y también de un extraño y ruidoso combate aéreo entre dos misteriosos “aviones” de guerra por encima de Martigues.

En Norteamérica, durante el siglo XIX
En 1897, habrían sobrevolado sobre los Estados Unidos durante varios meses unos veloces “cigarros voladores” metálicos, si se puede creer el testimonio de innumerables personas que los vieron, tanto en las ciudades como en el campo. Se habrían realizado contactos múltiples con los “ocupantes” de estas máquinas, que se parecían a los hombres de la época y que, según dijeron algunas personas, entablaban fácilmente conversación con ellos. Esta ola de observaciones fue la primera en tener un eco en la prensa y en retener la atención de la población.

Misteriosas figuras trazadas en el desierto
En el Perú, a 400 kilómetros al sur de Lima y a 50 kilómetros de la costa del Pacifico, se extiende la meseta desértica de Nazca, cubierta de gran cantidad de dibujos y figuras geométricas que sólo pueden apreciarse desde el aire.
No fue sino hasta 1927 mil años después de la presunta desaparición de los indios nazcas, que comenzamos a vislumbrar la magnitud del misterio, cuando un piloto peruano descubrió casualmente la increíble red dibujada en el suelo. El arqueólogo norteamericano Paul Kosok, el primer investigador que intentó resolverlo, llegó al lugar en 1939.
Los nazcas
Este pueblo misterioso parece haber conocido su apogeo en el curso de los últimos siglos antes de Cristo, previo a decaer para desaparecer finalmente hacia el año 900 en los flujos de población venidos de la alta meseta andina.
Los nazcas son especialmente famosos por su alfarería policromada, que proporciona a mayor parte de os conocimientos que poseemos acerca de su modo de vida. La semejanza entre algunos de sus dibujos y los de la llanura permite pensar que son efectivamente los autores de las enigmáticas figuras trazadas en el suelo.

Agricultores sedentarios, los nazcas dominan los valles de la costa sur de Perú. Levantan ciudades, de las que Cahuachi es la más importante. Rara vez emplean el metal.
Los nazcas momifican a sus muertos y los entierran, con una variedad de objetos y vestimentas finamente tejidas, en tumbas cilíndricas y verticales. Decapitan a sus enemigos y consagran un culto a las cabezas cortadas, que retienen, según creen, la fuerza vital del adversario.

Un inmenso «yacimiento» arqueológico
Extendiéndose sobre más de 500 km 2 , las líneas de Nazca fueron trazadas despejando la tina capa de piedras oscuras que cubren el desierto para dejar al descubierto el suelo más claro.
Hay marcas de tres tipos bien definidos: líneas rectas, en zigzag o dibujando espirales que pueden alcanzar hasta 5 km de largo; figuras geométricas en forma de franjas de gran tamaño que se asemejan a las "pistas de aterrizaje"; representaciones de animales que sobrepasan frecuentemente los 150 metros de largo. En la ladera de ciertas elevaciones que bordean el desierto, dibujos de seres humanos de una ejecución diferente y más primitiva han sido atribuidos a los paracas, predecesores de los nazcas en la región. Las figuras trazadas geométricamente a través de los relieves del terreno, como si estos no existieran, y recubiertas por el polvo de los siglos resurgieron en todo su esplendor gracias al trabajo de una matemática alemana llamada María Reiche. Les ha dedicado toda su vida a partir de 1945, dividiendo su tiempo entre la investigación y la conservación de las líneas trazadas en el suelo.

