Una breve introduccion
Imaginemos que estas en una situación de muerte y solo podés decir unas últimas palabras: ¿Tendrías el ingenio suficiente para dar esas frases demoledoras las cuales podrían hacerse leyendas?
Basicamente, los laconismos en literatura resumen eso: Esas palabras breves, faciles de recordar y, comunmente, con muchos huevos.
El septimo arte nos acostumbró a que los personajes, en el rigor de una posible última escena, desenfunda sus últimas palabras, las cuales los podrian marcar en la historia. Esto no es propio del cine, sino que tambien, la historia guarda anécdotas legendarias sobre esos momentos donde la labia hace una diferencia.
Su nombre proviene de "Laconia", una antigua región que incluía varias ciudades, entre ellas, Esparta y cuya cultura se centraba en una educación donde el valor de las palabras no se medía por su cantidad, sino su calidad (a diferencia de la cultura Ateniense, que era mas verborragica)
La anécdota que fundó el sustantivo se debe a que los sitiadores de los Poblados de Laconia mandaron un mensaje para que su pueblo se rinda, que decía:
«Si ganamos esta guerra, serán esclavos para siempre».
A lo que el comandante de Laconia contestó:
«Si ganan».
En este post van a encontrar laconismos varios de diferentes épocas de la historia.
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Laconismo Número 1
Leonidas (Sparta)
"La Batalla de los Termópilas"
Esta batalla que produjo un acontecimiento histórico cargado de laconismos espartanos fue la misma historia elegida para la película "300", donde un conglomerado de soldados griegos en alianza con Esparta resistieron el embate persa durante tres dias y tres noches.
Aunque pareciera sorprendente, todas las frases dichas por el actor Gerard Butler (quien personificó a Leónidas) fueron dichas en la batalla real. Pero antes de prestar atencion a la batalla, veamos la mentalidad Espartana en base a los laconismos.
Justo antes de la batalla, la reina de Sparta y mujer de Leónidas (Gorgo, la misma que cuando le dijeron porqué las mujeres mandaban les contestó "porque los hemos parido" ) le preguntó a su marido qué debía hacer. Él le respondió:
«Cásate con un buen hombre y cría buenos hijos»
Muchos recordaran la escena clave de la película (icónica) donde el mensajero de Xerxes les pide la rendición y Leónidas, rechazandola, le grita "This is Madness!" ( "Es una locura!" ) y le propina una patada en el pecho, lanzandolo a un pozo.
Sí. Esta escena fue poéticamente brutal en el sentido de emocionarse a tal punto de querer salir del cine dando patadas al primero que se cruce. Aunque el verdadero fue un hecho semejante, las palabras en cambio, no fueron idénticas.
El mensajero tenía noticias concretas de tomar de los espartanos “Agua y Tierras”.
Leónidas simplemente contestó antes de patearlo:
«Cógelas tú mismo»
Tambien, culturalmente, tenemos que destacar el épico ritual espartano antes de una guerra. Las madres y/o esposas de los espartanos despedian a los guerreros brindandoles su escudo, el cual tenia un diámetro de 1.30 de puro bronce y pronunciaban:
«Con él o sobre él»
(En Griego: Συν ται η επι ται! )
Esa era una muestra suficientes de la mentalidad bélica espartana: O el guerrero volvía vencedor blandiendo su escudo.. o volvia su cadaver, por encima de su escudo. De ninguna manera se contemplaba la retirada arrojando el escudo y huyendo de la batalla.
Y finalmente, partieron los espartanos para hacerles frente a los persas.
En el primer encuentro entre ejércitos, los persas enviaron otro mensajero (ignorando el destino del primero) para instarles a rendir sus armas, a lo que Leónidas contraatacó con un legendario:
«Ven a por ellas»
(En Griego: Μολών λαβέ)
Los Espartanos eran famosos por despachar las situaciones con muy pocas palabras y este último laconismo mencionado fue un simbolo, un icono, un lema de las Fuerzas Armadas Griegas, el cual tuvo traducciones alternativas como "Sobre mi cadáver" o un simple "Adelante".
