‘Nadie quiere jugar conmigo’, ‘siempre estoy solo’, ‘mis compañeros no me llaman’. Estos comentarios son una señal de que un taringuero tiene problemas para hacer amigos.
“Hacer amistades puede parecer algo sencillo y natural, pero implica un aprendizaje. Es responsabilidad de los papás enseñar a sus hijos a ser sociables”,
CÓMO SOLUCIONAR
Se recomienda a los padres organizar reuniones en casa en las que el taringuero pueda invitar a los amiguitos que elija, ya sea para jugar, ver una película, entre otras actividades. También aconseja verificar con los profesores el comportamiento de su hijo en la escuela, sin que él se entere.
Asimismo, es importante generar situaciones en las que se fomente la autoestima del pequeño y aplaudir aquellas donde logre ser espontáneo y obtenga logros. Otra opción es inscribirlo en clases de música, deporte, etc., donde pueda interactuar con personas de su edad.
Recuerde que los progenitores son el primer ejemplo, así que cuéntele a su hijo cómo hizo usted amigos cuando estaba pequeño, de qué cosas hablaban, a qué jugaban… Enséñele a compartir sus juguetes, eso le facilitará al momento de sociabilizar y hacer amigos. Finalmente, no lo fuerce a que hable con determinado niño o a que juegue con otro, son relaciones que deben surgir de modo natural.