«¿El mayor libro astronómico?»
Al igual que Paul Kosok, al que bahía comenzado por secundar y a quien debemos la definición anterior, María Reiche piensa que las líneas rectas (que forman generalmente motivos solares que se entrecruzan) constituyen una especie de calendario astronómico que permite calcular fechas y estaciones. Sin embargo, los estudios por computación realizados en 1968 por el astrónomo norteamericano Gerald Hawkins (famoso por haber descubierto los alineamientos astronómicos de Stonehenge) no permiten encontrar una cantidad de alineamientos suficiente para sobrepasar el simple efecto de la casualidad.
Sin embargo, la etnóloga Simone Waisbard y su hijo Jack, experto en informática, se percatan, al estudiar el plan del conjunto de figuras geométricas y de representaciones de seres vivos, que se trata de un calendario meteorológico. O, más bien, de numerosos calendarios superpuestos en el curso de los siglos, lo que deja suponer, por ejemplo, la sobreimpresión de una "pista" sobre un magnífico pájaro de más de 100 metros de longitud.
Otro experto en el tema, el explorador inglés Tony Morrison, atribuye a los dibujos trazados un significado más bien religioso, basándose en las costumbres y en la religión de los nazcas. Para él, las líneas son senderos sagrados que unen altares (que pueden ser materializados por los numerosos montículos de piedras unidas por estas líneas); los dibujos, homenajes a los dioses del cielo, y las grandes pistas, los lugares de reunión para el culto.

A lo largo de kilómetros, inscritos en la arena, rectos o curvilíneos, dibujando formas sólo reconocibles desde el cielo, los trazados de Nazca: arriba, un colibrí; a la izquierda, un mono; a la derecha, una araña.
Una obra de arte visible sólo desde el cielo
¿Cómo pudieron los nazcas trazar dibujos tan perfectos sin verlos? María Reiche afirma que lo hicieron agrandando maquetas, de las que encontró huellas cerca de algunas figuras animales.
El norteamericano Jim Woodman, junto al aeronauta inglés Julian Nott, intentó probar que los nazcas sabían fabricar globos aerostáticos para supervisar el trazado de las figuras.
Trabajando a partir de dibujos encontrados sobre piezas de alfarería y después de haber constatado la presencia de huellas de fuego al centro de la red de las pistas, fabricó un globo en 1975, el Cóndor 1, con telas y cuerdas del mismo tipo de las que fueron encontradas en las momias nazcas, y le colgó una barquilla de caña en forma de pequeña góndola. El globo se elevó 90 m antes de caer, salvándose milagrosamente ambos aeronautas. Pero ¿existen pruebas que los nazcas pueden haber volado?... Hipótesis osada pero más sensata que la del suizo Erich von Daniken, para quien las pistas serian un aeropuerto rudimentario para extraterrestres que vinieron a visitar nuestro planeta en el pasado. A menos que los magníficos dibujos de animales sean una señalización gigante edificada por los fieles en el curso de los siglos para guiar a unos dioses para su hipotético retorno.

Si los dibujos de Nazca son los más famosos en su tipo, existen otros ejemplos de figuras trazadas en el paisaje.
Trazados en el Nuevo Mundo.
La bahía de Pisco, en Perú, es dominada por un gigantesco «candelabro» tallado por los paracas. Más al sur, en Chile, se extiende el desierto de Atacama.

En el valle de Lluta, se pueden apreciar en las laderas de las montañas de animales, círculos, espirales y un hombre volando, que fueron dibujados con piedras. Pero la figura más bella es el llamado "gigante de Atacama”, de 120 metros de alto, en la Sierra Única. Al igual que las figuras de Nazca, está rodeado de una red do líneas y «pistas».

En América del Norte, encontramos en el desierto, cerca de Blyth, en California, tres grupos de figuras de hombres y animales, la mayor de las cuales alcanza 51 metros. Estos dibujos, que sólo se pueden apreciar desde el aire, fueron recién descubiertos en 1932.


Gigantes de Gran Bretaña
Dos grandes siluetas humanas se destacan sobre las colinas. La primera, llamada «el gran gigante de Cerne», se encuentra en Dorset, en el sur de Gran Bretaña. El hombre tiene 55 metros de alto y luce un falo de 9 metros; «el gran hombre de Wilmington» se puede ver en el Sussex. Ambas fueron descubiertas hace sólo algunos siglos y aún se le desconoce su origen exacto.

Sin embargo, los dibujos más conocidos del Reino Unido son sin duda los caballos, que se destacan sobre cierta cantidad de colinas. Todos son relativamente recientes, posteriores al siglo XVII, pero dos son auténticas figuras venidas de un pasado relativamente lejano. La más famosa es el gran caballo estilizado de Uffington, en el Berkshire, que se remonta a la Edad de Hierro celta, y la más enigmática es el «caballo rojo» de Tysoe (rojo ya que estaba dibujado sobre arcilla y no sobre caliza), en el Warwickshire, actualmente invisible, ya que fue destruido en el año 1800. Los Investigadores han estimado que medía 78 metros de largo, pero no han podido determinar su origen.

