Lo que dice de ti la actitud postcoital
Dicen que ellos se duermen mientras ellas prefieren acurrucarse o hablar, pero estas actitudes no tienen por qué estar relacionadas con el género, sino que depende de cada persona. Las hay que se quedan dormidas de forma automática, otras que lo primero que hacen es coger el móvil o muchas otras que se meten directas a la ducha. A continuación, vemos algunas de las diferentes actitudes postcoitales y lo que pueden indicar.
Te apetece hablar
Si tu actitud postcoital es la de tener ganas de hablar es porque esperas establecer un vínculo emocional con el otro y tienes un deseo grande intimar con él. La explicación científica tiene que ver con la hormona oxitocina, liberada durante el orgasmo, que crea un momento de unión en algunas parejas cuando sus dos componentes tienen ganas de hablar, se hacen grandes confesiones o charlan durante horas de cosas sin importancia.
Esta actitud postcoital es más común en las mujeres que en los hombres, pero se puede dar en ambos. Depende de los sentimientos de cada uno o de si se ha liberado o no oxitocina durante el orgasmo, claro.
Dormido en menos de un minuto
Si no te ha pasado a ti, le habrá pasado a tu pareja. El doctor Billy Goldberg explica en el libro '¿Por qué los hombres se duermen después de darse un revolcón?' que es por culpa de un cóctel de hormonas, la oxitocina, la prolactina y la vasopresina, que se unen para que el cuerpo masculino caiga rendido ante el sueño.
Algunos investigadores han llegado a la conclusión de que la conducta de dormirse inmediatamente tras el acto sexual está muy relacionada con el sexo casual. Por ello, esa persona estaría menos interesada en establecer un vínculo con la otra. Pero bueno, si es tu pareja tampoco te lo tomes a mal, ya que ese vínculo ya existirá.
Te pones cariñoso...
O cariñosa. Porque sí, esta actitud es más propia de las mujeres que de los hombres, suponemos que tendrá algo que ver con eso del amor romántico que les inculcan a las niñas desde bien pequeñitas.
Si en tu actitud postcoital abundan las caricias y la proximidad física,entonces estás buscando un afianzamiento de la relación, ya que siendo cariñoso después del sexo se intensifica el placer y se establece ese vínculo del que hablábamos anteriormente. Eso sí, si solo una de las dos personas es cariñosa y la otra no está receptiva, el efecto puede ser demoledor.
Se te escapa alguna lagrimilla
Que alguien se ponga a llorar justo después de tener sexo puede deberse a varias causas. Las dos explicaciones más habituales suelen ser la delsentimiento de culpa y los remordimientos por creer que se ha hecho algo malo o la descarga de la tensión acumulada durante el orgasmo.
Esta segunda causa se suele dar en las mujeres y no en los hombres y la explicación es puramente biológica. No eres mejor ni peor si lloras después del sexo, sino que tiene que ver con la mayor intensidad del orgasmo femenino que hace que las chicas lleguen a llorar sin ni siquiera pensarlo.
Amnesia sexual
Es cierto que no es algo muy habitual, pero las posibilidades de sufrirla aumentan en aquellas personas mayores de 49 años. La amnesia sexual es un episodio concreto de pérdida de memoria que se produce tras el coito y se prolonga durante un breve periodo de tiempo. Si te ha pasado alguna vez, habrás sentido que no eres capaz de recordar nada de la relación sexual que acabas de mantener. Lo que dice de ti esta actitud postcoital es que estás sometido a un elevado nivel de estrés, que puede ser emocional como físico. En ningún caso se debe a condiciones neurológicas ni a un golpe en la cabeza.
Huir despavorido
Bueno, lo que dice de ti esta actitud postcoital resulta bastante obvio, ¿no? Si después de un encuentro sexual con una persona, solo te dan ganas de vestirte apresuradamente y largarte inmediatamente de la casa en la que estabas es porque no estás demasiado dispuesto a establecer ningún tipo de vínculo con la parte de la 'relación' de una noche.
Llegada una edad, todos hemos pasado por esta situación, solo que unas veces eres la persona que huye despavorida y otra te toca ser la que se despierta sola en la cama al llegar la mañana.
Directo a por el móvil
La obsesión por estar constantemente conectado con los demás a través de Internet llega a tal punto que también existe gente que justo después de tener sexo con alguien, lo primero que hace es coger su móvil de la mesilla, revisar su Whatsapp o su Facebook, informar a algún amigo o amiga de lo acontecido e incluso (¿por qué no? ¡Claro que sí!) hacerse unselfie con la misma cama como escenario.
De verdad, que echarse autofotos después de un encuentro sexual y subirlo a las redes sociales es para hacérselo mirar. Así que si eres de esos, reflexiona un poco antes de volver a hacerlo.
Asalto al frigorífico
Otra de las grandes costumbres postcoitales es irse directo al frigorífico y comenzar a devorar todo lo que se encuentre uno por delante. Esta actitud tiene que ver con el gasto de energía que conlleva realizar el acto sexual, por lo que si eres de esos que se van a comer después del coito es que seguramente hayas hecho un buen trabajo, pues pones todo tu empeño en las actividades que desarrollas.
Recuerda que si vas a darte un atracón, quizá también la otra parte de la relación quiera comer algo. Ya sanes, compartir una tarrina de helado en la cama después de tener sexo une mucho.
Una ducha y a otra cosa, mariposa
Por último encontramos a aquellas personas que necesitan darse una ducha después de tener sexo para quedarse completamente relajadas antes de irse a dormir, para espabilarse e ir a trabajar o porque psicológicamente lo necesitan. Y es que todavía hay gente con unos valores conservadores muy interiorizados que sienten como una necesidad el ducharse después del coito, incluso de forma inconsciente. Esto indicaría que esa persona desarrolla un sentimiento de culpa o 'suciedad' cada vez que practica el sexo.
Los demás, lo hacen como un simple ritual para irse totalmente a gusto a dormir o bien fresco a trabajar.