La batalla era un hecho y le preguntaron por qué decidió combatir con tan pocos hombres un enemigo tan numeroso. Leónidas, con su gran ingenio y belicosidad, dijo:
«Si los números importan, ni toda Grecia podría medirse contra ese ejército. Pero si es el valor lo que cuenta, somos suficientes»
Cuando volvieron a decirle lo mismo, replicó:
«Hay suficientes (enemigos), puesto que están para ser asesinados»
Dos de los grandes laconismos de Leónidas fueron introducidos en la película:En una ocasión, el espartano Dianekes informó de que los arqueros persas eran tan numerosos que cuando dispararan, sus flechas taparían el sol. Leónidas enunció un conciso:
«Entonces lucharemos en la sombra»
Y en el amanecer del tercer y último día de la batalla, Leónidas, viéndose rodeado, gritó a sus hombres:
«¡Comed bien, pues esta noche cenaremos en el Hades!»
Ni si quiera sus hombres flaquearon en su valentía. Leónidas trató de enviar a un soldado de vuelta a Esparta para informar de lo sucedido, y éste simplemente le contestó:
«He venido a luchar, no a hacer de mensajero»
Laconismo Número 2
Genghis Khan (Mongolia)
"La destrucción de Khwarezmia"
Shah Muhammad II del Imperio Khwarazmiano cometió un pequeño error cuando decidió insultar a Genghis matando a su mensajero. El resultado fue uno de los actos de venganza más brutales de la historia, con el exterminio de una civilización incluido.
Después de que Genghis Khan arrasara Asia con sus tropas, el Imperio Mongol tomó contacto con Oriente Medio por primera vez en su historia.
Genghis envió una caravana amistosa al imperio vecino de Khwarezmid con 450 hombres.
Sin embargo, los Khwarezmidas no se mostraron muy colaboradores y el Gobernador Inalchuq de Otrar asesinó a todos los mensajeros salvo uno, que dejó marchar para que anunciase la matanza.
Genghis no quiso arriesgarse y pensando que quizá no supieran con quién estaban tratando, envió un par de embajadores para darles otra oportunidad, esta vez al jefe de Inalchuq, Sha Ala ad-Din Muhammad II (nombre jodido si los hay), a lo que respondió devolviéndolos con las cabezas rapadas y el intérprete decapitado. Un amor.
Genghis Kjan se dio un paseo por la montaña, respiró hondo y contó hasta 10. Después de pensárselo unos días, lanzó un contraataque exterminador tan despiadado que no volvería a verse algo parecido hasta la Segunda Guerra Mundial.
Para vengar sus mensajeros, Genghis empleó a tres de sus cuatro “perros de guerra”, incluyendo a Subutai, más conocido como el mejor general de guerra que ha existido nunca.
Después de sitiar la ciudadela de Inalchuq durante seis meses con maquinaria y tecnología China recién adquirida, Genghis pudo desquitarse finalmente vertiendo plata líquida en los ojos y la boca de Inalchuq (Nota personal: George Martin,te llaman), tras lo cual se fue a por el Shah.
Genghis Khan irrumpió en Khwarezmia con 20.000 de los mejores soldados del mundo, destrozó a un ejército que lo quintuplicaba en número y fue capaz incluso de desviar ríos para borrar la ciudad del mapa.
Durante los combates, Genghis Khan llegó a escribirle al Shah la siguiente carta al estilo de un supervillano:
«Yo soy la Fusta de Dios. Si no hubieran cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ustedes»
Cuando Genghis terminó, no quedó absolutamente nada. El imperio fue íntegramente eliminado, sus cuatro millones de habitantes reducidos a montañas de cadáveres.
El Shah, sin embargo, consiguió huir a una isla del Mar Caspio, donde murió de pleuritis, arruinado y solo.
Pero seguramente aprendió la lección.
No mates al mensajero.