Estatuas colosales en una isla del Pacífico
Extrañas estatuas de rostro enorme, grandes orejas, con las cuencas abiertas hacia el cielo, se yerguen en la soledad de Rapa Nui, nombre que los tahitianos dan a la isla de Pascua. Estos colosos hasta hoy constituyen un gran enigma & la arqueología.
Fascinantes vestigios de una civilización antigua poco conocida, estas grandiosas efigies son diferentes a aquellas que las demás islas del Pacifico, y los pascuenses mismos olvidaron su significado. El primero en verlas es el navegante holandés Rogeveen. El día de Pascua de 1722, desembarca en esta isla de origen volcánico, árida y pobre, que constituye el vértice extremo de la Polinesia. La fecha da su nombre a la nueva tierra.

Seiscientas estatuas de piedra volcánica
Muchas veces llamadas “cabezas” o “bustos”, las estatuas de la isla, los moais, cuya estatura varia de uno a veintiún metros, representan sin embargo una silueta entera, Pero los rostros son tan desproporcionadamente grandes que el resto del cuerpo pasa inadvertido. Se han contabilizado alrededor de 600. Fueron talladas en toba, roca del volcán Rano Raraku. En la cantera escavada en la ladera del volcán, se encuentran hasta 200 estatuas no terminadas, sin que se sepa la razón del abandono de esta gigantesca obra. Las más antiguas parecen tener entre 2500 y 2600 años.
Los moais pueden agruparse en dos categorías. Los primeros se yerguen sobre la ladera del Rano Raraku y están recubiertos de símbolos. Los segundos adornados originalmente con unos sombreros cilíndricos llamados pukaos, fueron colocados sobre altares (los "bu , muros paralelos a la costa, de una altura de cinco metros) de espaldas a la playa. Fueron tumbados durante las guerras tribales del siglo XVIII.
En 1978, el arqueólogo pascuense Sergio Rapo descubre en el suelo inmensos ojos de coral blanco y de toba roja, invalidando la teoría según la cual las órbitas oculares de las estatuas habrían sido dejadas vacías a propósito.

Una civilización desaparecida
En el momento del descubrimiento de la isla, la población pascuense se divide en una decena de clanes distintos, sobre los que gobierna un rey. El primero de ellos habría sido un cierto Hotu Matua, quien llega con su mujer y sus compañeros desde otro atolón polinesio, como refugiados de una guerra. En el año 1950, el navegante noruego Thor Heyerdahl aventuró que los primeros habitantes de esta tierra fueron descendientes de los peruanos (hombres llamados “orejas largas”) y que una segunda ola de inmigración llegó a la Polinesia justo antes del descubrimiento de la isla. Pero esta tesis no tiene mucho respaldo hoy en día, a pesar del éxito de la expedición de la Kon-Tlki en 1947, una balsa en la que realizó la travesía entre el Perú y la Polinesia, con el propósito de demostrar el origen amerindio de las poblaciones oceánicas.

La Isla de Pascua, tal como la descubrieron los navegantes del siglo XVIII.La única certeza, en lo que concierne a los pascuenses, parece ser su parentesco con los polinesios.

Pascuenses, ilustración del Viaje Pintoresco Alrededor del Mundo, por L. Choris en 1822.Una treintena de soberanos sucedieron a Hotu Matua hasta 1862. Un segundo rey, o jefe militar, es elegido también todos los años, después de una ceremonia consagrada al culto de un Hombre-Pájaro, y que tiene lugar cada primavera. Esta consiste en una competencia donde cada hombre debe encontrar, antes que los demás, el primer huevo que ponen los esternas, golondrinas de mar, sobre el islote vecino de Moto Nui. El vencedor (cada concursante es representado por su servidor) toma entonces el nombre de Tangata Manu y encarna sobre la tierra al dios Maké-Maké, creador del Universo.

