7 Increíbles secretos ocultos en famosas obras de arte
Claaaaro… si te pusieras a observar con demasiado detenimiento verías bestialidad, orgías y penes pequeños en prácticamente, TODO.
Pero en el caso de las obras de arte clásicas, a menudo no tendrás que buscar demasiado para encontrar todas esas cosas. Y por mucho que nos guste burlarnos de las estupideces que escribe Dan Brown, hay algo en lo que tiene razón, a los artistas de la vieja escuela como Miguel Ángel y Da Vinci les encantaba ocultar cosas en sus obras de arte, y, a menudo, cosas que no habrían sido aceptadas por la censura actual.
#7. El Cerebro Flotante de Dios
La oda de Miguel Ángel al libro del Génesis, La Creación de Adán, ha perdurado no sólo como una de las pinturas más famosas de la Capilla Sixtina, sino como una de las imágenes más representativas en la historia de la humanidad.
Noten como Adán imita la pose de Dios, como la humanidad se encuentra a la vez tan cerca y tan lejos del cielo, descansando sobre la tierra y sus montañas, mientras Dios y su comitiva, se transportan por los cielos en un… cerebro flotante.
Esperen, ¿qué demonios?!
Miren con cuidado. Las figuras de Dios, sus ángeles e incluso la próxima a ser creada Eva, quien se refugia bajo su brazo, forman una sección casi perfecta del cerebro humano.
Algunos dirán que se trata de una simple coincidencia, pero algunos expertos aseguran que sería muy difícil de explicar si se tratara tan sólo de una coincidencia. Incluso componentes complejos del cerebro como el cerebelo, el quiasma óptico y la glándula pituitaria, todos pueden encontrarse en la pintura. Y en cuanto a esa ridícula banda verde que cuelga de la cabeza del tipo que sostiene a Dios, se adapta de manera perfecta al camino que sigue la arteria vertebral.
A parte de pintar, escupir, esculpir, decorar gran parte de la Capilla Sixtina y en general, ser uno de los más grandes artistas de todos los tiempos, Miguel Ángel disfrutaba enormemente diseccionar cadáveres. Era tan aficionado a eso de cortar y examinar partes humanas, que, en cierta ocasión, un buen amigo suyo le regaló el cadáver de un moro para que pudiera divertirse con él.
Alguno sólo regalamos tarjetitas Hallmark.
Entonces, ¿por qué este genio de las artes ocultaría un cerebro humano en una de sus mayores obras? ¿Quería sugerir de manera astuta y sutil que Dios estaba otorgando el divino don del conocimiento a Adán? ¿O estaba, literalmente, diciendo que Dios es una creación del cerebro humano? Sin duda hubiera sido un mensaje atrevido, considerando en dónde y para quién estaba pintando. Pudo ser simplemente, una metafórica patada en las bolas de la iglesia, ah, y hablando de …
#6. El ‘encogimiento‘ de David
Una precisión tan exquisita como espectacular del cuerpo humano, sólo puede ser lograda por un titán de las artes, una vez más… Miguel Ángel.
Presten atención a los detalles, las venas pulsantes del dorso de la mano, hinchadas por la tensión. Admiren la curvatura de ese torso, la flexión de los músculos del muslo de la pierna derecha, y ese prominente pen….
Esperen, ¿qué demonios?!
Ese es un pene desproporcionadamente pequeño.
La cosita de David, que en italiano se le conoce afectuosamente como pisello, se ha convertido en motivo de bromas por más de 500 años. La estatua se levanta a una altura de 3.9 metros de perfección, aunque sin duda, se quedó ‘corta’ en otras zonas.
Pero, esperen, recientemente, un grupo de doctores salió en defensa del pequeño miembro de la estatua. Cuando se observa la estatua desde un ángulo superior, podemos observar que el rostro de David tiene una evidente mirada de miedo o tensión, algo que es imposible notar desde el suelo.
“Oh mierda, oh mierda, oh mierda, oh mierda!”