Laconismo Número 3
John Paul Jones (Escocia)
"La batalla de Flamborough Head"
El padre de la Marina Americana y conquistador de Inglaterra, se encontraba en una situación delicada el 23 de Septiembre de 1779, durante la batalla de Flamborough Head.
En un combate naval contra el británico HMS Serapis, el barco de Jones perdía en armamento, tripulación y estaba empezando a hundirse.
Con la victoria prácticamente asegurada, el Capitán Pearson del Serapis gritó a Jones por encima del humo y la pólvora si estaba dispuesto a rendirse.
Cualquier marinero se habría dado cuenta de que su única alternativa era una muerte segura, pero John Paul Jones no era un marinero cualquiera. Según los Ingleses, de hecho, tenía fama de pirata.
Desde un barco destrozado con la cubierta llena de sangre, Jones gritó::
«¡TODAVÍA NO EMPECÉ A LUCHAR!»
Tras esta declaración tan temeraria, Jones golpeó su barco contra el Serapis, limpió la cubierta con sus tiradores y lo abordaron con granadas y espadazos como los piratas que definitivamente no eran. El barco de Jones se perdió, claro, pero el capitán y sus hombres no tuvieron problema en pilotar el Serapis.
Navegaron hasta la República Holandesa, donde Jones fue aclamado por los capos de la droga en Amsterdam como “El Terror de Los Ingleses”
Tras escuchar que el capitán Pearson, que había sobrevivido al encuentro, fue condecorado como Caballero Británico por su valor en Flamborough Head, Jones añadió otra fantástica cita a su lista:
«Ojalá tenga la fortuna de encontrarme con él otra vez. Le harán Lord»
Laconismo Número 4
Napoleon Bonaparte (Francia)
"Exilio a Elba y vuelta a Paris"
Tras batallar por todo el continente Europeo, el Emperador Napoléón fue exiliado a Elba, una isla cercana a la costa de Italia de 13.000 habitantes que él insistía en gobernar (aquéllo contaba como castigo cuando eras emperador)
Pero Napoléon escuchó los rumores sobre el descontento francés con el Gobierno que le había sustituido, así que reunió a seiscientos hombres, preparado para hacer su reaparición triunfal, y llegó a prometerles a sus tropas que tomarían París.
Los Franceses se enteraron de su plan y la cuadrilla de Napoléon se topó con 8.000 soldados franceses bien armados en la ciudad de Grenoble. ¿Qué hacer frente a semejante chasco?
Puesto que Napoleón prefería la muerte antes que el ridículo, y demostrando su personalidad de Emperador, caminó tranquilo y decidido hasta encarar las tropas enemigas.
Frente a ellas se abrió la camisa enseñando el pecho y gritó.
«Si alguno de los presentes quiere matar a su emperador, ¡acá me tiene!»
Tras unos segundos de silencio, desde las tropas Francesas se escuchó un griterío que decía «¡Vive l’empereur!» y empezaron a corearle descontroladamente.
Con su nuevo ejército, Napoleón entró en París y la conquistó en dos semanas.
Claro que su nuevo liderazgo sólo duró unos cien días, pero este suceso bien sirve para ilustrar el hecho de que cuando Napoléon murió, necesitaron dos ataúdes.
Uno para él y otro para sus huevos.
Laconismo Número 5
La Reina TomIris (Masageta)
"La promesa a Cirio el grande"
En el 529 antes de Cristo, Cirio el Grande andaba ocupado expandiendo el Imperio Persa. Tras vencer al Imperio de Babilonia, Cirio se fijó en el Imperrio Massagato, reinado por la Reina Tomiris.
El plan de Cirio comenzó con pedir su rendición, pero ella educadamente rechazó la oferza. Después de eso, Cirio planeó una curiosa artimaña: combatiría contra Tomiris utilizando
sus soldados peor entrenados como cebo y los haría infiltrarse entre las tropas enemigas para atacarles después en el festín de la victoria. Semejante tontería funcionó, y Cirio acabó consiguiendo unos cuantos prisioneros, incluyendo al hijo de Tomiris.