los ojos de las estatuas, encontrados enterrados en 1978 y colocadas en su lugar, acentúan el carácter grandioso de estos colosos.
La sociedad pascuense era compuesta esencialmente de pescadores y agricultores. Muy jerarquizada en el pasado, fue continuamente presa de luchas violentas y el canibalismo constituyó ahí una práctica corriente. Pero la gran redada de esclavos llevada a cabo en 1862 por los negreros peruanos diezmó prácticamente a toda la población. Hoy los pascuenses originarios han desaparecido casi totalmente, Isla de Pascua, con sus dos mil habitantes, es en la actualidad un departamento de Chile, que la anexó en 1888.

Los “rongorongo”
Como lo demuestra el descubrimiento de algunas tablillas de madera, llamadas ‘rongorongo”, que escaparon a la destrucción de los misioneros, los pascuenses conocen la escritura. Pero esta escritura permanece en gran parte indescifrada. Los textos huecograbados muestran caracteres alineados que forman palabras escritas de izquierda a derecha. Pero la línea siguiente está escrita en sentido inverso. También encontrarnos en los textos siluetas de hombres y de animales. Todavía se ignora si se trata de un alfabeto, de ideogramas o de jeroglíficos. Desde 1950, el científico alemán Thomas Barthel se consagra a descifrar estas tablillas, sin grandes resultados por ahora. Podemos ver que Isla de Pascua está lejos de habernos revelado todos sus secretos.
Misterios pascuenses
La función de los moais . Es todavía un enigma y no es posible afirmar con certeza que se trate de monumentos erigidos en honor a los muertos o a los ídolos. Hay autores que estiman que estas estatuas habrían tenido como misión velar sobre la isla, pero el hecho que estén giradas hacia las tierras y no hacia el mar vuelve esta hipótesis poco creíble.
¿El vestigio de un continente perdido? La teoría de los continentes tragados por el Pacífico, de moda desde el siglo XIX, incluye a la Isla de Pascua. Desarrollando la idea de Philippe Sclater, quien acuñó el término Lemuria en el año 1850, Elena Blatvasky, fundadora de la Sociedad teosófica (1875), sostiene que los moais fueron construidos por los herederos de la Lemuria, un mundo altamente civilizado equivalente al de la Atlántida, pero situado en el océano Indico. El coronel Churchward ve en estos gigantes de piedra pascuenses los vestigios de la avanzada civilización de Mu, que se habría extendido desde el norte de Hawai hacia el sur. Una línea trazada desde la Isla de Pascua y las Fiji demarcaba su límite meridional. Una tesis invalidada por la geología y la zoología moderna. Para otros, la Isla de Pascua no pertenece ni a Mu ni a ningún otro continente engullido por el Pacífico, sino que habría sido una suerte de anticipo de la civilización atlante en el Pacífico.
Visitantes celestes. Los pascuenses actuales más o menos mestizados afirman que estas estatuas representan ancestros poderosos, iniciados y poseedores del maná, es decir, un poder mental particular. Esto indujo a algunos autores muy imaginativos a ver en ello la influencia de extraterrestres, altamente evolucionados, que habrían venido a iniciar a los autóctonos en el pasado. Para ellos, entonces, los moais serian una representación de los visitantes espaciales...

