Puede más la indiferencia de tu gente
que la bala más voraz del enemigo
me pregunto que pasaba por la mente,
del infame que te estaqueaba en el frío.
Te sacaron de lo hondo de la selva,
o de algún potrero ingenuo y olvidado,
te sacaron de tu casa y sin abrigo,
te largaron en el viento sur helado.
Te entregaron armas que no conocías,
que con suerte cada tanto funcionaban,
en un hoyo que cavaste repetías,
las canciones qeu creías olvidadas.
No sabías qué era sentirte tan lejano,
ni que el hambre se comiera tus entrañas,
solo estaba la mirada de un hermano,
con la misma incertidumbre en la mirada.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.
De Corrientes, Buenos Aires y del Chaco
desde Córdoba, Mendoza, de La Pampa,
desde todas las provincias argentinas,
los llevaron para hacer una patriada.
Y coraje fue lo que ellos demostraron,
frente a uno, dos, tres, cuatro enemigos,
los ingleses, que venían preparados,
frío, hambre, y a los jefes argentinos.
La basura indefendible de esa escoria,
que soñó con perpetuarse en la Rosada,
debería haber sido inmediatamente, por sus pares,
en la gran Plaza de Mayo fusilada.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.
Puede más la indiferencia de tu gente
que la bala más voraz del enemigo,
hubo menos Héroes muertos en el frente,
que en el campo de batalla del olvido.
Y allá quedarán "eternos centinelas,
sin relevo" esperando que algún día,
sin que corra sangre vuelva la celeste y blanca
a flamear sobre esas tierras argentinas.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.
Y por siempre serán Héroes, por siempre serán Héroes,
por siempre nuestros Héroes de Malvinas.