Razonablemente enojada, Tomiris envió una carta donde exigía que su hijo fuese devuelto y concluía:
«Para saciar tu sed de sangre, te daré la tuya»
Cirio ignoró el mensaje, pero Tomiris cumplió su promesa. Literalmente. Lanzó un contraataque que barrió a Cirio en su propio terreno y consiguió matarle ella misma durante la batalla.
Cuando descubrió que su hijo se había suicidado para escapar de la verguenza del cautiverio, le cortó la cabeza a Cirio y la metió en una bolsa llena con su propia sangre.
Laconismo Número 6
Conde Louis de Buade de Frontenac (Quebec)
"Una defensa estratégica"
En 1690, Quebec iba a ser atacada por las superiores tropas Inglesas de Massachussets. Los Ingleses, convencidos de que podrían barrer fácilmente el suelo con los sombreros franceses, enviaron un mensajero para ofrecerles un ultimátum al Conde Louis de Buade de Frontenac, el Gobernador y General de Quebec.
Después de leer el ultimátum, el mensajero, para añadir dramatismo a la escena, sacó un reloj de bolsillo y le dijo que tenía exactamente una hora para contestar.
Transcurridos unos instantes de silencio, el mensajero inglés preguntó impaciente al Gobernador si tenía intención de darle una respuesta.
Frontenac le miró a los ojos y sentenció:
«No tengo más respuesta para tu general que la que saldrá de la boca de mis cañones y mosquetes»
Si alguien dudaba del coraje de Frontenac en desafiar al ejército que merodeaba frente a la ciudad, las dudas se disiparon cuando aparecieron los refuerzos desde Montreal, dando a los Franceses ventaja numérica y aplastando las tropas Inglesas en su retirada a Massachussets.
Frontenac sólo contó 19 bajas en sus filas.
Laconismo Número 7
Teniente Coronel Mustafa Kemal (Turquía)
"La batalla de Gallipolli"
El Teniente Coronel Mustafa Kemal es informado de que los soldados británicos avanzan por Battleship Hill, una posición defensiva clave cerca del océano.
Ordenó a sus hombres que marcharan siguiendo la costa y rodearan al enemigo para controlar el campo de batalla. Cuando llegó, tres horas después, vislumbró los buques de guerra enemigos acercándose y sus aviones aterrizando, además de un grupo de soldados turcos huyendo de la batalla.
Cuando preguntó por qué huían, las tropas señalaron el ejército que avanzaba hacia ellos y gritaron “¡Señor, el enemigo!” Kemal les dijo que no podían huir del enemigo, y pararon, porque Kemal no era la clase de persona a la que uno le puede llevar la contraria.
Cuando sus hombres le dijeron que no les quedaba munición, Kemal les dijo que usaran las bayonetas. Cuando llegó el momento de atacar, los soldados expresaron sus dudas, y Kemal gritó:
«¡NO LES ORDENO QUE ATAQUEN, LES ORDENO QUE MUERAN!»
No fue tan desastroso como parece. Para los Turcos, la retirada no era una opción ya que si perdían, no habría hogar al que retirarse.
Y eso les ayudó en su victoria; su temerario desprecio por la vida frenó el avance enemigo el tiempo suficiente para que llegaran refuerzos. Con el apoyo extra de las tropas aliadas, convirtieron la batalla de Gallipoli en un derramamiento de sangre sin sentido, algo muy de moda durante la Primera Guerra Mundial.
Kemal terminó siendo presidente de la República Turca y permaneció en una oficina durante 15 años, reformando considerablemente, entre otras cosas, el sistema legal y educativo.
Laconismo Número 8
Zoya Kosmodemyanskaya (Union Soviética)
"Unas últimas palabras para los alemanes"
1941 fue un año insólitamente duro para la Unión Soviética, con toda esa invasión Germánico-Rumano- Italo-Húngaro-Eslovaco-Finlandesa. Eso no impidió que Zoya Kosmodemyanskaya, una joven de 18 años, se alistara en la "Unidad No 9903 de Reconocimiento Partisana", donde se le asignó la tarea de prender fuego a las casas de los pueblos ocupados por los Nazis y si era posible, mientras los Nazis estuvieran adentro....