Un conservatorio de los conocimientos matemáticos
La más gigantesca construcción de la Antigüedad, clasificada por los griegos entre las Siete Maravillas del inundo, ¿es acaso la simple sepultura de un faraón imbuido de grandeza o se debe ver en ella la obra hermética de los astrónomos y matemáticos egipcios?
Desde su ascensión al trono, el faraón Keops (o Khufu) lanza la más colosal empresa de construcción de todos los tiempos su tumba tendrá la forma de una gigantesca pirámide. Escoge la meseta de Gizeh, al abrigo de las crecidas del Nilo, pero lo suficientemente cerca del río para que los bloques de piedra puedan ser transportados en balsas, y confía la obra a los arquitectos reales; el príncipeHemiunu y el príncipe Wepenmofret.
El Egipto de Keops
Cuando Keops sube al trono en 2696 antes de Cristo, los dos grandes reinos que, desde hace mil años ya forman Egipto están hace poco unificados. Representante de la IV dinastía, Keops traslada la capital a Maidum en Gizeh, cerca de Menfis. Faraón ambicioso y voluntarioso, secundado por un visir eficiente, Keops lanza numerosas y fructíferas incursiones en Libia y Nubia, donde explota las minas. Además, las campañas en Sudán permiten traer importantes botines en hombres, ganado y metales. Al este, el Sinaí se valoriza y expediciones regulares traen madera preciosa del Líbano.
Pero Egipto sigue siendo un país mayoritariamente agrícola, ubicado en un largo corredor al borde del Nilo, cuyas crecidas fertilizan la tierra. Igualmente el río facilita los desplazamientos: Egipto es un reino centralizado, organizado alrededor de una administración sumamente jerarquizada. Gracias al aparato burocrático, el faraón dispone plenamente de los recursos del país. El reino de Keops y de sus sucesores puede interpretarse como la primera edad de oro de Egipto antiguo.

Una obra formidable
"Más de cien mil hombres trabajaron durante veinte años", nos dice el historiador griego Heródoto. Seguramente exagera. En realidad, cinco mil hombres trabajan permanentemente en la cantera: se trata de trabajadores especializados, arquitectos, contramaestres y talladores de piedra, profesionales de la construcción y de la decoración. Durante el periodo de las crecidas del Nilo, es decir alrededor de tres a cuatro meses, el rey recluta campesinos por miles. Estos, obligados por el río a abandonar las tareas agrícolas, van a realizar el trabajo más pesado, particularmente el transporte de las piedras. Contrariamente a lo que muy a menudo se cree, no se trata de esclavos, puesto que se les remunera por su trabajo.
La mayoría de las piedras necesarias para la construcción de la pirámide son extraídas de afloramientos sobre la propia meseta; la técnica es simple: se insertan cuñas de madera en las fallas de las vetas calcáreas y se empapan de agua. Al hincharse la madera, hace estallar la piedra. Los bloques son tallados y después llevados en trineos hasta los pies del monumento. Los obreros disponen de herramientas de cobre y piedra dura, utilizan grandes cantidades de palancas, de cuerdas de caña trenzada y rampas de tierra que permiten llevar las piedras a la altura deseada.

La exploración de la pirámide de Keops no ha agotado los misterios del imponente monumento. Por el contrario...Según las pinturas de la tumba de Dehutihotep, se sabe que de esta manera bastan 172 hombres para transportar una estatua de sesenta toneladas y ocho hombres solamente son necesarios para un bloque normal de dos toneladas y media.
Para el revestimiento final, Keops hace traer por barco piedra calcárea blanca, brillante y fina de Troyu y granito de Assuán. Las piedras son perfectamente calzadas, no se puede insertar entre dos bloques ni la hoja de un cuchillo, La pirámide, blanca y lisa, es finalmente recubierta en la cima por láminas de oro que reflejan los rayos del Sol.
Lamentablemente, este revestimiento no consiguió llegar hasta nuestros tiempos: en 1400, un sultán "‘guiado por el profeta" destruyó esta obra maestra, reliquia de los "tiempos de ignorancia". Para el Islam, este monumento dedicado a "dioses falsos" no merece más que desprecio. La pirámide es profanada, la momia de Keops es despedazada para despojarla de su oro y los últimos tesoros saqueados.

El misterio de los números
El primer occidental en penetrar en la gran pirámide es el coronel inglés Howard Vyse, quien, en 1830, despeja los pasillos obstruidos a golpes de dinamita. Sus apuntes interesan a un editor londinense, John Taylor.

