The Walking Dead consigue despedir la temporada con un capitulo repleto de tensión que nos encamina hasta un nuevo arco argumental.
Con un capítulo más largo de lo habitual (no fueron 90 min), la quinta temporada de The Walking Dead se despide bajo el título “Conqueror” (Conquistador), y aunque todo apuntaba a que Alexandria sufriría un ataque por parte de fuerzas externas, la conquista llega en otro sentido diferente.
Como saben, la semana pasada el capítulo de The Walking Dead nos dejó a Rick excediéndose en sus obligaciones como guardián de este refugio, y aunque sus razones para actuar de dicha forma eran buenas, el modo en que lo hizo reforzó las desconfianzas que el padre Gabriel había sembrado en Deanna.
Al parecer Mishone acertó en darle tremendo tortazo a Rick para calmar las cosas y así evitar un pelea innecesaria.
En este episodio, vemos como los compañeros de Rick tampoco están de acuerdo en el modo de actuar de este, y aunque lo apoyaran por las veces que les ha salvado el pellejo, esperan poder llegar a una solución pacifica frente a este conflicto que puede desencadenar problemas realmente importantes para todos.
Mientras todo el mundo reflexiona al respecto (y se prepara una especie de reunión para debatir el tema), diferentes sucesos van teniendo lugar a los protagonistas de este show.
Por un lado, y como novedad más importante, volvemos a ver a Morgan tras los pequeños escarceos protagonizados durante la totalidad de la temporada, y lo vemos enfrentándose a dos miembros de la banda de los Lobos (Wolves).
Siguiendo con el resto de personajes, tenemos un momento de máxima tensión con Glenn, uno de los personajes favoritos de la serie y también uno de los que más papeletas tenia para morir en estos capítulos en el caso de que hubieran seguido fieles a los cómics. (el tipo que dejo morir a Noah), acaba reduciendo al mamarracho de turno y en vez de matarlo, decide llevarlo de vuelta a Alexandria.
Pete, no era del agrado de nadie porque le pegaba a su esposa, había ingresado a interrumpir la reunión que tenían los sobrevivientes en Alexandria. Tras amenazar con intentar matar a Rick, Reg trata de intervenir, pero Pete le corta el cuello.
Deanna, la líder de Alexandria, destrozada con la muerte de su esposo le da la orden a Rick para que haga lo que corresponde: acabar con Pete.
Finalmente Rick le corta la bocha a Pete

Con un capítulo más largo de lo habitual (no fueron 90 min), la quinta temporada de The Walking Dead se despide bajo el título “Conqueror” (Conquistador), y aunque todo apuntaba a que Alexandria sufriría un ataque por parte de fuerzas externas, la conquista llega en otro sentido diferente.
Como saben, la semana pasada el capítulo de The Walking Dead nos dejó a Rick excediéndose en sus obligaciones como guardián de este refugio, y aunque sus razones para actuar de dicha forma eran buenas, el modo en que lo hizo reforzó las desconfianzas que el padre Gabriel había sembrado en Deanna.
Al parecer Mishone acertó en darle tremendo tortazo a Rick para calmar las cosas y así evitar un pelea innecesaria.
En este episodio, vemos como los compañeros de Rick tampoco están de acuerdo en el modo de actuar de este, y aunque lo apoyaran por las veces que les ha salvado el pellejo, esperan poder llegar a una solución pacifica frente a este conflicto que puede desencadenar problemas realmente importantes para todos.
Mientras todo el mundo reflexiona al respecto (y se prepara una especie de reunión para debatir el tema), diferentes sucesos van teniendo lugar a los protagonistas de este show.
Por un lado, y como novedad más importante, volvemos a ver a Morgan tras los pequeños escarceos protagonizados durante la totalidad de la temporada, y lo vemos enfrentándose a dos miembros de la banda de los Lobos (Wolves).
Siguiendo con el resto de personajes, tenemos un momento de máxima tensión con Glenn, uno de los personajes favoritos de la serie y también uno de los que más papeletas tenia para morir en estos capítulos en el caso de que hubieran seguido fieles a los cómics. (el tipo que dejo morir a Noah), acaba reduciendo al mamarracho de turno y en vez de matarlo, decide llevarlo de vuelta a Alexandria.
Pete, no era del agrado de nadie porque le pegaba a su esposa, había ingresado a interrumpir la reunión que tenían los sobrevivientes en Alexandria. Tras amenazar con intentar matar a Rick, Reg trata de intervenir, pero Pete le corta el cuello.
Deanna, la líder de Alexandria, destrozada con la muerte de su esposo le da la orden a Rick para que haga lo que corresponde: acabar con Pete.
Finalmente Rick le corta la bocha a Pete