Zoya consiguió quemar varios edificios antes de ser capturada, torturada y paseada por toda la ciudad con un cartel que decía “Quemacasas”
Pero antes de que fuera públicamente ejecutada el 29 de Noviembre de 1941, tenía un par de palabras preparadas para compartir con sus captores y el público allí reunido.
De su discurso final se destaca la poderosa frase:
«Somos doscientos millones, no pueden colgarnos a todos.»
Y el grito rebelde en el que instaba a sus compatriotas a:
«¡Maten a los Alemanes, quemenlos, cacenlos como ratas!»
Cuando Stalin supo de la historia de Zoya, la nombró Héroe de la Unión Soviética, primera mujer en ser galardonada con ese título. Antes de que la guerra acabara, fue honrada con poemas, cuadros, estatuas e incluso una película. Hasta existe un asteroide con su nombre.
Laconismo Número 9
Anne Bonny (Irlanda)
"Amor pirata"
La Pirata Femenina más sanguinaria de todos los tiempos. Anne Bonny, fue una pirata irlandesa que disfrutó de su oficio en la Edad Dorada de la Piratería durante el siglo XVIII. Navegó junto a su compañera Mary Read y su marido Calico Jack.
En 1720, su barco fue emboscado por una corveta enviada por el Gobernador de Jamaica. Anne y Mary fueron las únicas que pelearon, ya que el resto de la tripulación estaba o durmiendo o demasiado borracha para luchar. Tras ser capturadas, Anne y Mary fueron absueltas debido a sus respectivos embarazos, pero Jack, que no tenía útero, no tuvo tanta suerte.
Antes de que se lo llevaran para ser ejecutado, Anne Bonny demostró su amor pirata con un laconismo lapidario:
«Si hubieras luchado como un hombre, no te colgarían como a un perro»
Calico Jack fue ahorcado el 18 de Noviembre de 1720. Anne Bonny en cambio, tuvo diez hijos y murió de manera digna a sus 80 años en Carolina del Sur. Un amor de mujer...
Laconismo Número 10
Julius Robert Oppenheimer (Estados Unidos)
"El destructor de mundos"
Si bien esto no es estrictamente un ámbito de guerra, este laconismo tiene mucho que ver: Oppenheimer fue un físico americano que partició constantemente en el "Proyecto Manhattan" (Nota personal: Supongo que de acá Alan Moore tomó la influencia para "Dr Manhattan" en "Watchmen", ademas de que las iniciales de ámbos es J.P), gracias al cual se desarrollaron las primeras armas nucleares.
Se le conoce popularmente como "el Padre de la Bomba Atómica". Asistió en persona a la demostración del efecto apocalíptico de esa primera Bomba Atómica, acompañado de un reducido grupo de militares y científicos y presenció de manera única, como responsable directo, el potencial aniquilidador de la creación humana.
Openheimer confesó en una entrevista despues de atestiguar dicha prueba (ver el video) lo siguiente:
«We knew the world would not be the same. A few people laughed, a few people cried, most people were silent. I remembered the line from the Hindu scripture, the Bhagavad-Gita. Vishnu is trying to persuade the Prince that he should do his duty and to impress him takes on his multi-armed form and says, "Now, I am become Death, the destroyer of worlds." I suppose we all thought that one way or another»
Traduccion personal
«Sabemos que el mundo no será el mismo. Unas personas rieron... otras lloraron, la mayoria quedaron en silencio. Y recordé esa linea de una escritura Hindú, el Bhagavad-Gita. Vishnú trataba de persuadir al principe de que hiciera su trabajo y que tomara su fisiologia, su cuerpo de multiples brazos y dijera: "Ahora, yo soy la muerte, el destructor de mundos". Supongo que todos pensamos eso de alguna manera u otra»
En otras palabras, el horror de encontrarse con el hecho de que él mismo podria ser la causa de la aniquilacion de su propia especie...