La pirámide de Keops, una de las Siete Maravillas del mundo antiguo, medía originalmente 147 m de altura y 230 m de lado, su base cabría más de 5 hectáreas.Este, a partir de las cifras entregadas por el oficial (y sin nunca haber visto la pirámide), elabora extrañas teorías sobre la simbología matemática contenida en el monumento. Primero, utiliza como unidad de medida el codo real vigente en los tiempos de Keops. Junto a su amigo, el astrónomo Charles Piazzi Smyth, establece que, dividiendo la suma de los cuatro lados por el doble de la altura de la pirámide, se obtiene 3,14, o sea el número p . Por otra parte, dividiendo la superficie de la base por la superficie lateral y la superficie lateral por la superficie total, se obtiene 1,618, es decir, el número áureo evocado por el filósofo griego Pitágoras.
El número áureo equivale a

Estos datos incontestables no tienen nada de sorprendente. Les egipcios, desde el Antiguo Imperio, poseen conocimientos matemáticos elementales, que aplican manifiestamente a la gran pirámide. Las deducciones anteriores son el simple resultado de sus admirables cualidades estéticas y del equilibrio buscado por sus arquitectos.
Los trabajos de Taylor y Smyth se vuelven más confusos cuando, cansados de no establecer descubrimientos extraordinarios inventan el codo piramidal. Logran entonces una serie de conclusiones asombrosas: el perímetro de base es cien veces el número de días del año, la altura de la pirámide es una milmillonésima de la distancia de la Tierra al Sol.
A pesar del aspecto estrafalario de sus cálculos, Taylor y Smyth suman adeptos: a finales del siglo XIX, la meseta de Gizeh es invadida de iluminados que, regla en mano, toman toda suerte de medidas. El reconocido arqueólogo sir Flinders Petrie sorprende en el vestíbulo de la cámara mortuoria, a un individuo rebajando un bloque de granito para darle una dimensión conforme a su teoría. Para algunos, la pirámide es el evidente sostén de profecías. Anuncian, "gracias a la sabiduría de los sabios antiguos", una gran guerra para 1928, la segunda venida de Cristo en 1936 y el fin del mundo en 1953...

La admirable orientación de la pirámide
La orientación de la pirámide es igualmente admirable, pero sin que sea necesario explicarlo con hipótesis fantasiosas, las cuatro fachadas están orientadas hacia los cuatro puntos cardinales con una precisión sorprendente: la distorsión es sólo de 3' 6" de arco. La civilización de Egipto antiguo desarrolló numerosos conocimientos precisos, especialmente en matemáticas y astronomía. Los egipcios, acostumbrados a observar las estrellas para determinar el ritmo de las crecidas del Nilo, utilizaron un método simple pero efectivo: marcaban sobre un muro la ubicación de la salida y puesta de una estrella situada al norte y la bisectriz de la proyección de estas marcas sobre el suelo les indicaba el norte exacto. Además, el pasillo descendiente de la pirámide se inscribe un el ángulo exacto que hace la Tierra con la estrella polar. ¿Habría que deducir que la pirámide no es sino un observatorio?
Ciertamente no. Notemos solamente que con ocasión de la edificación de una tumba real, los arquitectos, así como se pinta un fresco o una decoración, adornan el monumento con todos sus conocimientos. Así, el faraón que pasa a la otra vida con todos sus bienes, se lleva además la sabiduría de su época.