David no está simplemente posando; en el contexto en el que fue esculpido, David está por enfrentarse a Goliath, un desgraciado GIGANTE mata-judíos. Los investigadores llevaron a cabo un escaneo computarizado de la escultura como parte de su estudio, y encontraron, que cada detalle anatómico muestra a un tipo enormemente asustado, pero listo para saltar y luchar como Tyler Durden, pero desnudo.
Su diagnóstico: El gusanito de David, no es pequeño, está ocultándose del peligro (por muy gracioso que esto suene). Lo cual, en términos psicológicos, se trata de un comportamiento normal dado el hecho que el dueño del mencionado pene, está a punto de luchar contra ¡un maldito GIGANTE!.
Después de la victoria, es otra historia.
Pero ya que nadie puede ver la expresión en la cara de David desde el suelo, todos asumen que se trató de una mala broma por parte de Miguel Ángel. Lo que tendría mucho sentido debido a la popularidad de las bromas sobre penes en la época del renacimiento.
#5. Una canción secreta
Muy bien, lo que estamos a punto de contarles es endemoniadamente raro.
Miguel Ángel no era el único que se divertía ocultando cosas en sus obras. Y quien más podría realizar algo así, más que otro genio del mismo calibre que Miguel Ángel, les presentamos, por supuesto, a Leonardo Da Vinci.
No, Da Vinci no ocultó nada parecido a la verdadera historia de la descendencia de Cristo en criptogramas, rompecabezas o lo que sea. Simplemente ocultó una canción en su obra La Última Cena.
Esperen, ¿qué demonios?
Los escépticos se han apresurado a desacreditar esta historia diciendo que se trató solamente de las luces de auroras boreales. Dicho intento de explicación importó muy poco, ya que el grabado de Nuremberg es ahora conocido como “la batalla de estrellas” (tal vez hubieran querido llamarlo “La guerra de las galaxias”, y no los culpamos, tan solo miren la similitud entre la nave negra y un destructor imperial .)
#1. Porno! Porno! Porno!
Gran parte del arte llevado a cabo durante el Renacimiento en Italia fue realizado bajo pedido de la Iglesia Católica para adornar los muros de sus catedrales. Y hasta a mediados de los años 1500s, la iglesia Católica parecía estar conforme con dejar a los artistas expresarse de forma libre.
En algunas ocasiones, esa “libre expresión”, significaba pintar hermosos retratos de héroes bíblicos. Pero en muchas otras, se dedicaban a pintar cosas ante las cuales pudieran masturbarse orgullosos.
Esperen, ¿qué demonios?!
Los artistas renacentistas a menudo utilizaban el arte para expresar sus más retorcidos deseos…
… o al menos hasta la Contrarreforma , que fue cuando la iglesia decidió poner un alto a todo ese desfile de genitales, llegando al punto de contratar artistas para pintarles ropa a los santos. Como en la escena de arriba, perteneciente a la obra El Juicio Final, pintada por Miguel Angel (si, otra vez). Antes de modificarla, el señor con la elegante túnica roja, se encontraba completamente desnudo, al igual que su “amiga” con la túnica verde.
Pero los artistas que trabajaban para la iglesia católica no eran los únicos capaces de pintar cosas interesantes. Cuando los artistas se lo proponen, las cosas pueden ponerse realmente explícitas.
Mujer con Hombre serpiente.
Chica con chica.
Un trío.
Leche?
Bestialidad
¿Hentai?
Qué diablos?!
Podrías pensar que se trata de una inofensiva pintura de un caballo orinando, hasta que te das cuenta del nombre con el cual identifican a esta obra en un catálogo: ‘ Eyaculando ‘. Si eres una de esas personas que nunca había logrado apreciar el arte medieval hasta ahora, te suplicamos lo siguiente: mira la expresión en la cara de ese caballo. ¿Quién de nosotros podría negar que hemos tenido esa exacta expresión en esa exacta situación?
Cracked
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JOHNNY ALLON TE SALVA EL POST LINCE
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