La función de la pirámide
Desde la Antigüedad, la gran pirámide sorprende y los autores se suceden para tratar de explicar la razón de ser del impresionante monumento.
Interpretaciones antiguas y medievales. Según Aristóteles, fue erigida para manifestar el poderío real. Para el historiador latino Ammiano Marcelino era una enorme biblioteca; sus cámaras estaban destinadas a conservar los archivos de los sabios. Según el cronista y viajero del siglo XII, Benjamín de Tudela, era un silo gigantesco que José (hijo del patriarca Jaboc y ministro del faraón Keops) mandó construir para conservar el trigo para los siete años de vacas flacas.
Desde el siglo XIX. Esotéricos y excéntricos se oponen a las explicaciones, demasiado prosaicas para ellos, de los arqueólogos: la gran pirámide no podría ser otra cosa que un hito para que el arca de Noé reencontrara su camino, o un observatorio donde se conservarían las «grandes ecuaciones del Universo». El sarcófago de granito rojo encontrado al interior de la cámara real no seria sino el Arca de la Alianza de Moisés. En cuanto a los partidarios de la teoría de la Tierra hueca, ven en la gran pirámide una puerta de acceso a un universo interior...
En nuestros días. Médiums pretenden que la gran pirámide emite una fuerza magnética intensa: concluyen, con una aparente lógica, que los bloques de piedra fueron trasladados por extraterrestres gracias a una poderosa fuerza anti-gravitacional. El objetivo de estos seres sería esconder un reactor nuclear. El escéptico no tendría más que buscar bajo la arena de la meseta de Gizeh; encontraría los restos de una nave espacial... Finalmente, la esfinge, símbolo de una raza superior venida del espacio, habría sido construida al mismo tiempo que la gran pirámide por unos atlantes descendientes de extraterrestres que habrían escapado de la desaparición de su continente.
Un sistema contable basado en cordeles
La escritura es la representación del lenguaje mediante signos. Desde un sistema primario, constituido la mayoría de las veces por muescas talladas en objetos, se han logrado progresivamente modos de comunicación mucho más elaborados. Sin embargo, cada pueblo no siguió la misma evolución...
El imperio inca no conoció la escritura fonográfica. Sin embargo inventó un procedimiento mnemotécnico perfeccionado, el que, una especie de cordel con nudos cuya disposición permitía una lectura ideográfica. Gracias a unos simples cordeles, los incas pudieron establecer una contabilidad precisa y, además, conservar la memoria de su pasado en crónicas.
El «anudado de la agujeta»
"El anudado de la agujeta era conocido tanto por los antiguos como por los modernos y en todas las épocas hizo a las hechiceras temibles para los nuevos esposos. Sin embargo, este maleficio nunca fue tan frecuente como durante el siglo XVI que fue, al mismo tiempo, el siglo de los exorcismos las brujerías, los embrujos, la magia y los hechiceros (...)
Anudado de la agujeta. Que se tome la verga de un lobo recién muerto, que se vaya a la puerta de aquél que se quiera ligar, y que se le llame por su propio nombre. Tan pronto como haya respondido, se atará la verga con un cordón blanco, y el marido será tan impotente como un castrado, en el acto de Venus (...)
Se estaba seguro de librarse del problema utilizándolos, y la virtud de estas ceremonias no era puesta en duda, debido a una imperdonable impiedad. Sin embargo, no se ve claramente qué influencia pueden tener un cordón blanco y una verga de lobo en el acto conyugal, ni cómo el ojo de una comadreja repara las fuerzas perdidas.
El Diccionario infernal
Colin de Plancy, 1828.
El Imperio del Sol
Hacia el 1100 después de Cristo, los incas, tribus del pueblo quechua, fundaron en Cuzco un vasto imperio que, en el siglo XV, comprendía los territorios actuales de Perú y Bolivia, el norte de Chile y Argentina. Poderoso y temible, este imperio fue, sin embargo destruido en un espacio de tiempo irrisorio por los casi 200 conquistadores españoles que desembarcaron, en 1527, bajo el mando de Francisco Pizarro, El emperador, el Inca, descendiente del dios sol, tenía un poder absoluto sobre sus súbditos.

Instrumento de contabilidad y de escritura, el quipu es un simple cordel en que cada hilo, cada nudo tiene un significado preciso.¿Acaso Atahualpa, el último soberano, ejecutado en 1533 por los españoles durante la conquista de Perú, no dijo?: "En este reino, ningún ave vuela, ninguna hoja se mueve, si esa no es mi voluntad". En efecto, el imperio inca era sumamente centralizado, y las diferentes provincias que lo componían debían rendir cuentas al poder central. La extensión del territorio y la organización política requerían la elaboración de un sistema de signos suficientemente complejo para comunicar la información, efectuar cálculos y perpetuar el recuerdo de los sucesos gloriosos de La civilización inca.
El sistema de quipu
El sistema contable y literario del Imperio descansaba completamente en el quipu (término quechua que significa "nudo", que no sólo permitía contabilizar exactamente cualquier cosa, sino también mantener las crónicas de tiempos pasados.
El quipu era un cordel de aproximadamente unos treinta centímetros (sin embargo, existen unos más largos) al que se le amarraban hilos multicolores, De éstos partían otras hebras unidas mediante nudos hechos a distancias variables y en hilos de diferentes colores. El número de nudos y la combinación de colores permitían a los que conocían el sistema perfectamente «leerlo" sin dificultad.
Lo que sabemos de los quipus se basa en gran parte en especulaciones en lo que se refiere a la interpretación de estos signos. En efecto, muchos de los quipus encontrados están incompletos. Al menos sabemos que se leían de derecha a izquierda del cordel principal, siguiendo cada hilo que surge. La posición y la cantidad de nudos entregaban información cuantitativa, mientras que los colores indicaban la naturaleza del objeto representado. Así, por ejemplo, un cordel amarillo (maíz) amarrado a un hilo azul indicaba, según el número de nudos y su posición, la importancia de la cantidad de maíz en una provincia determinada.
Crónicas de los tiempos antiguos
Este sistema permitía a los incas mantener cuentas muy minuciosas de los productos, armas, impuestos e, incluso, calcular el importe exacto del tributo otorgado por los pueblos vencidos. Pero el arte y la historia tampoco escapaban de este sistema

Para contar pero también relatar, el imperio inca inventó un sistema de signos que todavía se utiliza (Fortaleza de Machu Picchu, Perú).En el cordel principal, un hilo negro indicaba los años transcurridos y entregaba información histórica. Si un hilo rojo era amarrado al cordel principal, representaba el reinado de un emperador durante el período concerniente. Tres nudos en el hilo rojo indicaban que los hechos habían ocurrido en el tercer año de su reinado. De esta manera, Atahualpa fue advertido de la llegada de un ejército (el de los españoles) en mayo de 1532, la cantidad de hombres y de armas también está inscrita en el quipu. Finalmente, algunos procedimientos teatrales de los incas se conocen gracias a estos cordeles que conservaron el recuerdo de los textos representados.
El desciframiento de los quipos era confiado a los quipumayoc usuarios especializados que gozaban de un status especial y tenían numerosos privilegios, entre los cuales el no pagar impuestos. En cada aldea habla varios quipumayocs cada uno dedicado a una función diferente. Por otra parle, el aprendizaje del quipu era obligatorio para los jóvenes de la nobleza.
Un sistema similar de cordeles era utilizado por los polinesios. Y no deja de recordar el de los "palos de mensajero" conocidos en China, Australiay Europa. Otros pueblos utilizaron métodos figurativos de representación como los enigmáticos rongorongo de la isla de Pascua.
La conquista española aniquiló la cultura inca y una cantidad considerable de quipus. Sin embargo actualmente este sistema se sigue utilizando en las regiones montañosas de Bolivia, Ecuador y Perú.
Nudos para todo
Numerosas culturas otorgaron una importancia especial a los nudos y a las figuras realizadas a partir de cuerdas o de hilos, a veces hasta hacerlas célebres...
El nudo gordiano . Se trata de un lazo que fijaba el yugo al timón del carro de Gordias, el legendario rey de Frigia. Habiendo un oráculo asegurado que aquel que lo desatara obtendría el imperio de Asia, muchos se arriesgaron, pero el nudo era tan complejo que nadie logró desanudarlo. Sólo Alejandro el Grande resolvió el problema cortando el nudo con su espada. Desde entonces, esta expresión se transformó en sinónimo de una dificultad prácticamente infranqueable.
Ritos antiguos. Varios pueblos primitivos aún mantienen ritos basados en cuerdas entrelazadas y nudos. A semejanza de los hechiceros de la Edad Media y el Renacimiento, algunos de estos pueblos practican, entre otros, el «anudado de la agujeta». Ritos similares aún existen entre los indígenas de Australia, particularmente los wadamans y los yirkalla.
La magia de los hilos . En general, está ligada a las tradiciones animistas o sagradas y utiliza un cordel cuyos extremos son anudados. Aún se practica en islas de la Polinesia y de la Melanesia. Los indios de América del Norte piensan que las figuras de cuerda fueron inventadas hace ya mucho tiempo por un pueblo legendario de hombres-araña, mientras que los esquimales de Alaska creen en un espíritu maléfico de las cuerdas.

